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El juicio contra el régimen de Gadafi en Libia no cumple con las normas internacionales, señala un informe de las NU

GINEBRA / TÚNEZ (21 de febrero de 2017) – El juicio que se llevó a cabo en Libia contra Saif al-Islam Gadafi y otros 36 miembros del régimen del difunto coronel Muammar Gadafi fue un esfuerzo importante que realizó la judicatura libia para exigir que rindieran cuentas de sus actos los responsables de crímenes, entre los que figuraban graves violaciones de derechos humanos perpetradas durante la revolución de 2011, pero, en última instancia, no cumplió con las normas internacionales que definen un juicio justo, señala un informe de las Naciones Unidas publicado hoy.

El informe, elaborado conjuntamente por la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL, por sus siglas en inglés) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), examina aspectos fundamentales del proceso a la luz de los criterios internacionales y del derecho libio, y formula un conjunto de recomendaciones para abordar las deficiencias existentes en el sistema de justicia penal libio, puestas de manifiesto durante el juicio.

En el informe se reconoce la dificultad de juzgar a ex miembros de ese régimen, especialmente en medio de un conflicto armado y la polarización política actual, pero también se señala que el desarrollo del proceso judicial plantea múltiples preocupaciones que deberían ser examinadas por las autoridades libias.

La UNSMIL y el ACNUDH dieron estrecho seguimiento a la Causa 630/2012 desde la fase previa al juicio, mediante los procedimientos del tribunal, que comenzaron en marzo de 2014, hasta el dictamen de la sentencia, en julio de 2015. Nueve de los acusados recibieron la pena capital, entre ellos  Saif al-Islam Gadafi, que fue juzgado en ausencia, el ex jefe del servicio secreto Abdullah al-Senussi y el ex Primer Ministro Al-Baghdadi al-Mahmudi.*

Además de dar seguimiento al proceso, ya fuera estando presente en la corte o mediante las transmisiones en directo de las vistas, el personal de la UNSMIL y el ACNUDH entrevistó a muchos de los acusados y a sus parientes y abogados, examinó el expediente y el veredicto de la causa y sostuvo extensos debates con funcionarios libios y expertos tanto libios como internacionales. En particular, la oficina del fiscal del Estado proporcionó documentación y estuvo disponible para discutir sobre el juicio a todo lo largo del proceso.

En el informe se señala que la Causa 630/2012 es el esfuerzo más destacado del sistema judicial libio para lograr que funcionarios de alto nivel del antiguo régimen rindan cuentas por los delitos cometidos durante la insurrección de 2011 y el conflicto armado subsiguiente, y se encomia el hecho de que el proceso se transmitiera por televisión en vivo.

Pero en el informe se identifican graves violaciones del debido proceso, entre otras los prolongados periodos de incomunicación a que fueron sometidos los acusados, entre denuncias de torturas que no se investigaron adecuadamente. Los abogados se quejaron en repetidas ocasiones de las dificultades que confrontaban para reunirse en privado con sus clientes y acceder a la documentación. El derecho a la defensa también se vio menoscabado por el hecho de que ningún testigo de cargo fue convocado a declarar ante el tribunal –el caso de la fiscalía sólo se presentó brevemente durante las vistas de la corte- y el tribunal limitó a dos por acusado el número de testigos que la defensa pudo presentar. Además, el sistema judicial libio no permite presentar recurso de apelación, sino únicamente de casación -un procedimiento en el que sólo se tienen en cuenta las cuestiones jurídicas.

“Juzgar a los responsables de las violaciones de derechos humanos es de vital importancia, pero la rendición de cuentas debería ser el resultado de un proceso en toda regla y de un juicio justo.  Este  juicio ha sido una oportunidad desaprovechada para impartir justicia y para dar al pueblo de Libia la posibilidad de confrontar la conducta del antiguo régimen y de reflexionar sobre ella”, afirmó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.

En el informe se señala que un registro judicial completo del proceso, que hubiera comprendido la presentación ante el tribunal de todas las pruebas de la fiscalía, habría contribuido de manera significativa a esclarecer la historia de la revolución de 2011 y hubiese sido un documento importante para las generaciones venideras.

La UNSMIL y el ACNUDH instaron al Tribunal de Casación a que tome en cuenta todas las violaciones del debido proceso señaladas en el informe y proporcione una reparación jurídica eficaz, mientras no se apliquen las reformas necesarias para que los juicios celebrados en Libia cumplan plenamente con las normas internacionales.

Entre otras recomendaciones específicas, el informe pide una reforma del Código Penal y del Código de Enjuiciamiento Criminal, para velar por que todos los delitos se definan claramente, se garantice el acceso de los abogados a los interrogatorios y se refuercen las demás salvaguardas que hacen posible un juicio justo.

Los detenidos deberían permanecer en instalaciones que estuvieran bajo el control efectivo del Estado y las denuncias de torturas deberían investigarse con rapidez y de manera exhaustiva. En el informe se pide además una moratoria en la aplicación de la pena capital.

Las autoridades libias deberían también garantizar la entrega de Saif al-Islam Gadafi a la Corte Penal Internacional, en cumplimiento de las obligaciones internacionales contraídas por Libia.

Las recomendaciones relativas a la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del Estado de derecho en Libia, que comprenden la necesidad de redoblar los esfuerzos con miras a garantizar la rendición de cuentas, figuran también en el informe sobre Libia que el Alto Comisionado presentó al Consejo de Derechos Humanos (A/HRC/34/42), accesible en: http://ap.ohchr.org/documents/dpage_e.aspx?si=A/HRC/34/42

FIN

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*Otros seis acusados fueron condenados a muerte. Ocho más recibieron sentencias de cadena perpetua, 15 recibieron condenas que van de los cinco a los 12 años de reclusión, cuatro fueron absueltos y uno fue remitido a una institución de salud mental.

Si desea conocer el texto íntegro del informe visite el sitio web: http://www.ohchr.org/Documents/Countries/LY/Trial37FormerMembersQadhafiRegime_EN.pdf

El enlace para acceder al video de YouTube es https://youtu.be/WX3hPx8ILfY

Para más información y solicitudes de prensa, póngase en contacto en Ginebra: Liz Throssell (+41 22 917 9466 / ethrossell@ohchr.org); en Túnez: Jean El-Alam (+21697408051 / alamj@un.org)

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