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Cartas de alegación

Las denuncias de tortura recibidas por el Relator Especial que no precisan su intervención inmediata se transmiten a los gobiernos en forma de “cartas de alegación”.

En ellas el Relator Especial pide al gobierno de que se trate que aclare si las denuncias están fundadas y que informe sobre la situación de las investigaciones que realice al respecto (es decir, los resultados de los exámenes médicos, la identidad de las personas responsables de la tortura, las sanciones disciplinarias y penales impuestas a esas personas, y el tipo y la cantidad de la indemnización pagada a las víctimas o a sus familiares).

Las cartas de alegación pueden enviarse en relación con cuadros persistentes de tortura:

  • grupos concretos de víctimas o perpetradores de actos de tortura;
  • el uso de métodos especiales de tortura
  • condiciones de detención que equivalen a malos tratos

Leyes que propicien la práctica de la tortura también pueden ser objeto de una carta de alegación. En este contexto, el Relator Especial puede referirse a:

  • las condenas penales (por ejemplo, las que permiten el castigo corporal);
  • las leyes del procedimiento penal (por ejemplo, las relativas a los períodos de detención en régimen de incomunicación, los interrogatorios, etc.);
  • las leyes de amnistía y otras medidas que prevean de facto o de jure la impunidad, incumpliendo la prohibición internacional de la tortura.

Modelo de cuestionario [en inglés]

Dirección de contacto en caso de Llamamientos urgentes ':

Relator Especial sobre la Tortura
c/o Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra
CH-1211 Ginebra 10
Suiza

Correo electrónico: urgent-action@ohchr.org