Expertos en derechos humanos: El contexto xenófobo que genera la campaña contra los inmigrantes propicia los abusos


Les llaman organizaciones de “cazadores de inmigrantes” o de “protección ciudadana”. Son voluntarios que se han atribuido la tarea de patrullar la frontera que separa a Bulgaria de Turquía, en busca de personas que tratan de cruzarla.

Cuando en abril uno de estos grupos detectó y arrestó a 23 migrantes y los condujo al pueblo más cercano, recibió el elogio de la población y fue condecorado por el jefe de las fuerzas guardafronteras del país.

Los arrestos realizados por civiles son ilícitos en virtud de las leyes búlgaras, pero se han vuelto populares, afirmó Krassimir Kanev, presidente del Comité Helsinki de Bulgaria. Esta popularidad va de la mano con un aumento de la xenofobia* en el país. Desde principios de 1990, el Comité Helsinki ha documentado diversas modalidades de intolerancia y las ha combatido.

“Este es un problema muy grave en Bulgaria, especialmente ahora”, dijo el Sr. Kanev. “Y el aumento [del problema] ocurrido en los últimos años se debe a razones políticas. Entre estas razones figura el hecho de que algunos partidos con representación parlamentaria defienden esos valores”.

El Comité Helsinki de Bulgaria, asociado con el ACNUDH, ayuda a documentar las violaciones de derechos humanos cometidas contra migrantes y refugiados en Bulgaria y proporciona asistencia letrada a los grupos más vulnerables del país.

Las actitudes xenófobas y contrarias a la inmigración se han traducido en actividades políticas y medidas específicas, dijo Kanev. Como ejemplo, señaló la construcción de un muro a lo largo de la frontera con Turquía. Cuando este proyecto concluya, su costo superará los 100 millones de euros, afirmó, “lo que constituye un gasto considerable para el país”.

La xenofobia en Bulgaria ha suscitado preocupación en el ACNUDH. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, manifestó su pesar ante las agresivas declaraciones que han formulado en contra de los inmigrantes diversos funcionarios públicos búlgaros, entre otros el propio Primer Ministro.

“El gobierno de Bulgaria no hace lo suficiente para contrarrestar estas alarmantes tendencias; de hecho, en opinión de algunos, lo que hace en realidad es fomentar la intolerancia. Se necesita un liderazgo capaz de generar un contexto propicio al respeto de los derechos humanos”, añadió el Alto Comisionado.

Esta carencia de liderazgo se ha traducido también en políticas y prácticas que ejercen una repercusión directa y negativa sobre los migrantes y refugiados en Bulgaria, asegura el Sr. Claude Cahn, oficial de derechos humanos de las Naciones Unidas.

“Es difícil concebir cómo, si en los más altos niveles de gobierno se fomenta el miedo, los administradores y el personal de primera línea puedan comprender que su tarea consiste en ayudar a la gente. En vez de eso, reciben el mensaje de que su función consiste en proteger a la sociedad de esas personas”, dijo el Sr. Cahn.

El sentimiento contrario a la inmigración se difunde también a través de diversos órganos de prensa búlgaros, mediante noticias sensacionalistas, descripciones negativas de la labor humanitaria y, en algunos casos, informes positivos acerca de los paramilitares que persiguen a los migrantes. Muchos de estos mensajes transmiten ideas islamófobas, tanto de manera implícita como explícita. 

El Sr. Kanev y otros activistas de la sociedad civil tratan de combatir el racismo y la xenofobia, usando el sistema judicial. El Comité Helsinki de Bulgaria ha presentado denuncias ante los tribunales búlgaros y la Corte Europea de Derechos Humanos, en relación con la retórica que emplean los políticos y sobre casos específicos de violaciones derivadas del contexto de intolerancia. En fecha reciente, el Comité pidió la renuncia del Primer Ministro, después de que éste respaldara la labor de los grupos de voluntarios que patrullan la frontera y el uso de la violencia contra los inmigrantes. Pero hasta el momento poco se ha logrado al respecto.

 “Aquí el problema principal es la impunidad, la incapacidad, la falta de voluntad de los fiscales para emprender las acciones jurídicas adecuadas”, dijo el Sr. Kanev. “Si la fiscalía actuara eficazmente, la situación sería distinta. Ese es el problema general del sistema, el problema de Bulgaria”.

* Las Naciones Unidas definen la xenofobia como “actitudes, prejuicios o conductas que rechazan, excluyen y, muchas veces, desprecian a otras personas, basados en la condición de extranjero o extraño a la identidad de la comunidad, de la sociedad o del país”

El 19 de septiembre de 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará una Cumbre sobre Refugiados y Migrantes, en vista de la necesidad de fomentar la solidaridad internacional en respuesta a los grandes movimientos de migrantes y refugiados. Este es el primer artículo de una serie que tratará el tema de la migración y los derechos humanos, con miras a la Cumbre de las Naciones Unidas.

5 de septiembre de 2016

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