Heridas ocultas


La mutilación genital femenina o escisión (FGM/E por sus siglas en inglés) está aumentando en Guinea, según un nuevo informe publicado por el ACNUDH.

Esta práctica consiste en la ablación parcial o total de las partes externas del órgano sexual femenino. Aunque la práctica va disminuyendo en el resto del mundo, todavía sigue sólidamente afincada en las costumbres y tradiciones de 29 países de África y el Cercano Oriente. La Organización Mundial de la Salud calcula que de 130 a 140 millones de niñas y mujeres que todavía viven actualmente han padecido alguna forma de mutilación genital y más de 30 millones de niñas serán sometidas a ella en el próximo decenio.

Según el UNICEF, en Guinea el 97 por ciento de las jóvenes y mujeres de entre 15 y 49 años han sido sometidas a la mutilación genital. Este pequeño país de África occidental ocupa el segundo lugar mundial en prevalencia de esa práctica, sólo superada por Somalia.

La escisión suelen realizarla los practicantes tradicionales, con frecuencia mujeres, que usan la misma navaja o cuchilla de afeitar para amputar a varias niñas en la misma ocasión, sin anestesia ni higiene moderna, a menudo dejándolas expuestas a una infección.

Las campañas de sensibilización realizadas recientemente han hecho hincapié en los peligros sanitarios que plantea la FGM/E, y esto, paradójicamente, ha fomentado la medicalización de la práctica en vez de contribuir a su erradicación.  

La FGM/E entraña numerosas violaciones de los derechos humanos de las niñas y las mujeres; es una práctica prohibida en virtud de varios convenios internacionales vinculantes y del Protocolo de Maputo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, de la que Guinea es Estado Parte.

Según el informe, “la persistencia de la FGM/E se debe en gran medida a la ausencia de medidas enérgicas por parte de las autoridades judiciales para asegurar su prevención y erradicación”. “Cada año, durante las vacaciones escolares, miles de niñas son sometidas a la escisión, hechos que son plenamente conocidos por el personal del poder judicial, incluso por los fiscales y magistrados de instrucción”.

El informe señala además que en la sociedad guineana la ausencia de escisión se considera deshonrosa para las jóvenes y que la presión social genera el temor a verse marginadas o a permanecer solteras, si no se someten a esa práctica.

En el documento se formulan diversas recomendaciones al gobierno, las ONG y la comunidad internacional, con miras a reforzar la lucha contra la FGM/E. En particular, se pide a las autoridades que velen por el pleno respeto y la aplicación cabal de todas las leyes pertinentes, mediante la investigación independiente e imparcial de cada caso de presunto ejercicio de la FGM/E y el procesamiento judicial de los responsables y sus cómplices.

28 de abril de 2016

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