¿Quién tiene derecho a la tierra en Burundi?


Burundi se encuentra actualmente en una situación de inestabilidad, inmerso en una crisis política duradera. Este país, que hace apenas 10 años superó un conflicto étnico, todavía padece los efectos de los trastornos pasados.

La llegada de la paz a Burundi, tras decenios de guerra civil, ha traído además un dilema: ¿qué se puede hacer con respecto a los problemas de la tenencia de la tierra? Cuando los ciudadanos que se exiliaron entre 1962 y 1993 regresan al país, encuentran que otros han ocupado sus tierras. Los antiguos refugiados que han vuelto a reclamar los terrenos confiscados encuentran dificultades para integrarse. Los que poseen actualmente esas tierras suelen verse despojados de ellas.

Zebedayo Hakizima es uno de esos exiliados que regresaron. Hakizima huyó del país con su familia cuando tenía 16 años y vivió refugiado en Tanzania durante cuatro decenios, antes de regresar a Burundi, hace ahora seis años. Hakizima pudo localizar las tierras que habían sido de su familia, pero los predios ya habían sido asignados a nuevos propietarios.

“De modo que tuvimos que solicitar la intervención de las autoridades, empezando por el distrito y subiendo hasta el jefe de la aldea, porque era un periodo muy difícil”, dijo Hakizima. “Nadie podía regresar y, simplemente, recuperar sus tierras, había que seguir determinados procedimientos”.

Es un dilema que la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Burundi ha venido documentando a medida que ha ayudado al gobierno a intervenir de manera equitativa, afirmó Patrice Vahard, jefe de la oficina de Burundi.

“El principio de equidad debe restaurarse en una manera que permita el acceso equitativo a la tierra de hombres y mujeres”, declaró. “Porque, en realidad, cuando se trata de la tierra lo que está en juego es su uso con fines de supervivencia”.   

La tierra es un asunto emotivo para este país de África central. Más del 90 por ciento de la superficie de Burundi se utiliza para fines agrícolas y la agricultura de subsistencia es la primera actividad en términos de ingresos.

La tierra es además un tema polémico y constituye el eje de más del 90 por ciento de los litigios que llegan a los tribunales. Burundi, con una superficie casi igual al Estado de Massachusetts (Estados Unidos), tiene una población de 10 millones de personas que va en aumento. La distribución de las tierras es fundamental para abordar los nuevos conflictos, dijo el oficial de derechos humanos de las Naciones Unidas Jean-Richard Bigimana.

“La llegada masiva de antiguos exiliados puede trastornar la cohesión social. Esas personas tenían tierras antes de huir de aquí, pero esos terrenos fueron ocupados por otras personas mientras los antiguos propietarios estaban ausentes”, dijo Bigimana. “Ahora la gente tiene que compartir y nosotros intervenimos cada vez que surge un conflicto”.

Si desea información adicional sobre la labor relativa al derecho a la tierra que realiza la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Burundi, puede ver el vídeo “Burundi: Access to Land”[Burundi: el acceso a la tierra].

18 de septiembre de 2015


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