Análisis de la situación: Pese a algunos avances normativos, en particular la adopción de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y sus dos protocolos relacionados con el establecimiento de la Corte Africana de Derechos Humanos y con los derechos de la mujer en África, los derechos humanos se siguen violando con impunidad en gran parte del continente. Los numerosos y prolongados conflictos, los altos niveles de analfabetismo y pobreza (de los 48 países de la región, 34 están clasificados como "menos adelantados"), el azote del VIH/SIDA, la corrupción generalizada y la debilidad de las instituciones encargadas de reparación son obstáculos importantes que impiden alcanzar el pleno goce de los derechos humanos en África. Otros desafíos incluyen: lograr garantizar la rendición de cuentas por crímenes anteriores (justicia de transición) mientras se intenta obtener la paz; combatir la impunidad y proteger a mujeres, niños y otros grupos vulnerables; acabar con las discriminaciones; y armonizar las leyes y el acceso a la justicia.
Aunque haya aumentado el número de instituciones nacionales y ONG de derechos humanos en la región, así como las estructuras gubernamentales que se ocupan de las cuestiones de derechos humanos, a menudo son débiles. La mayoría de los países africanos ha ratificado los tratados internacionales sobre derechos humanos; sin embargo, pocos han ratificado los diferentes protocolos opcionales. Los niveles de incorporación de las normas de derechos humanos en la legislación nacional, de presentación de informes sobre la puesta en marcha de los tratados y de aplicación de las recomendaciones de los órganos creados en virtud de tratados son insuficientes. Pocos países han permitido las visitas por parte de los mecanismos de los procedimientos especiales.
A menudo, además, no existe un enfoque o una estrategia común entre los actores nacionales e internacionales para fortalecer la protección de los derechos humanos a nivel nacional.
El éxito de las medidas de la OACDH en materia de derechos humanos en África depende de la labor de sus oficinas locales. A través de las actividades de las dependencias que se ocupan de los derechos humanos en las operaciones de mantenimiento de la paz, y de los programas de asistencia técnica facilitadas por las oficinas locales a niveles nacional y regional, la OACDH ha podido ofrecer protección a los civiles durante los conflictos armados. Ha aportado, además, conocimientos especializados que han servido para fortalecer la capacidad de los UNCT y de los organismos gubernamentales y no gubernamentales en materia de protección de los derechos humanos.
En 2005, la OACDH contaba con cuatro oficinas en los países y tres oficinas regionales en África, y prestaba apoyo a nueve componentes de derechos humanos en las operaciones del DAP y del DOMP.
Prioridades y estrategias regionales: En gran parte de África, la falta de conocimientos, capacidad, compromiso y seguridad afecta la protección de los derechos humanos. El programa de la OACDH tendrá como objetivo proporcionar, a los responsables de la formulación de políticas y a los agentes clave, las habilidades que les permitan identificar y hacer frente a los problemas de derechos humanos. Apoyará del mismo modo los esfuerzos encaminados a garantizar que los individuos/titulares de los derechos estén habilitados para conocer sus derechos y los mecanismos que los protegen.
La OACDH fortalecerá sus alianzas estratégicas con las misiones de paz de las Naciones Unidas, los Equipos de las Naciones Unidas en los países y otros agentes nacionales y regionales, entre ellos, los órganos de la Unión Africana y las comunidades económicas regionales, para ayudar a subsanar la carencia de capacidad. Para hacer frente a la carencia de compromiso, se aumentará la colaboración con cada uno de los gobiernos africanos a fin de mejorar la aplicación de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. En un esfuerzo por paliar la carencia de seguridad, la OACDH se enfocará en garantizar una mejor protección de los civiles durante los conflictos armados y una mejor protección de las políticas que amenacen directamente su seguridad personal. La OACDH procurará que quienes violen los derechos humanos sean identificados y llevados ante la justicia, y que las víctimas de los abusos de los derechos humanos o de violaciones del derecho internacional humanitario tengan acceso a la debida reparación.
La estrategia de la OACDH para África se centrará en el estado de derecho y la administración de justicia, los derechos humanos y el desarrollo, la discriminación, la creación de capacidad institucional y la seguridad humana, que comprende cuestiones como la trata de personas, la esclavitud y los civiles en los conflictos armados.
Al implementar su programa en África, la OACDH fortalecerá la capacidad de sus oficinas nacionales y regionales para que puedan hacer frente a los desafíos específicos en sus respectivas áreas. La OACDH prestará una mayor ayuda de expertos a los Equipos de las Naciones Unidas en los países, a las comunidades económicas regionales y a las organizaciones africanas de derechos humanos, con el objetivo de habilitarlos para fortalecer los sistemas nacionales de protección de los derechos humanos. La Oficina prestará además un mayor apoyo a los componentes de derechos humanos de las misiones de paz con miras a poder seguir de cerca e informar sobre la situación de derechos humanos en los países donde están desplegadas las misiones. Se ha abierto una oficina en Togo y se prevé crear una oficina regional para África Occidental.