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Actualización oral sobre Libia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en aplicación de la resolución 40/27 del Consejo de Derechos Humanos

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18 junio de 2020

43º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos

Discurso de la Sra. Nada Al-Nashif, Alta Comisionada Adjunta para los Derechos Humanos

Ginebra, 18 de junio de 2020
Salón de la Asamblea, Palacio de las Naciones

Señora Presidenta, Excelencias, colegas y amigos,

En nombre de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, es un honor para mí ponerles al día acerca de la situación de los derechos humanos en Libia y de la eficacia que han tenido la asistencia técnica y las medidas de desarrollo de capacidades recibidas por el Gobierno de Libia (A/HRC/43/75).   

La ofensiva lanzada el 4 de abril de 2019 por el Ejército Nacional Libio (LNA, según sus siglas en inglés) comandado por el General Haftar y los combates posteriores han producido como resultado un grave deterioro de los derechos humanos y la situación humanitaria en Libia. Un millón de personas necesitan actualmente asistencia humanitaria y desde que comenzara el ataque a Trípoli, 201.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares, principalmente en y alrededor de la capital.   

ACNUDH reitera su llamamiento a una cesación del fuego inmediata. El acabar con los combates y volver a la senda de la política es la única vía para salvar vidas y poner fin al sufrimiento de la población civil en Libia.

Señora Presidenta,

ACNUDH sigue sumamente preocupada por el enorme coste del conflicto para la población civil. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2019, la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL, según sus siglas en inglés), registró al menos 656 víctimas civiles, incluyendo 287 muertes y 369 heridos. Los ataques aéreos resultaron la causa principal de víctimas civiles, seguida de combates por tierra, artefactos explosivos improvisados, secuestros y asesinatos.

La cifra más alta de víctimas civiles se documentó en la parte occidental del país.

En lo que llevamos de 2020, UNSMIL ha registrado al menos 146 civiles muertos y 235 civiles heridos, a causa fundamentalmente de bombardeos indiscriminados de zonas pobladas por civiles, y la gran mayoría de las víctimas se atribuyen al LNA.

A fecha de 4 de junio de 2020, la OMS registró 72 ataques relacionados con el conflicto dirigidos contra centros y personal de atención sanitaria desde abril de 2019. En tres ocasiones diferentes entre el 6 y el 10 de abril de 2020, el hospital de al Khadra de Trípoli, que había sido designado para recibir a pacientes con la COVID-19, recibió impactos de cohetes atribuidos al LNA. 

Señora Presidenta,

Las ejecuciones sumarias y otros asesinatos ilícitos, secuestros, desapariciones forzadas, incitación a la violencia en redes sociales, tortura y malos tratos, así como violencia de género, incluyendo violencia sexual relacionada con el conflicto, se siguen cometiendo en un clima de impunidad total. Los defensores de derechos humanos, activistas y periodistas siguen siendo atacados y tienen que huir del país.

A la vez que valoro la puesta en libertad de más de 2.000 prisioneros en el contexto de la pandemia de la COVID-19, sigo estando preocupada por la no inclusión por parte de las autoridades de mujeres y niños en estas medidas, habiéndose liberado solamente unas cuantas mujeres y niños. Además, miles de hombres, mujeres y niños permanecen detenidos de forma arbitraria en centros de detención bajo el control de los Ministerios de Justicia, Defensa e Interior y en centros gestionados por grupos armados. UNSMIL y ACNUDH continúan recibiendo informes de malos tratos y tortura de detenidos, y de detenidos en régimen de incomunicación, denegación de atención médica y contacto con sus familias, así como de violencia sexual en numerosos centros de detención.

En 2019, más de 9.000 migrantes y refugiados fueron interceptados por la Guardia Costera de Libia, y al menos 4.000 lo han sido desde comienzos de 2020 hasta la fecha. La mayoría de los que desembarcan en Libia siguen siendo llevados a centros de detención que suelen estar ubicados muy cerca de zonas de combate y en recintos controlados por grupos armados.

El 27 de enero de 2020, ACNUDH y UNSMIL publicaron conjuntamente un informe sobre el ataque aéreo de julio de 2019 en el Centro de Detención de Tajoura, que provocó la muerte de al menos 53 migrantes y refugiados.

Deseamos reiterar el llamamiento a la rendición de cuentas que se reclama en este informe, destacando que no se ha hecho ningún esfuerzo para impedir que ocurran incidentes parecidos en el futuro.

ACNUDH y UNSMIL continúan recibiendo también informes de migrantes y refugiados sometidos a ejecuciones sumarias, torturas, trato o castigo inhumano o degradante, violencia sexual, trata de personas, extorsión, y privación de alimentos, agua, asistencia médica y otros servicios básicos, incluso en centros de detención afectados por la COVID-19.

El 28 de abril de 2020, manifestamos públicamente nuestra preocupación por la deportación de al menos 1.400 migrantes desde el este de Libia a Chad, Níger, Somalia y Sudán.

El 8 de mayo, expresamos nuestra gran preocupación por los informes de denegación de asistencia y de acciones para hacer retroceder a la fuerza y de manera coordinada barcos de migrantes en la zona central del Mediterráneo, incluyendo informes de que las autoridades de Malta habían pedido a buques comerciales que empujaran a barcos de migrantes en apuros de vuelta a Libia.

Hemos afirmado en repetidas veces que Libia no puede ser considerada como un puerto seguro para el desembarque y que no se debe devolver a barcos de migrantes a Libia, en virtud de las obligaciones de los Estados Miembro de búsqueda y salvamento y del derecho internacional de derechos humanos.

El 27 de mayo, al menos 30 migrantes fueron asesinados a tiros y 11 resultaron heridos por un grupo armado vinculado con traficantes en Mezda. Este incidente es el último de una serie de actos despiadados cometidos contra migrantes en Libia. 

Me gustaría reiterar nuestra demanda de que los migrantes y refugiados deben ser puestos en libertad de forma urgente de los centros de detención de inmigración y tener acceso no discriminatorio a protección humanitaria, refugios colectivos u otros lugares seguros. Es urgente garantizar que los esfuerzos de búsqueda y rescate humanitarios continúan realizándose sin trabas en la zona del Mediterráneo central y que los que son rescatados en el mar puedan desembarcar rápidamente y con seguridad en línea con las normas internacionales de derechos humanos.  

Señora Presidenta,

El solucionar de forma efectiva la impunidad generalizada para violaciones y abusos de derechos humanos en Libia no es solo una obligación, sino que puede servir también como elemento disuasorio para impedir posibles violaciones adicionales y contribuir a la paz y estabilidad en el país. 

Nos sentimos horrorizados por el descubrimiento de ocho fosas comunes en Tarhouna la semana pasada y solicitamos una investigación rápida, exhaustiva, efectiva, transparente e independiente para determinar los hechos y circunstancias de violaciones y abusos de derechos humanos cometidos por todas las partes en Libia.

En nuestro informe, solicitamos al Consejo de Derechos Humanos la creación de un órgano de investigación internacional sobre violaciones y abusos de derechos humanos y violaciones del derecho internacional humanitario en Libia.

Por tanto, acogemos con satisfacción la declaración del Primer Ministro Serraj durante la serie de sesiones de alto nivel de este Consejo en marzo apoyando la creación de este mecanismo tal como se prevé en el proyecto de resolución sobre Libia. 

Le agradezco.

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