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Derechos humanos y cambio climático


Resumen

El huracán Sandy pasó al oeste de Haití el 25 de octubre, causando intensas lluvias y fuertes vientos, inundando hogares y desbordando ríos. Una mujer vende productos en una plaza de mercado inundada el 25 de octubre de 2012  © Logan Abassi/Foto NUEn su 5º Informe de Evaluación (2014), el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) confirmó de modo inequívoco que el cambio climático es real y que las emisiones de gases de efecto invernadero, producto de la actividad humana, son su causa principal. En el informe se definieron algunas de las repercusiones adversas del cambio climático, tales como la mayor frecuencia de sucesos meteorológicos extremos y desastres naturales, el aumento del nivel del mar, las inundaciones, canículas y sequías, la desertización y la escasez de agua, y la difusión de enfermedades tropicales y de transmisión por vectores. Estos fenómenos amenazan directa e indirectamente el disfrute pleno y efectivo de toda una gama de derechos humanos por parte de muchas personas en el mundo entero, incluso los derechos a la vida, el agua y el saneamiento, los alimentos, la salud, la vivienda, la autodeterminación, la cultura y el desarrollo.

Las repercusiones negativas del cambio climático afectan de manera desproporcionada a personas y comunidades que ya se encuentran en situación de desventaja debido, entre otros factores, a su ubicación geográfica, la pobreza, el género, la edad, la discapacidad, el origen étnico o cultural, y que históricamente son las que menos han contribuido a la emisión de gases de efecto invernadero. En particular, las personas, las comunidades e incluso los Estados que ocupan zonas costeras de escasa elevación, territorios de la tundra o del Ártico, tierras áridas y otros ecosistemas delicados o que están en peligro, y que dependen de ellos para instalar sus viviendas y obtener medios de subsistencia, afrontan las mayores amenazas que plantea el cambio climático.

Los efectos negativos del cambio climático ocurren a escala mundial, se manifiestan en el mismo periodo y pueden aumentar de manera exponencial, según el grado de cambio que finalmente acontezca. Por consiguiente, el cambio climático exige una respuesta de ámbito planetario, basada en los derechos humanos.

El Consejo de Derechos Humanos (CDH), sus mecanismos de Procedimientos Especiales y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos han tratado de llamar de nuevo la atención pública sobre los nexos entre el cambio climático y los derechos humanos mediante un conjunto de resoluciones, informes y actividades relativos al tema, así como por medio de la promoción de una estrategia de derechos humanos para hacerle frente. En el preámbulo del Acuerdo de París relativo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático quedó claramente establecido que todos los Estados “deberían respetar, promover y tomar en consideración sus respectivas obligaciones con respecto a los derechos humanos”.

Principales mensajes del ACNUDH sobre derechos humanos y cambio climático

 Los principales mensajes del ACNUDH sobre derechos humanos y cambio climático ponen de relieve las obligaciones y responsabilidades fundamentales de los Estados y otros titulares de deberes (incluidas las empresas) y sus efectos sobre los acuerdos, las políticas y las medidas prácticas relativos al cambio climático. Con miras a fomentar la coherencia política y contribuir a garantizar que los esfuerzos orientados a la atenuación y adaptación al cambio climático son adecuados, suficientemente ambiciosos, no discriminatorios y que cumplen con las obligaciones en materia de derechos humanos, las medidas relativas al clima deben reflejar los aspectos siguientes:

  1. Atenuar el cambio climático y prevenir sus repercusiones negativas sobre los derechos humanos
  2. Velar por que todas las personas dispongan de la capacidad necesaria para adaptarse al cambio climático
  3. Garantizar la rendición de cuentas y los remedios eficaces para los perjuicios de derechos humanos causados por el cambio climático.
  4. Movilizar la máxima cantidad posible de recursos con miras a un desarrollo sostenible, basado en los derechos humanos
  5. Fomentar la cooperación internacional
  6. Velar por la equidad en las medidas relativas al clima
  7. Garantizar que todos disfrutan de los beneficios de la ciencia y de sus aplicaciones
  8. Proteger los derechos humanos de los perjuicios que puedan causar las empresas
  9. Garantizar la igualdad y la no discriminación
  10. Velar por una participación significativa e informada

Estos mensajes figuran en el documento Understanding Human Rights and Climate Change que el ACNUDH presentó a la 21ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el 27 de noviembre de 2015.

Promover una estrategia basada en los derechos humanos para afrontar el cambio climático

El Consejo de Derechos Humanos ha hecho hincapié en la importancia de abordar los derechos humanos en el contexto de los debates que tienen lugar actualmente en relación con la  Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático  y la  Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En múltiples ocasiones el Consejo ha puesto a disposición de la Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco los resultados de sus debates, estudios y actividades en la materia. El documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de 2012, titulado El futuro que queremos, ratifica la importancia de los derechos humanos en la consecución del desarrollo sostenible.

Antes de que se celebrara esta conferencia, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos insistió en carta abierta dirigida a todas las Misiones Permanentes acreditadas en Nueva York y en Ginebra, en que todos los Estados tenían la responsabilidad de velar por la coherencia plena entre los esfuerzos por fomentar la economía respetuosa del medio ambiente por un lado, y por el otro sus obligaciones en materia de derechos humanos. El ACNUDH también transmitió a la Conferencia los mensajes principales. La negociación que se llevó a cabo en relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible ofreció oportunidades adicionales para promover la integración de los derechos humanos en el marco de los esfuerzos internacionales orientados a fomentar el desarrollo sostenible;  pero la negociación más decisiva hasta la fecha sobre la cuestión del cambio climático, encaminada a establecer un acuerdo legalmente vinculante para limitar el cambio climático, fue la COP21 de la CMNUCC (diciembre de 2015).

Teniendo en cuenta este debate, el ACNUDH y la Fundación Mary Robinson-Justicia Climática coauspiciaron un Diálogo sobre Justicia Climática que tuvo lugar en Ginebra el 9 de febrero de 2015. Este diálogo congregó a representantes de la CMNUCC y la CDH, expertos y miembros prominentes de la sociedad civil para debatir acerca de los derechos humanos y el cambio climático. Uno de los resultados de esta reunión fue el Compromiso de Ginebra sobre Derechos Humanos en la Acción Climática, una iniciativa voluntaria coordinada por Costa Rica y que de entrada recibió el apoyo de 18 países de diversas regiones. En el Compromiso, que todavía está abierto a nuevas adhesiones y que cuenta ya con 30 Estados signatarios,  los firmantes se ofrecieron a fomentar el intercambio de conocimientos y prácticas idóneas entre expertos de derechos humanos y de asuntos climáticos en el ámbito nacional.

Esbozar una estrategia para el cambio climático basada en los derechos humanos

Tal como ha reiterado el CDH, es indispensable que se aplique una estrategia basada en los derechos humanos para orientar las medidas y políticas de ámbito mundial encaminadas a abordar el cambio climático. Los atributos esenciales de una estrategia basada en los derechos humanos son los siguientes:

  • En la formulación de políticas y programas, el objetivo principal debería ser el cumplimiento de los derechos humanos.
  • Debe identificarse a los derechohabientes y sus prerrogativas, así como a los titulares de deberes y sus obligaciones, a fin de hallar los medios de fortalecer las capacidades de los derechohabientes para formular reclamaciones y las de los titulares de derechos para cumplir con sus obligaciones.  

La Declaración Universal de Derechos Humanos, la Declaración y Programa de Acción de Viena, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Entendimiento Común entre los organismos de las Naciones Unidas del enfoque de derechos humanos en la cooperación para el desarrollo y otros instrumentos internacionales hacen hincapié en que el desarrollo debe orientarse mediante principios de derechos humanos, tales como la universalidad e inalienabilidad, la indivisibilidad, interdependencia e interconexión, la no discriminación y la igualdad, la participación y la inclusión, la rendición de cuentas y la primacía del Estado de derecho. Esos principios establecen un marco conceptual para el desarrollo que coloca las normas internacionales de derechos humanos en su centro y cuyo objetivo final es el cumplimiento de todos esos derechos para todas las personas. Este enfoque basado en los derechos humanos analiza las obligaciones, desigualdades y vulnerabilidades y trata de corregir las prácticas discriminatorias y la injusta repartición de poder. Este enfoque fundamenta los planes, las políticas y los programas en un sistema de derechos y sus correspondientes obligaciones establecidas por el derecho internacional.

Las obligaciones en materia de derechos humanos se aplican a los objetivos y compromisos de los Estados en lo relativo al cambio climático y exigen que las actividades realizadas en este ámbito se centren en la protección de los derechos de las personas más vulnerables a dicho cambio. Los principios de derechos humanos contenidos en la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo y otros instrumentos exigen que esa acción relativa al clima sea tanto individual como colectiva y que beneficie a los más vulnerables. La CMNUCC desarrolla aún más la necesidad de que se realicen acciones equitativas con respecto al clima y pide a los Estados que se enfrenten al cambio climático de conformidad con sus responsabilidades comunes, aunque diferenciadas, y sus capacidades respectivas, para el bien de las generaciones presentes y futuras.

Los compromisos actuales de los Estados precisan de la cooperación internacional, comprendido el apoyo en forma de ayuda financiera, asistencia tecnológica y aumento de capacidades, para hacer realidad un desarrollo sostenible, con menor dependencia del carbono y resistente a los efectos del cambio climático, y que sea al mismo tiempo capaz de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Solo mediante la integración de los derechos humanos en las políticas y medidas relativas al clima y el empoderamiento de la población para que pueda participar en la formulación de políticas, podrán los Estados promover y garantizar la sostenibilidad y asegurarse de que los titulares de deberes rindan cuentas de sus acciones. Estas medidas, a vez, promoverán la consistencia, la cohesión de las políticas y el disfrute de los derechos humanos. Un enfoque así formaría parte de cualesquiera medidas de adaptación o atenuación del cambio climático, tales como la promoción de fuentes alternas de energía, la conservación de los bosques o los proyectos de plantación de árboles, los esquemas de reasentamiento y otros. Las personas y los compromisos que resulten afectados deberán participar, sin discriminación, en la concepción y ejecución de esos proyectos. Los Estados deberían colaborar a fin de abordar las consecuencias mundiales del cambio climático sobre el disfrute de los derechos humanos en el mundo entero, de una manera que dé prioridad a la equidad y la justicia climática.

El enfoque basado en los derechos humanos también exige la transparencia y la rendición de cuentas. No solo los Estados deben ser responsables de sus contribuciones al cambio climático, sino también las empresas, que tienen la obligación de respetar los derechos humanos y no causar daños en el curso de sus actividades. Los Estados deben hacer públicos sus planes de adaptación y atenuación, y deben proceder con transparencia en la financiación y el desarrollo de esos planes. La medición precisa y transparente de las emisiones de gases de efecto invernadero, y del cambio climático y sus repercusiones, incluidos sus efectos sobre los derechos humanos, será indispensable para los esfuerzos encaminados a atenuar dichas consecuencias y adaptarse a ellas. Debido a los efectos del cambio climático sobre los derechos humanos, los Estados deben abordar el cambio climático de manera eficaz, a fin de honrar sus compromisos de respetar, proteger y cumplir con los derechos humanos para todos. Habida cuenta de que las medidas de atenuación y adaptación al cambio climático pueden repercutir sobre los derechos humanos, todas las medidas relativas al cambio climático también deben respetar, proteger, promover y cumplir las normas de derechos humanos.