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República Centroafricana: Se perfilan esfuerzos para combatir la impunidad


Las víctimas del conflicto que asoló a la República Centroafricana entre 2003 y 2015 se cuentan por decenas de miles. Mujeres, niños y hombres en ese país tienen una sola súplica: que prevalezca una paz duradera.

En un país que ha sido rehén de numerosos grupos armados y del que la violencia se ha enseñoreado, sólo hay un medio de alcanzar la paz: combatir la impunidad. Resulta alentador ver que en ese sentido se perfila un esfuerzo conjunto, con la coordinación de las autoridades nacionales y el respaldo de los países vecinos de la República Centroafricana, la Unión Africana, las Naciones Unidas y la comunidad internacional.

Esta fue la declaración que formuló Scott Campbell, de la Oficina del ACNUDH, en una mesa redonda sobre “Violencia e impunidad en la República Centroafricana”, que se celebró durante el último periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El Sr. Campbell dirige la sección del ACNUDH que tuvo a su cargo la elaboración del inventario sobre los 13 años de violaciones de derechos humanos en ese país, que figura en el informe presentado a finales de mayo del año en curso. El ponente insistió además en que “la reconciliación no puede lograrse a expensas de la impunidad”.

“Mi país es víctima de bandas armadas que roban y violan con impunidad y lo condenan a la inestabilidad permanente”, afirmó por su parte Leopold Ismael Samba, Representante Permanente de la República Centroafricana ante las organizaciones de las Naciones Unidas en Ginebra. El informe que contiene el inventario, añadió, “pone de manifiesto la hondura del sufrimiento que ha padecido el pueblo de la República Centroafricana y nos brinda la oportunidad de cambiar esa situación”.

El Sr. Samba añadió que “el horror y el terror se han afincado en el país”, y los grupos armados, que en la actualidad controlan 14 de los 16 distritos administrativos de la república, exigen una amnistía, con total desprecio de las víctimas de graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron en el pasado y siguen ocurriendo en la actualidad.

El informe, que se elaboró por encargo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, documenta en detalle 620 casos, entre los que figuran numerosos relatos de violaciones masivas de mujeres e incluso de niñas de apenas cinco años de edad, fallecimientos de reos a causa de intensas torturas o malos tratos en los centros de reclusión, graves actos de violencia contra personas por motivo de su religión, etnia o presunto apoyo a los grupos armados y el reclutamiento de miles de niños en las filas de esos grupos

Al asumir las recomendaciones del informe, que establece una estrategia para combatir la impunidad que prevalece en el país, las autoridades de la República Centroafricana están utilizando el documento como instrumento esencial para luchar contra la impunidad y restaurar la paz, así como para dinamizar los esfuerzos nacionales, regionales e internacionales en apoyo de la aplicación de sus múltiples recomendaciones.

Algunas de esas recomendaciones hacen referencia a la recién creada Corte Penal Especial para la República Centroafricana y los participantes en la mesa redonda reconocieron que se habían realizado progresos importantes con la reciente llegada a Bangui de un fiscal especial y dos jueces internacionales. Los ponentes instaron a que se acelerara este proceso y a que se velera por que la corte alcance su pleno funcionamiento y agregaron que este tribunal debería tener las competencias necesarias para prestar especial atención a la dimensión de género de los delitos cometidos, habida cuenta del número desproporcionado de violaciones de los derechos humanos de mujeres y niñas que se han documentado.

El Observador Permanente de la Delegación de la Unión Africana ante los organismos de las Naciones Unidas en Ginebra, el Sr. Jean-Marie Ehouzou, señaló que la justicia de transición puede hacer frente a la impunidad rampante y añadió que su éxito dependerá de la voluntad política de los involucrados, así como de la disponibilidad de recursos adecuados.

El Sr. Ehouzou mencionó las recomendaciones sobre la justicia de transición que formuló hace algún tiempo el Experto Independiente de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en la República Centroafricana y pidió a la comunidad internacional que asista a ese país y a sus ciudadanos en la lucha por lograr la rendición de cuentas.

El Sr. Ehouzou hizo hincapié también en que las partes involucradas en el proceso de transición deberían seguir el ejemplo de los últimos ganadores del Premio Sergio Vieira de Mello: el arzobispo Dieudonné Nzapalainga, el imán Oumar Kobine Layama y el pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou, los tres dirigentes religiosos de la República Centroafricana que crearon la Plataforma Interconfesional para la Paz.

28 de junio de 2017
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