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Métodos de trabajo

1. Actividades prácticas de la Relatora Especial

El mandato oficial de la Relatora Especial es muy amplio y requiere la determinación de las estrategias, prioridades y actividades para cumplirlo. La máxima preocupación del Representante Especial es “proteger” a los defensores de los derechos humanos. Se entiende que esta protección incluye la de los propios defensores y su derecho de defender los derechos humanos.

La Relatora Especial hace todo lo posible para garantizar que las mismas normas se apliquen por igual en cada Estado, de acuerdo con el carácter universal de su mandato. Se llevan a cabo varios tipos generales de actividades, aunque a menudo se producen duplicaciones y algunas actividades son aplicables a varios objetivos diferentes.

a) Relación con los defensores de los derechos humanos

En primer lugar, la Relatora Especial trata de ser accesible a los propios defensores de los derechos humanos:

Estando disponible para recibir la información que éstos le proporcionen, incluidas las denuncias de violaciones de los derechos humanos cometidas contra ellos (véase “d) Casos individuales”, más abajo), y utilizando esta información para determinar las cuestiones que es preciso plantear a los Estados;

Asistiendo regularmente a reuniones nacionales, regionales e internacionales de derechos humanos (incluido el período de sesiones anual de la Comisión de Derechos Humanos) que proporcionen la oportunidad de entrar en relación con defensores de todo el mundo.

b) Relación con los Estados

La Relatora Especial mantiene contactos periódicos con los Estados. En general, las relaciones se establecen en foros, por ejemplo los períodos de sesiones anuales de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra y la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, durante los cuales la Relatora Especial presenta informes anuales a los Estados, responde a sus preguntas y puede reunirse con las diferentes delegaciones de los Estados para examinar las cuestiones de interés, incluidos los casos individuales.

Se establecen contactos más específicos de carácter bilateral en reuniones o por escrito, que la Relatora Especial aprovecha para plantear a los distintos Estados cuestiones concretas que son motivo de preocupación y pedirles su apoyo, por ejemplo respecto a un caso determinado o para ser invitada a efectuar una visita.

c) Relación con otros agentes importantes

La Relatora Especial se reúne durante el año con muchos otros agentes importantes para su mandato y sus actividades, entre otros, parlamentos nacionales, organizaciones intergubernamentales regionales y grupos de Estados que se han comprometido a mejorar la función y la situación de los defensores de los derechos humanos.

d) Casos individuales

La Relatora Especial examina conjuntamente con los Estados interesados casos individuales de violaciones de los derechos humanos cometidas contra los defensores. La información recibida procede de diversas fuentes, entre ellas autoridades del Estado, ONG, organismos de las Naciones Unidas, medios de comunicación y defensores individuales de los derechos humanos.

A medida que llega la información, la Relatora Especial examina en primer lugar si entra dentro de su mandato. En segundo lugar, hace todo lo posible para determinar la probable validez de la denuncia de que se han violado derechos humanos y la fiabilidad de la fuente de información. En tercer lugar, la Relatora Especial entra en contacto con el Gobierno del Estado donde se dice que se ha producido la presunta violación. Este contacto suele establecerse por medio de cartas “de medidas urgentes” o “de alegaciones” dirigidas al Ministro de Estado de Relaciones Exteriores, con copia a la misión diplomática del país ante las Naciones Unidas en Ginebra. La carta proporciona información personal de la víctima, los derechos humanos de que se trata y los presuntos hechos. El principal objetivo de la carta es que las autoridades estén informadas de las alegaciones lo antes posible y tengan la oportunidad de investigarlas para poner fin o evitar cualquier violación de los derechos humanos.

Las cartas “de medidas urgentes” se utilizan para comunicar información acerca de una violación presuntamente en curso o a punto de producirse. El propósito es que las autoridades competentes del Estado estén informadas lo antes posible de las circunstancias a fin de que puedan intervenir para poner fin a la violación o evitarla. Por ejemplo, una amenaza de muerte presuntamente proferida contra un abogado de derechos humanos en respuesta a su labor en la esfera de esos derechos se abordará mediante una carta de medidas urgentes.

Las cartas “de alegaciones” se utilizan para comunicar información acerca de violaciones presuntamente ya cometidas o cuyos efectos en el defensor de los derechos humanos afectado ya no pueden cambiarse. Este tipo de carta se utiliza, por ejemplo, cuando la información llega a la Relatora Especial mucho después de que ya se haya cometido y ultimado la transgresión. Por ejemplo, cuando un defensor de los derechos humanos ha sido asesinado, el asunto se elevará al Estado mediante una carta de acusación.

En ambos tipos de carta, la Relatora Especial pide al gobierno de que se trate que adopte todas las medidas adecuadas para investigar y afrontar los presuntos hechos y comunique los resultados de su investigación y las medidas adoptadas. En las cartas se solicita con carácter prioritario a las autoridades del Estado que investiguen los hechos e inicien acciones penales contra los responsables. Las cartas enviadas a los gobiernos son confidenciales y siguen siéndolo hasta que se publican en los informes sobre las comunicaciones que los procedimientos especiales presentan en cada periodo ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos (en marzo, junio y septiembre).

La Relatora Especial consulta constantemente a los relatores especiales de las Naciones Unidas cuyos propios mandatos estén relacionados con un caso determinado y a menudo envía cartas de preocupación junto con esos mandatarios.

La página de este sitio web referente a la ‘presentación de denuncias’ contiene directrices sobre el tipo de información que requiere la Relatora Especial para adoptar medidas en relación con un caso, o la manera en que debe presentarse la información.

e) Visitas a los países

La Relatora Especial tiene la obligación de realizar visitas oficiales a los Estados. En algunos casos, éstos cursan invitaciones permanentes y, en otros, la Relatora Especial se dirige por escrito al gobierno solicitando una invitación. Estas visitas ofrecen la oportunidad de examinar pormenorizadamente la función y la situación de los defensores en el país, determinar problemas especiales y formular recomendaciones acerca de cómo podrían resolverse. Dado el carácter del mandato, la Relatora Especial debe examinar de forma crítica la situación de estas personas en el país de que se trate. No obstante, este proceso tiene por finalidad proporcionar una evaluación independiente e imparcial que servirá a todos los agentes para reforzar tanto la contribución de los defensores como su protección.

Las visitas a los países suelen durar de cinco a diez días, durante los cuales la Relatora Especial se reúne con jefes de Estado y de gobierno, los ministros competentes, instituciones independientes de derechos humanos, organismos de las Naciones Unidas, medios de comunicación y los propios defensores de los derechos humanos, entre otros. En estas visitas se abordan, entre otras cosas, las siguientes cuestiones: las violaciones cometidas contra los defensores de los derechos humanos, la firmeza del “entorno” en el que los defensores llevan a cabo su labor en favor de los derechos humanos, incluidas las libertades de asociación y de expresión, el acceso a la financiación y el apoyo que la legislación interna les brinda, y los esfuerzos realizados por las autoridades para proteger a los defensores de los derechos humanos.

Pocos meses después de cada visita, la Relatora Especial publica un informe en el que expone, entre otras cosas, las principales cuestiones y formula recomendaciones de acción. Presenta oficialmente el informe en el siguiente período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

f) Cursos prácticos y conferencias

La Relatora Especial asiste cada año a varias reuniones, entre ellas cursos prácticos y conferencias, en las que se aborda el tema central o temas pertinentes para los defensores, por ejemplo la democratización. Estas reuniones pueden ser organizadas por los Estados, las Naciones Unidas, instituciones universitarias, ONG u otros agentes.

g) Estrategias

La Relatora Especial puede determinar los temas que se consideran fundamentales para la función y la situación de los defensores de los derechos humanos en todo el mundo y tratar de prestar apoyo a éstos con medidas específicas en esas esferas. Algunos de estos temas son los procesos de democratización, las responsabilidades de las autoridades locales y el impacto de la legislación sobre seguridad o contra el terrorismo en los defensores. Una estrategia coherente de apoyo a los defensores ha consistido en establecer redes regionales de protección y reforzar las ya existentes.

h) Informes

En los informes anuales que la Relatora Especial ha de presentar al Consejo de Derechos Humanos y a la Asamblea General en virtud de su mandato figura una relación de las actividades llevadas a cabo durante el año, se describen las principales tendencias y preocupaciones registradas durante el año y se formulan recomendaciones sobre cómo abordarlas. En algunos de ellos se examinan temas importantes objeto de preocupación, por ejemplo las repercusiones de la legislación en materia de seguridad en los defensores y su trabajo. Los informes son indicadores muy útiles de los problemas con que se enfrentan éstos en países y regiones concretas, así como de temas especiales de interés mundial. Las recomendaciones formuladas en cada informe sirven de base para la adopción de medidas por los Estados, los organismos de las Naciones Unidas, los propios defensores de los derechos humanos, el sector privado y muchos otros agentes.

Todos estos grupos de actividades tienen por finalidad contribuir a la protección de los defensores de los derechos humanos y a la aplicación de la Declaración.

2. Disposiciones logísticas y en materia de recursos - la función de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH)

Al igual que los relatores especiales de las Naciones Unidas, la Relatora Especial sólo tiene acceso a recursos limitados. Las estrategias y actividades tienen que adaptarse en consecuencia.

La Relatora Especial recibe apoyo sustantivo del ACNUDH en el cumplimiento de su mandato, en especial por medio del o los “oficial(es) de sector”. Éstos son funcionarios de la Oficina de Ginebra que se encargan de gestionar, siguiendo las instrucciones de los titulares de los mandatos, las actividades cotidianas de los mandatos temáticos definidos por el Consejo de Derechos Humanos. Por ejemplo, los oficiales de sector del ACNUDH reciben regularmente información sobre las presuntas violaciones cometidas contra defensores de los derechos humanos, que analizan y comunican a la Relatora Especial. Prestan apoyo a éste en la elaboración de informes y le ayudan a preparar y realizar visitas a los países. Los contactos externos cotidianos con el titular del mandato embajadas, ONG y funcionarios de las Naciones Unidas suelen mantenerse a través de los oficiales de sector. Los servicios administrativos del ACNUDH proporcionan apoyo en la organización y financiación los viajes y otras actividades.

Se consigna una pequeña cantidad de fondos con cargo al presupuesto de las Naciones Unidas para viajes de la Relatora Especial a fin de que éste pueda realizar aproximadamente dos visitas oficiales a países cada año, asistir a los períodos de sesiones de Consejo de Derechos Humanos y de la Asamblea General, y participar en consultas en Ginebra. En ocasiones, organismos de las Naciones Unidas y ONG proporcionan recursos adicionales para contribuir a financiar cursos prácticos, la publicación de informes de investigación y otras actividades generales relacionadas con el mandato.