dcsimg


Header image for news printout

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos aplaude la decisión de Pfizer de prohibir el uso de sus productos en las ejecuciones

GINEBRA (19 de mayo de 2016) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein aplaudió el jueves las iniciativas anunciadas por la empresa farmacéutica Pfizer para asegurarse de que los fármacos que produce no serán usados por los Estados para realizar ejecuciones mediante inyecciones letales
“En numerosos sectores, las empresas pueden prevenir violaciones de derechos humanos”, afirmó el Alto Comisionado.

“Es alentador ver que las empresas desempeñan una función dinámica en la promoción de la tendencia encaminada a poner fin a la aplicación de la pena capital”.

La empresa anunció que limitaría la venta de siete fármacos que han formado parte de los protocolos de inyecciones letales en algunos Estados. Se limitará la reventa y se exigirá a los organismos gubernamentales un certificado de que los productos que adquieran no se usarán con fines penales. Pfizer declaró que supervisará regularmente la distribución de esos fármacos.

El Alto Comisionado exhortó a todas las empresas a que actúen en consonancia con sus responsabilidades en materia de derechos humanos, según figuran en los Principios rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, a fin de “evitar que sus propias actividades provoquen o contribuyan a provocar consecuencias negativas sobre los derechos humanos y hagan frente a esas consecuencias cuando se produzcan”, así como a “tratar de prevenir o mitigar las consecuencias negativas sobre los derechos humanos directamente relacionadas con sus operaciones, productos o servicios”. *

Zeid señaló que otras empresas que no pertenecen al sector farmacéutico podrían estar involucradas en actividades vinculadas a la práctica de la pena capital y pidió a esas firmas que apliquen con la debida cautela las normas de derechos humanos en todas sus operaciones, para asegurarse de que no contribuyen en modo alguno al uso de la pena de muerte.

Asimismo, el Alto Comisionado exhortó a los Estados a que no utilicen fuentes dudosas para el suministro de los fármacos que requieren las inyecciones letales. Zeid hizo hincapié en que las Naciones Unidas se oponen en todas las circunstancias a la aplicación de la pena capital.
______________
* Principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos. Principio 13, pág. 17. ACNUDH. Nueva York y Ginebra, 2011.