Denuncias individuales y llamamientos urgentes

El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (WGAD, por sus siglas en inglés) ha adoptado un conjunto de criterios para determinar cuándo la privación de libertad es arbitraria (Véase el Folleto informativo No.26). 

El Grupo de Trabajo procede a partir de la información que recibe en relación con presuntos casos de detención arbitraria, mediante el envío de llamamientos urgentes y comunicaciones a los Gobiernos interesados, a fin de aclarar y/o llamar la atención sobre esos casos. Asimismo, el Grupo de Trabajo examina las denuncias individuales. El WGAD es el único mecanismo que, sin basarse en un tratado, posee un mandato que le autoriza expresamente a examinar las denuncias individuales. Esto significa que sus actividades se basan en el derecho de petición de personas del mundo entero. Los métodos de trabajo más importantes que aplica el Grupo de Trabajo son los siguientes:

I. Investigación de casos individuales

El Grupo de Trabajo basa su actuación en la información contenida en las comunicaciones que le envían las personas directamente implicadas, sus familias y representantes, o las organizaciones no gubernamentales de protección de los derechos humanos, los Gobiernos y las organizaciones intergubernamentales, en relación con presuntos casos de detención arbitraria.

La comunicación se transmite al Gobierno interesado por canales diplomáticos, con una invitación a que el destinatario remita al WGAD, en un plazo de 60 días, sus comentarios y observaciones acerca de las denuncias formuladas, tanto en lo relativo a los hechos y la legislación aplicable, como a los progresos y resultados de cualquier investigación que hubiere ordenado.

La respuesta que el Gobierno envía al Grupo de Trabajo se transmite a la fuente de la denuncia para cualquier comentario u observación que esta desee aportar.

Según los métodos de trabajo del Grupo, la privación de libertad es arbitraria si el caso corresponde a alguna de estas cinco categorías:

A)   Cuando es manifiestamente imposible invocar fundamento jurídico alguno que la justifique, como el mantenimiento en reclusión de una persona tras haber cumplido su condena o a pesar de una ley de amnistía que le sea aplicable (Categoría I).

B)   Cuando la privación de libertad resulta del ejercicio de los derechos o libertades garantizados por los artículos 7, 13, 14, 18, 19, 10 y 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y respecto de los Estados Partes, por los artículos 12, 18, 19, 21, 22, 25, 26 y 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Categoría II); 

C)   Cuando la inobservancia, total o parcial de las normas internacionales relativas a un juicio imparcial, establecidas en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los instrumentos internacionales pertinentes aceptados por los Estados interesados, es de tal gravedad que confiere carácter arbitrario a la privación de libertad (Categoría III);

D)   Cuando los solicitantes de asilo, inmigrantes o refugiados son objeto de detención administrativa prolongada, sin posibilidad de examen o recurso administrativo o judicial (Categoría IV); y 

E)   Cuando la privación de libertad constituye una vulneración del derecho internacional por tratarse de discriminación por motivo de nacimiento, origen nacional, étnico o social, idioma, religión, condición económica, opinión política o de otra índole, género, orientación sexual, discapacidad u otra condición que pueda llevar a ignorar el principio de igualdad de los derechos humanos (Categoría V).

A la luz de la información recopilada por este método, el Grupo de Trabajo adoptará en sesión privada una de las medidas siguientes:

(a) Si la persona ha sido puesta en libertad, por la razón que sea, tras la referencia del caso al Grupo de Trabajo, el caso puede archivarse; pero el Grupo se reserva el derecho de emitir una opinión, atendiendo a las circunstancias de cada caso, sobre el carácter arbitrario o no de la privación de libertad, aunque la persona en cuestión haya sido puesta en libertad.

(b) Si el Grupo determina que no se trata de un caso de detención arbitraria, emitirá una opinión en tal sentido;

(c) Si el Grupo considera necesario solicitar información complementaria al Gobierno o a la fuente, puede mantener el caso en examen, a la espera de recibir dicha información;

(d) Si el Grupo de Trabajo considera que no puede obtener suficiente información sobre el caso, puede archivarlo de manera provisional o definitiva.

(e) Si el Grupo estima que se ha establecido el carácter arbitrario de la privación de libertad, emite una opinión en ese sentido y formula recomendaciones al Gobierno.

La opinión del Grupo se transmite al Gobierno interesado, junto con las recomendaciones. Dos semanas después de esta notificación, la opinión se transmite también a la fuente para su información.

Las opiniones se publican en un anexo al informe que el Grupo somete cada año al Consejo de Derechos Humanos, durante el periodo de sesiones correspondiente. (Véase la sección Revised Working Methods).

Llamamientos urgentes: E - F - R - S 

II. Llamamientos urgentes

El WGAD ha elaborado un procedimiento de “acción urgente” para los casos en los que hay denuncias suficientemente fiables de que una persona puede haber sido privada arbitrariamente de su libertad y que las presuntas vulneraciones podrían constituir un grave peligro para la vida, la salud, o acarrear otros daños inminentes para las víctimas, en caso de prolongarse la detención. En situaciones excepcionales, también se puede utilizar el procedimiento de acción urgente en otras circunstancias, cuando el Grupo de Trabajo considera que la situación exige un llamamiento de ese tipo. En esos casos se transmite al Gobierno interesado un llamamiento urgente por los canales diplomáticos y se le pide que adopte las medidas apropiadas para garantizar el derecho de la persona detenida a no ser privada arbitrariamente de su libertad y a un juicio equitativo ante un tribunal independiente e imparcial, así como el respeto de su derecho a la vida y la integridad física y mental. Al remitir esas comunicaciones, el WGAD hace hincapié en que esos llamamientos urgentes realizados por motivos humanitarios no prejuzgan en modo alguno la evaluación final del Grupo de Trabajo que determinará si la detención es arbitraria o no, excepto en los casos en que el Grupo ya haya decidido acerca de la índole arbitraria de esa privación de libertad.