¿Es Siria el lugar más peligroso para los niños?


Los niños constituyen más del 40 por ciento de los 13,1 millones de personas que en Siria requieren asistencia para salvar sus vidas, señaló el Sr. Panos Moumtzis, Coordinador Regional de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas para la crisis de Siria.

Un grupo de niños reunidos junto a un vehículo de las Naciones Unidas en la ciudad de Douma (Siria), controlada por los rebeldes, el 15 de marzo de 2018. © EPA-EFE/MOHAMMED BADRA

Los niños constituyen más del 40 por ciento de los 13,1 millones de personas que en Siria requieren asistencia para salvar sus vidas, señaló el Sr. Panos Moumtzis, Coordinador Regional de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas para la crisis de Siria.

El Sr. Moumtzis declaró que el año 2017 ha sido el más mortífero del conflicto para los niños y mencionó cifras verificadas provenientes del Mecanismo de supervisión y presentación de informes sobre Siria, que indican que al menos 910 niños fueron asesinados y 361 resultaron heridos, principalmente en Alepo, Idlib y Deir-ez-Zor.

El ponente reveló estas cifras en una mesa redonda de alto nivel celebrada por el Consejo de Derechos Humanos sobre las vulneraciones de los derechos humanos de los niños en Siria.

El Consejo de Derechos Humanos escuchó los testimonios y las recomendaciones de tres miembros de la sociedad civil siria que reunieron, gracias a su presencia sobre el terreno, información sobre violaciones de los derechos de los niños en ese país.

“Actualmente en Siria no solo crecen el miedo y el odio, sino también aumenta el reclamo de justicia y paz y el rechazo de la guerra en sí misma, de todas las guerras y armas, de sus promotores y apologistas”, declaró el Sr. Alaa Zaza, fundador de la Red Hurras para la Protección de los Niños Sirios.

El Sr. Zaza consideró que el sistema internacional es defectuoso en lo tocante a impartir justicia y proporcionar ayuda humanitaria y declaró que el mundo debería reconstruirlo.

“[Un sistema] en el que el derecho internacional permita que se castigue a quienes cierren las fronteras para impedir la entrada de refugiados” y “en el que los Estados Miembros del Consejo de Seguridad sean elegidos y no impuestos al resto del mundo sólo porque tienen más armamento que los demás países … como si fueran bandas callejeras”.

Haysam Osman, Director de la organización Children of One World, declaró que los niños no solo han sido víctimas del uso de armas mortíferas, tales como armas químicas, prohibidas internacionalmente contra los civiles, sino que también sufren por el bloqueo.

“Shahd tiene 10 años. Fue expulsada de la ciudad de Alepo tras el bloqueo de la región que duró 17 meses. Ahora vive en un país vecino pero no porque escogiera ese destino, y aún se sigue preguntando la razón por la que tuvo que dejar su escuela y su pueblo. ¿Por qué? Por el bombardeo. ¿Por qué han de ser ellos los que abandonen sus hogares y no los opresores?”, preguntó el Sr. Osman.

El director de Children of One World añadió que 1,5 millones de niños están privados de educación en Siria y tienen miedo de ir a la escuela o son renuentes a hacerlo debido a la destrucción de las infraestructuras.

“Es fundamental proporcionar escuelas y protegerlas, así como proteger al personal humanitario para que haya asistencia en hospitales y colegios. También es esencial estar en contacto con todas las facciones armadas para aumentar la concienciación de que no hay excusa para reclutar a los niños”, subrayó el Sr. Osman.

“Después de tantos años, ya sabemos que el mundo se enfrenta al fracaso”.

Ibrahim Alkasem, uno de los fundadores de la organización Urnammu para la Justicia y los Derechos Humanos, declaró que su entidad preparó un informe sobre detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas ocurridas en Siria, que han afectado especialmente a menores de edad.

En su intervención, el Sr. Alkasem reveló que los niños detenidos se enfrentan a malos tratos similares a los sufridos por los detenidos adultos y que esos abusos generalmente causan la muerte de los menores.

El ponente describió el insoportable maltrato físico y psicológico sufrido por los niños en manos de la mayoría de los grupos armados, que los utilizan como moneda de cambio y como testigos contra sus padres. Se acusa a los niños de terrorismo y se les obliga a prestar falsos testimonios. Se les somete a tribunales especiales, como cortes marciales y otros tribunales contra el terrorismo que no cumplen con las normas internacionales.

El Sr. Alkasem afirmó que el EIIL somete a niños y niñas a esclavitud sexual, obliga a las niñas a casarse y a las niñas no musulmanas a convertirse. Algunos de los menores detenidos han nacido en prisión y la cárcel es el único entorno que conocen. 

“Los grupos armados y las fuerzas del Gobierno niegan las vulneraciones contra los niños a pesar de que hay pruebas inequívocas que demuestran lo contrario. Ambos se benefician de la indulgencia de la comunidad internacional”, declaró.

“La comunidad internacional debería asumir su responsabilidad, liberar a esos niños y encontrar maneras de documentar los casos de desapariciones forzadas, identificar las sepulturas de los que fueron asesinados, crear un banco de ADN y mantener al Consejo interesado en el destino de los niños sirios”, añadió el Sr. Alkasem.

La Sra. Kate Gilmore, Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, aseguró que los responsables de la violencia en Siria y en otros países están avisados y declaró que: “Se les está identificando; se están preparando los expedientes para procesarlos; y así, con las pruebas en la mano y ante tribunales debidamente constituidos, se les exigirá que asuman sus responsabilidades jurídicas por los crímenes que con dolo, indiferencia y gran crueldad, siguen perpetrando contra los niños de Siria”.

16 de marzo de 2018


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