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Investigación de las Naciones Unidas desvela crímenes de lesa humanidad en Eritrea

Ginebra (8 de junio de 2016) – En Eritrea, en los últimos 25 años, se han cometido crímenes de lesa humanidad, de manera generalizada y sistemática, en los centros de detención, los campamentos de adiestramiento militar y otros lugares del país, según expone un nuevo informe de la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Eritrea, dado a conocer el miércoles.

Delitos como la esclavización, el encarcelamiento, las desapariciones forzadas, la tortura, el estupro, el asesinato y otros actos inhumanos se han perpetrado como parte de una campaña para inspirar miedo, disuadir a la oposición y, en última instancia, controlar a la población civil eritrea, desde que las autoridades del país alcanzaron a dominar el territorio nacional en 1991, señala el informe.

“Eritrea es un Estado autoritario. No existe en el país un sistema judicial independiente, ni una asamblea nacional y tampoco hay otras instituciones democráticas. Esta situación ha creado un vacío de gobernanza y de Estado de derecho, cuya consecuencia es un contexto de impunidad para los crímenes de lesa humanidad que se han cometido durante más de un cuarto de siglo. Estos crímenes todavía se perpetran hoy en día”, declaró el Sr. Mike Smith, Presidente de la Comisión de Investigación.

“No hay perspectiva alguna de que el sistema judicial eritreo pueda exigir responsabilidades a los autores de estos hechos, de forma justa y transparente. Los autores de estos delitos deben comparecer ante la justicia y las voces de las víctimas deben ser escuchadas. La comunidad internacional debería adoptar medidas, entre otras el uso de la Corte Penal Internacional, los tribunales nacionales y otros mecanismos disponibles, para garantizar que se exija responsabilidad por las atrocidades perpetradas en Eritrea”, dijo el Sr. Smith.

En el informe se destaca además que “a los eritreos se les obliga a cumplir con un servicio militar indefinido, están sujetos a detenciones arbitrarias, represalias por presuntas conductas de miembros de su familia, discriminación por motivos religiosos o étnicos, violencia sexual y de género, y asesinatos”.

La duración indefinida de los programas de servicio militar y nacional es una de las principales razones que los eritreos mencionan como causa para huir del país.  El año pasado (2015), 47.025 eritreos solicitaron asilo en Europa, muchos de ellos tras un peligroso viaje a través del Mediterráneo en barcas precarias, explotados por los traficantes de personas, en busca de seguridad. 

Además, en el informe se señala que no ha habido mejora en la situación de derechos humanos que se documentó en Eritrea en el primer informe de la Comisión de Investigación, publicado en junio de 2015.

El informe identifica a “personas específicas, entre ellos a funcionarios de las más altas esferas del Estado, del partido gobernante –el Frente Popular para la Democracia y la Justicia- y a oficiales del ejército, como responsables de los crímenes de lesa humanidad y otras graves violaciones de derechos humanos”.

En el informe se señala también que “la Oficina de Seguridad Nacional es la responsable de la mayoría de los casos de arresto arbitrario, desaparición forzosa y tortura en centros de detención, tanto oficiales como oficiosos”.

Se han compilado expedientes probatorios sobre determinados individuos que la Comisión, basándose en indicios razonables, considera que son responsables de crímenes de lesa humanidad. En el momento adecuado, estas pruebas se pondrán a disposición de las instituciones pertinentes, incluso de los tribunales, en aplicación de un protocolo estricto de protección de testigos, con el fin de asegurar que se haga justicia al pueblo eritreo. 

Los esquemas de conducta descritos en el informe se basan en 833 testimonios de eritreos, entre ellos 160 presentaciones por escrito que se recibieron en la primera etapa de la Comisión de Investigación, de mediados de 2014 a mediados de 2015.

Durante la segunda fase de la investigación, la Comisión recibió unas 45.000 comunicaciones por escrito. La gran mayoría de estos documentos fueron cartas colectivas y peticiones que criticaban el primer informe de la Comisión.

Estas comunicaciones trataban temas comunes y tenían contenidos similares y fueron el resultado directo de una campaña coordinada por el gobierno para tratar de desacreditar la investigación. Tras un análisis exhaustivo de estas comunicaciones, la Comisión llegó a la conclusión de que no añadían información sustancial en lo tocante a sus investigaciones.

En el informe se señala que “la fachada de calma y normalidad aparentes que ve el visitante ocasional en el interior del país y en secciones protegidas de la capital, se contradice con los esquemas continuos de graves violaciones de derechos humanos”. 

Más adelante se afirma en el documento que “los tipos de violaciones graves de derechos humanos perpetradas en Eritrea y documentadas por la Comisión … no se cometen en las calles de Asmara, sino más bien tras los muros de los centros de detención y en los campamentos de adiestramiento militar. La tortura y las violaciones no suelen cometerse a campo raso”.  

Pese a las peticiones cursadas al gobierno de Eritrea, la Comisión no recibió autorización para visitar el país. La Comisión sigue dispuesta a visitar Eritrea para presentar directamente al gobierno sus últimas conclusiones y recomendaciones.

NOTAS PARA LOS EDITORES:

  • Si desea información adicional, por favor, póngase en contacto con Dan McNorton en dmcnorton@ohchr.org o en el teléfono +41 79 618 3474.
  • Los crímenes de lesa humanidad son actos cometidos como parte de ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil, incluso en ausencia de conflicto armado.
  • La Comisión de Investigación sobre los derechos humanos en Eritrea fue creada inicialmente por el Consejo de Derechos Humanos en junio de 2014.
  • El primer informe de la Comisión se publicó el 8 de junio de 2015 y en él se documentaron graves violaciones de derechos humanos en los programas estatales de servicio militar y nacional, entre otras su duración indefinida o prolongada, sus condiciones abusivas y el empleo de los reclutas como mano de obra para trabajos forzados.
  • En julio de 2015 la Comisión de Investigación recibió instrucciones adicionales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para “investigar las violaciones sistemáticas, generalizadas y graves de derechos humanos en Eritrea, con miras a garantizar la rendición de cuentas, incluso en los casos en que dichas violaciones equivalgan a crímenes de lesa humanidad”. 
  • Se realizaron entrevistas en 13 países - Australia, Canadá, Djibouti, Etiopía, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza, el Reino Unidos y los Estados Unidos de América.
  • La Comisión está formada por tres expertos independientes: el Presidente, el Sr. Mike Smith (Australia), el Sr. Victor Dankwa (Ghana) y la Sra. Sheila B. Keetharuth (Mauricio), que es además Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de derechos humanos en Eritrea.
  • Está previsto que la Comisión de Investigación presente su informe al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, el 21 de junio de 2016.