La Comisión sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur pide que se ponga fin a la impunidad de los responsables de la violencia


En Wau (Sudán del Sur) los relatos sobre las atrocidades cometidas contra la población civil son numerosos y desgarradores.

El profesor Andrew Clapham, miembro de la Comisión de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur, entrevista a una desplazada interna en Akobo (Sudán del Sur), en diciembre de 2017. Créditos de foto: © UNMISS Public Information Office / Adebayo Ayokunle

Una viuda de 89 años describió cómo tuvo que suplicar por su vida, después de que su marido y sus dos hijos fueran abatidos a tiros en su presencia. Otra mujer de 60 años contó que varios soldados la violaron y la habían dejado por muerta.
Y a nadie le han exigido responsabilidades por estos hechos y muchos otros similares.

“La inmensa mayoría de los relatos que hemos conocido abarcan no solo ataques contra la población civil, sino también saqueos, actos de violencia sexual, quema de aldeas, robo de ganado, secuestros de mujeres y niños y privación de acceso a los alimentos y la educación”, declaró la Presidenta de la Comisión de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur, la Sra. Yasmin Sooka.

En el cuarto aniversario del estallido de la guerra civil en Sudán del Sur, muchos de los responsables de los actos de violencia perpetrados contra su pueblo todavía no han comparecido ante la justicia.

La Comisión de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur visitó el país para recopilar y preservar las pruebas de las presuntas vulneraciones que han tenido lugar allí. Los registros compilados se usarán en última instancia para que los autores de esos delitos tengan que rendir cuentas de sus actos.

La Comisión es un órgano independiente creado por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para determinar los hechos y las circunstancias de las presuntas violaciones y abusos graves de derechos humanos y los delitos conexos, comprendida la violencia sexual, de género y étnica, y elaborar informes al respecto con miras a poner fin a la impunidad y facilitar la rendición de cuentas.

Durante la visita de la Comisión a Sudán del Sur, el este de Etiopía y el norte de Uganda, la Sra. Sooka y el comisionado Andrew Clapham se entrevistaron con numerosas víctimas del conflicto que les transmitieron relatos espeluznantes sobre ataques indiscriminados, venganzas mortales, torturas, secuestros de mujeres y niños, desplazamiento forzado, saqueos e incendios de viviendas y cosechas, privación de alimentos, violaciones y otras formas de violencia sexual. En un país donde la inseguridad alimentaria es grave, la destrucción de cosechas provoca la hambruna de aldeas enteras.

“Estamos muy consternados por lo que hemos visto y oído durante la visita”, declaró el Sr. Clapham. “Las privaciones y el grado de violencia sexual resultan difíciles de describir; la gente padece agresiones y sufre sólo por ser quienes son”. 

Los comisionados visitaron la capital del país, Juba, así como zonas más remotas, tales como Wau, Bor y Akobo, donde recopilaron testimonios de quienes padecen la violencia cotidiana.

“Todas las personas con las que hablamos coincidieron en que ahora lo más importante para Sudán del Sur es que se encuentre la manera de poner fin a la guerra y establecer una paz sostenible; no sólo que cesen los combates, sino que se implante una paz real y duradera”, afirmó la Sra. Sooka.

En la actualidad, más de 1,8 millones de sudaneses del sur están desplazados dentro del país y otros dos millones han huido a países aledaños. La mitad de la población –unos seis millones- depende de la asistencia humanitaria para sobrevivir y las perspectivas para el año que comienza parecen lúgubres.

“Este país tiene una enorme capacidad de resiliencia, pero la forma en que esta guerra se lleva a cabo está agotando a la población. Es preciso que se ponga fin a la guerra y que se exijan responsabilidades, y creo que en eso consiste nuestro compromiso, en hacer todo lo posible para lograr que eso ocurra”, dijo la Sra. Sooka.

Los miembros de la Comisión señalaron que el gobierno de Sudán del Sur cooperó durante la visita y se esforzó por responder a muchas de las preguntas formuladas. La Comisión presentará su informe al Consejo de Derechos Humanos el próximo mes de marzo.

22 de diciembre de 2017

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