La policía, las fuerzas armadas y otros sectores de Bolivia se enfrentan al racismo


Durante decenios, la mayoría de la población boliviana fue objeto de exclusión y marginación con motivo de su origen étnico o del color de su piel.

Pero en los últimos años el país ha emprendido un importante proceso encaminado a extirpar el racismo y la discriminación estructurales y sistemáticos que estaban profundamente arraigados en la sociedad y que se ejercían contra los pueblos indígenas, los afrobolivianos, los migrantes y otros grupos vulnerables.

“Se necesita una estrategia de amplio espectro…  para desmontar siglos de discriminación estructural en Bolivia”, afirmó el Ministro de Cultura y Turismo, Marko Machicao.

El Ministro formuló sus declaraciones en la inauguración de un programa de actividades de una semana de duración centrado en el racismo y la prevención de todas las formas de discriminación. El programa, coordinado por el Viceministro de Descolonización con el apoyo de la Oficina del ACNUDH en Bolivia, ofreció sesiones de capacitación y actividades de sensibilización a más de 600 participantes, entre otros a miembros de las fuerzas armadas, agentes de la policía nacional, jueces, fiscales y docentes.  

El Representante del ACNUDH, Denis Racicot, afirmó que si bien Bolivia ha realizado grandes progresos en los diez últimos años en la lucha contra el racismo y la discriminación institucionales y sistémicos, todavía era importante compilar los mejores datos posibles a fin de evaluar la situación de las víctimas del racismo en el país.

“Los datos contribuirán al análisis de la eficacia de los programas de igualdad que se han aplicado en Bolivia hasta el día de hoy”, declaró.

“También permitirán el seguimiento permanente de la situación de los pueblos indígenas, los afrobolivianos y otros grupos que se enfrentan al racismo y a todas las formas de discriminación”.

La lucha contra el racismo y la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres en las fuerzas armadas fueron otros de los aspectos centrales de la capacitación realizada esa semana. El Viceministro de Defensa y Cooperación al Desarrollo Integral, Luis Fernando Mercado Aramayo, dijo que los oficiales y las instituciones luchaban contra la discriminación institucional, que ha impedido que muchos oficiales indígenas de baja graduación pudieran acceder a grados superiores.

“Es preciso aumentar la vigilancia en las unidades militares y prevenir la discriminación, que afecta a la dignidad humana de sus miembros”, declaró.

En general, los participantes coincidieron en que el programa había sido muy útil y positivo; uno de los agentes de policía que participó en una sesión de capacitación dijo que había adquirido experiencia práctica de otros países y, al mismo tiempo, había aprendido nuevos métodos para responder mejor a los actos de racismo y discriminación y a los casos de incitación al odio, así como a presentar informes sobre ellos.  

En la actualidad, Bolivia está elaborando su segundo plan nacional de acción contra el racismo y todas las formas de discriminación, con la ayuda de la Oficina del ACNUDH. Además de las sesiones de capacitación, la Oficina realizó a lo largo de la semana consultas relativas al proceso con una amplia gama de interlocutores, entre otros ONG, migrantes, refugiados, grupos indígenas, afrobolivianos, personas con discapacidad y miembros del colectivo LGBTI.

18 de octubre de 2016

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