Intimidación y represalia contra quienes colaboran con las Naciones Unidas en materia de derechos humanos

Alto Comisionado Adjunto para los derechos humanos © Foto UN/MINUSCAAbordar y prevenir los actos de intimidación y las represalias contra las personas y los colectivos que tratan de colaborar con las Naciones Unidas en la esfera de los derechos humanos, ha sido desde hace largo tiempo una preocupación permanente de la Organización. Según informes recibidos, en los últimos años han aumentado el número y la gravedad de esos actos. La intimidación y la represalia asumen diversas formas: prohibición de viajar, amenazas y acoso –practicados a veces por las autoridades-, campañas de calumnias, vigilancia, aplicación de leyes restrictivas, agresiones físicas, arresto y detención arbitrarios, tortura y malos tratos –comprendida la violencia sexual-, negativa de atención médica e incluso el asesinato.  

Las Naciones Unidas –y en particular sus órganos y mecanismos de derechos humanos- confían en la colaboración de la gente a la que sirven. Las personas y los grupos que colaboran con las Naciones Unidas proporcionan valiosas ideas e informaciones sobre el terreno, alertan al sistema de las Naciones Unidas acerca de las situaciones en curso y presionan en pro de que se emprendan las acciones pertinentes. La libertad de colaborar con las Naciones Unidas es un ejercicio esencial de libertades fundamentales y derechos humanos para todos y, como tal, merece respeto y protección. Cuando las personas que colaboran con las Naciones Unidas se enfrentan a la intimidación, las amenazas, la prisión y cosas aún peores como consecuencia de su labor, todos perdemos y la credibilidad de las Naciones Unidas resultada dañada. Las Naciones Unidas en su conjunto tienen la responsabilidad colectiva de frenar y prevenir esas prácticas reprobables.

Designación del Secretario General Adjunto para los derechos humanos para coordinar los esfuerzos de las Naciones Unidas encaminados a poner fin a la intimidación y las represalias contra quienes colaboran con las Naciones Unidas en materia de derechos humanos.

En octubre de 2016, el Secretario General expresó públicamente su honda preocupación por el aumento de las represalias y la intimidación contra las personas que colaboran con las Naciones Unidas en el ámbito de los derechos humanos. El Secretario General señaló que “esos actos socavan la eficacia y la credibilidad de las Naciones Unidas y constituyen un ataque contra la Organización misma” y que “esas personas valientes son a menudo nuestros ojos y oídos en contextos sumamente difíciles y tenemos la obligación de proporcionarles el mejor apoyo posible”. El Secretario General anunció que, tras consultar el asunto con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, había pedido al Sr. Andrew Gilmour, Secretario General Adjunto para los Derechos Humanos, que coordinara los esfuerzos que se realizan en el conjunto del sistema de las Naciones Unidas para hacer frente a la intimidación y las represalias contra quienes colaboran con la Organización en materia de derechos humanos. Esos esfuerzos aprovecharán y complementarán otras iniciativas en curso, lo que comprenderá el refuerzo de la colaboración con los Estados Miembros y otros interlocutores principales.

En la actualidad, hay múltiples agentes dentro del sistema de las Naciones Unidas que participan en la respuesta a las represalias, entre otros el ACNUDH, el Consejo de Derechos Humanos, los Procedimientos Especiales y los Órganos de Tratados. Pero, tal como reconoció el Secretario General, es preciso hacer aún más para reforzar la prevención y responder a lo largo y ancho del sistema a todo tipo de represalias y conceder a este asunto la importancia que merece.

Sobre la base de esta evaluación, el Secretario General anunció su intención de fortalecer el acopio de información sobre esos abusos, mediante la solicitud, a todas las partes del sistema de las Naciones Unidas, de que presenten informes más frecuentes sobre esos casos y alentándoles a que adopten las medidas adecuadas. El Secretario General Adjunto coordinará la participación del sistema de las Naciones Unidas, los Estados Miembros y otras partes interesadas en estas actividades y asesorará al Secretario General y al Alto Comisionado sobre cómo garantizar una acción más enérgica en todo el sistema de las Naciones Unidas con miras a prevenir, proteger, investigar y exigir responsabilidades en lo tocante a las represalias.

En lo relativo a ampliar y fortalecer la respuesta de las Naciones Unidas a las represalias a lo largo y ancho de la Organización, el Secretario General Adjunto se ha propuesto centrar su atención en los ámbitos siguientes:

  • Elaborar y aplicar un sistema de prevención de más amplio espectro a fin de prevenir y abordar la intimidación y las represalias en todo el sistema de las Naciones Unidas, lo que abarcaría la mejora y la coordinación de las respuestas de todos los elementos del sistema;
  • Realzar la participación de alto nivel en la lucha contra las represalias, , lo que incluye la manera de prevenir su ocurrencia y de velar por que se tomen medidas en los casos urgentes, a fin de asegurar la acción adecuada cuando ocurran represalias. Se llevará a cabo un diálogo constructivo con todos los interesados, en particular con los Estados Miembros y la sociedad civil;
  • Garantizar la colaboración de todos los agentes interesados. Reconocer y aplaudir las actividades que llevan a cabo diversos actores en materia de represalias; la labor del Secretario General Adjunto se integrará en los esfuerzos en curso para complementarlos y fortalecerlos.

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