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La justicia es esencial para que las víctimas de la violencia sexual del EIIL puedan reconstruir sus vidas, dice informe de Naciones Unidas

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GINEBRA (22 de agosto de 2017) – El gobierno de Iraq debe garantizar que miles de mujeres y niñas que han sobrevivido a violaciones y otros actos de violencia sexual infligidos por milicianos del EIIL reciban cuidados, protección y justicia, y velar por que los niños nacidos de esas relaciones violentas no padezcan malos tratos durante el resto de su vida, según indica un informe de las Naciones Unidas publicado hoy.

“Las mujeres y las niñas que están bajo el control del EIIL, en particular las mujeres yazidíes y de otros grupos minoritarios, han sido especialmente vulnerables a transgresiones de derechos humanos y violaciones del derecho humanitario internacional”, señala el informe elaborado por la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para el Iraq (UNAMI, por sus siglas en inglés). Las víctimas han sido sometidas a agresiones sexuales y violaciones, desplazamiento forzoso, secuestros, privación de libertad, esclavitud, conversión religiosa forzosa y tratos crueles, inhumanos y degradantes. 

“Las lesiones físicas, mentales y emocionales infligidas por el EIIL superan casi a lo imaginable. Para que las víctimas puedan reconstruir sus vidas, y sobre todo las de sus hijos, es preciso que obtengan justicia y reparación”, afirmó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.

El gobierno iraquí tiene la obligación, con arreglo a sus propias leyes y al derecho internacional de los derechos humanos, de velar por que todas las víctimas reciban justicia y reparación. Esta obligación abarca la responsabilidad de asegurar la rendición de cuentas de los presuntos responsables, mediante juicios celebrados ante tribunales independientes e imparciales, y realizados con atención a las diferencias de género, a fin de no perpetuar el sufrimiento de las víctimas.

En el informe se pone de relieve que el gobierno de Iraq y el gobierno regional del Kurdistán han tomado medidas positivas con miras a promover los derechos de las mujeres y los niños y para abordar las necesidades de quienes han padecido abusos a manos del EIIL. Pero, en términos generales, el sistema de justicia penal no garantiza a las víctimas la protección adecuada. Es preciso realizar cambios legislativos e institucionales considerables, indica el informe, para facilitar el acceso a la justicia y garantizar el cuidado y la protección de las víctimas en esos procedimientos.

“También deben adoptarse medidas que garanticen el compromiso y la participación activa de mujeres y niñas en los esfuerzos orientados a poner fin al conflicto, consolidar la paz futura y apoyar y propiciar su participación plena, en plano de igualdad, en la vida pública, política y económica de Iraq, una vez superado el conflicto con el EIIL”, declaró el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para el Iraq, el Sr. Ján Kubiš.

A pesar de los esfuerzos que el gobierno ha realizado con el fin de aliviar el sufrimiento de las víctimas y proporcionarles servicios, todavía queda mucho por hacer. En el informe se insiste en la necesidad de que las mujeres y las niñas tengan acceso a la asistencia médica, psicosocial y financiera, los medios de subsistencia y otras formas de apoyo. 

En el informe también se expresan graves preocupaciones en lo tocante a los acuerdos  alcanzados con representantes tribales en varias provincias, en los que figuran medidas que permitirían el desahucio de las familias vinculadas al EIIL y la transferencia de sus propiedades a las víctimas, a título de reparación.

Asimismo es fuente de gran inquietud la situación de centenares de hijos de esas mujeres que nacieron en zonas bajo el dominio del EIIL y que carecen de partida de nacimiento o cuyos documentos, emitidos por el EIIL, no están reconocidos por el gobierno del Iraq ni por el gobierno regional del Kurdistán. Las normas para inscribir los nacimientos exigen que ambos padres presenten pruebas de estado civil y dos testigos deben confirmar las circunstancias del nacimiento del bebé, condiciones muy difíciles de cumplir en el caso de niños cuyos padres tal vez hayan fallecido o estén desaparecidos, o cuando se desconoce la identidad del padre, cuando un niño ha sido abandonado debido al estigma o cuando los padres viven en campamentos de refugiados donde no hay tribunales ni oficinas del registro civil.

“Los niños nacidos en las zonas bajo control del EIIL tienen los mismos derechos que cualquier otros ciudadano iraquí y el gobierno debe velar por que se les proteja de la marginación y los abusos, que no estén expuestos a la discriminación mediante las referencias que podrían figurar en sus partidas de nacimiento, en el sentido de que son hijos de madre soltera o que su padre ha estado vinculado al EIIL, y que tampoco queden sin inscribir y corran el riesgo de apatridia, explotación o trata de personas”, insistió el Alto Comisionado.

En el informe se formulan diversas recomendaciones, entre otras las relativas al acceso a la justicia, el suministro de apoyo y cuidado a las víctimas, la creación de servicios de información y asesoramiento para reunir a las familias separadas y la importancia de inscribir los nacimientos.

FIN

Lea el informe aquí: http://www.ohchr.org/Documents/Countries/IQ/UNAMIReport22Aug2017_EN.pdf

Informe también disponible en :
Árabe : http://www.ohchr.org/Documents/Countries/IQ/UNAMIReport22Aug2017_AR.pdf
Kurdo : http://www.ohchr.org/Documents/Countries/IQ/UNAMIReport22Aug2017_Kurdish.pdf

Para más información y solicitudes de prensa, póngase en contacto con Rupert Colville (+41 22 917 9767/ rcolville@ohchr.org o Liz Throssell ( +41 22 917 9466/ ethrossell@ohchr.org

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