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Comunicados de prensa sobre Francia y Bolivia

Portavoz del El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos : Rupert Colville
Lugar: Ginebra
Fecha: 30 de agosto de 2016
Tema: (1) Francia y (2) Bolivia

(1) Francia

Aplaudimos la decisión adoptada el viernes por el máximo tribunal administrativo de Francia, el Consejo de Estado, en sentido de suspender la prohibición que venía aplicando la ciudad de Villeneuve-Loubet sobre trajes de baño presuntamente inadecuados, lo que se había interpretado de manera general como una medida contra el uso del burkini y otras indumentarias que usan las mujeres musulmanas.   

Instamos a las autoridades de todas las demás ciudades y centros turísticos del litoral francés que han adoptado prohibiciones análogas a que tomen nota del fallo del Consejo de Estado de que dicha prohibición constituye una violación grave e ilegal de las libertades fundamentales.  Instamos a todas las autoridades locales que hayan adoptado dicha prohibición a que la abroguen inmediatamente, en vez de aprovechar el ámbito geográfico limitado de la decisión para mantener en vigor sus prohibiciones discriminatorias hasta el final de la actual temporada veraniega. 

Según las normas internacionales de derechos humanos, la limitación de las expresiones en materia de religión o creencia, comprendidas las preferencias de indumentaria, sólo se permite en circunstancias muy limitadas, entre otras por motivos de seguridad pública, salud pública o moralidad. Además, en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, las medidas que se adopten por motivos de orden público deben ser apropiadas, necesarias y proporcionales.

Comprendemos cabalmente  –y compartimos-  la angustia y la ira que causaron los ataques terroristas realizados en Francia en los últimos meses, entre ellos la atroz agresión perpetrada en Niza el 14 de julio.  Pero estos decretos no mejoran la situación de seguridad, sino que atizan la intolerancia religiosa y la estigmatización de los musulmanes en Francia, en particular de las mujeres.

Al estimular la polarización entre las comunidades, esas prohibiciones de indumentaria sólo han conseguido aumentar las tensiones y, en consecuencia, podrían en realidad socavar los esfuerzos encaminados a combatir y prevenir el extremismo violento, que dependen de la colaboración y el respeto mutuo entre las comunidades.

Es evidente que a las personas que usan burkinis o cualquier otra vestimenta no puede culpárseles de las reacciones violentas u hostiles de los demás. Cualquier preocupación en asuntos de orden público debería abordarse  apuntando selectivamente a quienes incitan al odio o reaccionan violentamente, y no centrando la atención en mujeres que simplemente desean pasear por la playa o ir a nadar vestidas con ropa que les resulta cómoda.

Tampoco puede aducirse que esa prohibición de un traje de baño resulta necesaria por motivos de higiene o salud pública.

Las normas sobre la indumentaria, tales como los decretos anti burkini, afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, socavan su autonomía al negarles la posibilidad de tomar decisiones independientes sobre la manera de vestir y son claramente discriminatorias para ellas. Además, como se ha señalado en múltiples ocasiones, los decretos anti burkini se han aplicado en algunos centros turísticos de Francia de manera humillante y degradante.

La consecución de la igualdad de género exige la comprensión de los obstáculos que impiden que las mujeres y las niñas puedan optar libremente y la creación de un contexto propicio al ejercicio de su capacidad de decisión, lo que abarca la elección del vestido, aunque no se limita a ella. La igualdad de género no puede alcanzarse mediante la restricción de las libertades individuales, como la reglamentación de la indumentaria que cada mujer decide llevar.

(2) Bolivia

Condenamos el brutal asesinato del Viceministro de Interior y Policía, Rodolfo Illanes, ocurrido el jueves pasado, y los choques violentos entre los manifestantes que rechazaban la nueva ley de minería y las fuerzas de policía, que causaron la muerte de tres mineros y provocaron heridas a cientos de personas, entre los que figuraban agentes de policía y periodistas.

Según los informes, el Sr. Illanes fue golpeado hasta la muerte y su guardaespaldas resultó gravemente herido por varios mineros huelguistas, el jueves por la tarde en la localidad de Panduro, a unos 160 kilómetros al sur de la capital del país, La Paz, cuando se dirigía a la zona con el fin de negociar la solución pacífica del bloqueo de carreteras impuesto por los mineros.

Hasta donde sabemos, hay seis detenidos en relación con este crimen. Instamos a las autoridades a velar por que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y objetiva en torno a la muerte del Sr. Illanes y de los tres mineros, de conformidad con las obligaciones internacionales de Bolivia en materia de derechos humanos.

Exhortamos a todas las partes en conflicto a que entablen de inmediato un diálogo genuino y constructivo y a que se abstengan de usar la violencia.

Para las páginas web de información y las redes sociales: Los principales mensajes relativos a nuestros comunicados de prensa están disponibles en las redes sociales que usan los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, que figuran a continuación. Por favor, etiquétenos a través de iconos sociales pertinentes. 

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