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Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental

Desde 1979, la Comisión de Derechos Humanos, el órgano de las Naciones Unidas que se encargaba de los derechos humanos, empezó a crear mecanismos especiales para examinar situaciones específicas en países o sobre determinados temas, desde una perspectiva de derechos humanos. La Comisión, que en junio de 2006 fue reemplazada por el Consejo de Derechos Humanos, encargó a diversos expertos el estudio de problemas específicos en el ámbito de los derechos humanos. El sistema de expertos creado desde entonces se denomina sistema de Procedimientos Especiales.

Si desea información adicional sobre los Relatores Especiales, sírvase consultar la  Ficha informativa N° 27: Diecisiete preguntas más frecuentes acerca de los Relatores Especiales de las Naciones Unidas.

El derecho humano de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.

El derecho a la salud es un derecho inclusivo, que abarca no solo los cuidados sanitarios oportunos y apropiados, sino también los factores subyacentes que determinan el estado de salud, tales como el acceso al agua segura y potable, las instalaciones sanitarias adecuadas, las condiciones laborales y medioambientales saludables y el acceso a la educación y la información relativas a la salud, comprendida la salud sexual y reproductiva.  

El derecho a la salud comprende tanto libertades como derechos. Entre las libertades figuran la de controlar la propia salud, incluido el derecho a no verse sometido a tratamientos o experimentos médicos no consentidos. Entre los derechos figuran el derecho a un sistema de protección sanitaria (por ejemplo, de cuidados de la salud y los factores subyacentes que la determinan) que proporcione a las personas las mismas oportunidades de alcanzar el nivel más alto posible de salud.

El derecho a la salud es un concepto muy amplio que puede desglosarse en aspectos más específicos, como los derechos a la salud materna, infantil y reproductiva; a un contexto laboral y un medioambiente natural sanos; al tratamiento y control de las enfermedades, lo que incluye el acceso a los medicamentos esenciales; y el acceso al agua segura y potable.

Si desea información adicional sobre la definición del derecho a la salud, sírvase consultar la Observación General No. 14 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Las obligaciones de los Estados

La índole de las obligaciones jurídicas de los Estados Partes se estipula en el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

En su Observación General No. 14 el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales define también las obligaciones que los Estados Partes deben cumplir a fin a hacer realidad el derecho a la salud en el ámbito nacional. Esas obligaciones son:

La obligación de respetar el derecho a la salud exige que los Estados, entre otros aspectos, se abstengan de denegar o limitar la igualdad de acceso de todas las personas, incluso de reos o detenidos, miembros de minorías, solicitantes de asilo e inmigrantes indocumentados, a los servicios de salud que proporcionan cuidados curativos y paliativos, que se abstengan de aplicar prácticas discriminatorias en las políticas de Estado y que se abstengan de imponer medidas discriminatorias en lo tocante al estado de salud y las necesidades de las mujeres.

La obligación de proteger abarca, entre otros, el deber de los Estados de adoptar leyes o tomar otras medidas que garanticen el acceso igualitario a los cuidados y servicios sanitarios suministrados por terceros. Los Estados también deberían velar por que esos terceros no limiten el acceso de las personas a la información y los servicios relacionados con la salud. 

Esta obligación exige que los Estados Partes, entre otros aspectos, otorguen el suficiente reconocimiento al derecho a la salud en los sistemas políticos y legales del país, preferentemente mediante la acción legislativa, y que aprueben políticas sanitarias nacionales con planes detallados para hacer realidad el derecho a la salud. Esta obligación entraña la necesidad de que el Estado adopte medidas positivas que permitan asistir a las personas y las comunidades en el disfrute del derecho a la salud.

Aunque se supone que todos los derechos que figuran en el Pacto Internacional deben hacerse realidad de manera progresiva, los Estados tienen obligaciones básicas mínimas que deben cumplir de inmediato. Entre esas obligaciones mínimas figuran las garantías de no discriminación y de trato igualitario, así como la obligación de tomar medidas específicas con miras a la realización plena del derecho a la salud, tales como la elaboración de una estrategia y un plan de acción nacionales de salud pública. La realización progresiva significa que los Estados tienen la obligación específica y permanente de actuar de la manera más rápida y eficaz posible en la consecución plena del derecho a la salud.

Si desea información adicional sobre las obligaciones de los Estados, sírvase consultar la Observación General No. 3 sobre la índole de las obligaciones de los Estados Partes (art. 2) (1).

Aplicación del mandato por el Relator Especial

El mandato del Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental fue establecido originalmente por la Comisión de Derechos Humanos en abril de 2002 por la Comisión de Derechos Humanos resolución 2002/31. Tras la sustitución de la Comisión por el Consejo de Derechos Humanos en junio de 2006, el mandato fue aprobado y ampliado por el Consejo de Derechos Humanos resoluciones 6/29 del 14 de diciembre de 2007, 15/22 de 6 de octubre de 2010, 24/6 de 8 de octubre de 2013, and 33/9 de 6 de octubre de 2016. Para obtener más información sobre la historia del mandato, consulte el siguiente enlace: Descripción general del mandato.

El Relator Especial aplica el mandato por diferentes medios y actividades. Según lo asignado por las diferentes resoluciones relacionadas con el mandato:

  • El Relator Especial presenta informes anuales al Consejo de Derechos Humanos y a la Asamblea General sobre las actividades y estudios emprendidos con miras a la aplicación del mandato (Mire Informes anuales);
  • Él/Ella controla la situación del derecho a la salud en todo el mundo. Él/ella se identifica tendencias generales relacionados con el derecho a la salud y realiza visitas a los países que proporcionen al Relator Especial una primera consideración sobre la situación relativa al derecho a la salud en un país específico. (Mire Visitas a país;
  • Él/ella se comunica con los Estados y otras partes interesadas con respecto a los supuestos casos de violaciones del derecho a la salud (Mire Quejas individuales) y otras cuestiones relacionadas con su mandato;
  • Él/Ella promueve la plena realización del derecho a la salud, a través del diálogo con los actores pertinentes mediante la participación en seminarios, conferencias, reuniones de expertos.

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