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Más de 100 civiles mataron en un mes, incluso pescadores, refugiados, ya que el conflicto de Yemen alcanza dos años de su inicio

GINEBRA (24 de marzo de 2017) – Tras dos años de lucha y más 13.000 bajas civiles, el conflicto de Yemen prosigue con saña y las hostilidades se han recrudecido en los tres últimos meses, lo que ha exacerbado esta catástrofe creada por el hombre, en la que los niños se mueren de hambre y hay refugiados y pescadores que perecen bajo las bombas, afirmó hoy el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.

El domingo 26 de marzo se cumplen dos años de la escalada del conflicto que devasta actualmente el Yemen. Desde el 26 de marzo de 2015, al menos 4.773 civiles han muerto y otros 8.272 han resultado heridos en los ataques – es decir, un total de 13.045 bajas civiles. Estas cifras tan sólo tienen en cuenta a los muertos y heridos que la Oficina del ACNUDH ha podido comprobar y cuya condición de civiles ha logrado confirmar. El cómputo real de víctimas es sin duda mucho mayor. Otros 21 millones de yemeníes –el 82 por ciento de la población- tienen urgente necesidad de asistencia humanitaria.

Tan sólo en el último mes, 106 civiles han muerto, la mayoría a causa de ataques aéreos y víctimas de los proyectiles de artillería que disparan los barcos de la coalición. Los peores incidentes ocurrieron cerca de Al Hudaydah el 16 de marzo, cuando 32 refugiados somalíes y un civil yemení murieron y otros 10 refugiados somalíes desaparecieron y se les da por muertos también. Veintinueve refugiados somalíes, entre los que había seis niños, resultaron heridos, algunos de ellos de gravedad. Según cuentan los supervivientes, el barco que transportaba a los refugiados por el Mar Rojo fue blanco de proyectiles disparados sin previo aviso desde un buque de la coalición, a lo que siguió un ataque realizado por un helicóptero Apache que sobrevoló la embarcación.

La Oficina del ACNUDH también ha documentado otros incidentes en los que barcos de pesca fueron atacados, así como ataques aéreos contra cuatro camiones que transportaban comestibles y un bombardeo sobre un mercado, entre otros. El 10 de marzo, al menos 18 civiles, entre ellos tres niños, murieron en un ataque aéreo contra un mercado de Qa, en el distrito de Al Khawkhah, en la provincia de Al Hudaydah. Según los informes recibidos, el 15 de marzo un helicóptero Apache disparó sin previo aviso contra un barco de pesca que se encontraba frente a las costas de Al Hudaydah, con un saldo de dos pescadores muertos y otros cinco heridos. En la misma zona, otro barco pesquero recibió un disparo de misil, supuestamente lanzado desde un buque de la coalición, con un saldo de cinco muerto a bordo. Ese mismo día, otros cinco pescadores murieron como consecuencia de un ataque con misiles cerca de la costa del distrito de Ad Durayhimi, en la provincia de Al Hudaydah. El 16 de marzo, se informó de la desaparición de otros 10 pescadores. Su barca apareció quemada en la zona norte de la ciudad de Al Hudaydah. En la actualidad prosigue la búsqueda de sus tripulantes.  

Los Comités Populares, aliados de los hutíes y el ex presidente Saleh, han seguido asediando a zonas densamente pobladas de la provincia de Taizz, e impiden que los civiles huyan de la ciudad de Taizz, al tiempo que limitan el acceso de ayuda humanitaria a la misma. La Oficina del ACNUDH conoce los relatos de civiles que se encuentra allí y que padecen una terrible escasez de alimentos, agua y leche para los bebés. Los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos, en particular los enfermos crónicos, corren riesgos particulares y están directamente amenazados por la carencia de medicamentos. Según los informes, el 6 de marzo, miembros de los Comités Populares bombardearon el mercado de Al Shanini, en el distrito de al-Modhafer en Taizz, con un saldo de un civil muerto y tres heridos. Al parecer, en ese momento no había ningún objetivo militar en la zona y los testigos presenciales indicaron que el ataque se produjo sin previo aviso.

“La muerte violenta de refugiados que huían de una nueva guerra, de pescadores, de familias que acudían a un mercado - ese es el rostro del conflicto de Yemen, dos años después de su inicio... una situación terrible, en la que, al parecer, existe poca consideración por la vida y la infraestructura de la población civil”, declaró el Alto Comisionado. “Los combates en Al Hudaydah han dejado atrapados a millares de civiles –como ocurrió en Al Mokha en febrero- y han puesto en peligro la entrega de asistencia humanitaria, que se necesita con urgencia. Dos años de violencia arbitraria y derramamiento de sangre, miles de muertes y millones de personas que tratan desesperadamente de hacer valer sus derechos fundamentales a los alimentos, el agua, la salud y la seguridad -¡basta ya!  Insto a todas las partes en conflicto y a quienes tienen influencia sobre ellas, a que colaboren urgentemente en pro de un alto al fuego integral, para poner fin a este desastroso conflicto y facilitar la entrega de ayuda humanitaria, en vez de bloquearla”.

La Oficina del ACNUDH sigue facilitando apoyo a la Comisión Nacional Yemení, de conformidad con el mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Pero el Alto Comisionado hizo hincapié en la necesidad de que un órgano internacional independiente examine los centenares de informes relativos a las graves violaciones de derechos humanos cometidas en Yemen. “La comunidad internacional no puede permitir que los responsables de la muerte de miles de civiles sigan gozando de plena impunidad”.

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