El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular (GCM)

Página del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, Bab Ighli, Marrakech, Marruecos © Foto ONU/Mark Garten El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular (A/RES/73/195), es el primer acuerdo intergubernamental preparado bajo los auspicios de las Naciones Unidas que abarca todas las dimensiones de la migración internacional de manera holística y exhaustiva. El Pacto se aprobó en la conferencia intergubernamental sobre migración que tuvo lugar en Marrakech (Marruecos), el 10 de diciembre de 2018. El ACNUDH aplaudió la adopción del Pacto Mundial por considerarlo un marco de trabajo importante para mejorar la gobernanza de la migración que coloca a los migrantes y sus derechos humanos en el centro de la cuestión y proporciona una oportunidad significativa de fortalecer la protección de los derechos humanos de todos los migrantes, cualquiera que sea su condición.

El Pacto Mundial se basa en el derecho internacional de los derechos humanos y ratifica el compromiso de los Estados de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos de todos los migrantes. El Pacto se apoya en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en cada uno de los nueve instrumentos jurídicos principales del derecho internacional de los derechos humanos, y contiene un Principio Rector en materia de derechos humanos:

“El Pacto Mundial se basa en el derecho internacional de los derechos humanos y refrenda los principios de no devolución y no discriminación. Al aplicar el Pacto Mundial, garantizamos el respeto, la protección y el cumplimiento de los derechos humanos de todos los migrantes, cualquiera que sea su condición migratoria, en todas las fases del ciclo migratorio. Así mismo ratificamos el compromiso de erradicar todas las formas de discriminación, incluidos el racismo, la xenofobia y la intolerancia, que puedan ejercerse contra los migrantes y sus familias”

Principios rectores del CGM El Pacto Mundial enumera 23 objetivos de la acción estatal, reforzados por compromisos específicos, cuyo fin es abordar los problemas actuales de la migración. Los compromisos y las medidas preconizados por el GCM pueden considerarse como una guía para que los Estados cumplan con sus obligaciones en materia de derechos humanos al elaborar las medidas rectoras de la migración, para reducir los peligros y vulnerabilidades de los migrantes en las diferentes fases de la migración y para crear condiciones propicias que los empoderen a fin de que puedan llegar a ser miembros activos de la sociedad. Entre esos compromisos principales figuran los siguientes:

  • Fortalecer la formulación de políticas y el discurso público de base empírica sobre la migración, basados en los derechos humanos;
  • Reducir al mínimo las causas negativas de la migración, lo que abarca la lucha contra la pobreza y la discriminación y el tratamiento de los desplazamientos debidos al cambio climático y los desastres;
  • Velar por el derecho de los migrantes a la información y a una identidad legal;
  • Ampliar y diversificar las vías existentes para realizar una migración segura, ordenada y regular, teniendo en cuenta las necesidades específicas de los migrantes que están en situación de vulnerabilidad;
  • Proteger el derecho al trabajo decente y otros derechos laborales de los migrantes;
  • Abordar y reducir las vulnerabilidades y violaciones de derechos humanos en el contexto de la migración;
  • Proteger el derecho a la vida en el contexto de la migración;
  • Combatir el contrabando y la trata de personas, y proteger al mismo tiempo los derechos humanos de quienes han sido víctimas de esas actividades;
  • Respetar los derechos humanos en las fronteras y realizar tareas individualizadas de selección, evaluación y derivación de migrantes;
  • Proteger el derecho a la libertad y a no ser detenido de manera arbitraria, incluso dando prioridad a las alternativas a la detención por motivos migratorios;
  • Velar por los derechos de los migrantes a acceder a los servicios básicos, entre otros la atención sanitaria, la educación y el apoyo social, sin discriminación;
  • Erradicar la discriminación y luchar contra el discurso de odio y la xenofobia;
  • Apoyar la prohibición de realizar expulsiones colectivas y devoluciones instantáneas (refoulement) de migrantes, y garantizar que las repatriaciones se llevan a cabo de manera digna y segura, y que la reintegración es sostenible.

En el ámbito de las Naciones Unidas, la aplicación del Pacto Mundial cuenta con el apoyo de la Red de las Naciones Unidas sobre la Migración. La Red fue creada por el Secretario General de las Naciones Unidas para garantizar el respaldo coordinado, a escala de todo el sistema, a los Estados en la ejecución del GCM y, al mismo tiempo, para priorizar los derechos y el bienestar de los migrantes y sus comunidades. La Red está compuesta por 38 entidades del sistema de las Naciones Unidas que coordinan esfuerzos para apoyar a los Estados en la gestión de sus prioridades en materia de migración, entre otras la defensa de los derechos y la preservación del bienestar de los migrantes y sus comunidades. La coordinación de la Red está a cargo de un Comité Ejecutivo formado por nueve organismos de las Naciones Unidas que proporcionan las orientaciones generales y establecen las prioridades de la entidad. Los miembros del Comité Ejecutivo son: la OIT, la OIM, el ACNUDH, el UNDESA, el PNUD, el ACNUR, el UNICEF, la UNODC y la OMS, que conjuntamente con la OIM se encarga de la coordinación y la secretaría de la Red.

Materiales principales:

Enlaces externos:

Antecedentes

Las Naciones Unidas comenzaron a sentar las bases de una cooperación internacional exhaustiva en asuntos vinculados a la migración en dos Diálogos de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo, celebrados en 2006 y 2013. Las negociaciones iniciadas en estos diálogos culminaron en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes, que tuvo lugar en 2016. 

En la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes,  celebrada el 19 de  septiembre de 2016, la Asamblea General aprobó la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes (A/RES/71/1). En esta declaración, los Estados Miembros se comprometieron a elaborar un Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular (GCM), que sería aprobado en una conferencia intergubernamental sobre la migración, que debería celebrarse en Marrakech (Marruecos), en 2018.

En abril de 2016, en la fase previa a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Refugiados y los Migrantes, el Secretario General preparó un informe titulado En condiciones de seguridad y dignidad: respuesta a los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes (A/70/59), en el que figuraban recomendaciones para el proceso del Pacto Mundial y sobre la mejor manera en que el sistema de las Naciones Unidas podría apoyarlo. En agosto de 2016, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los migrantes dio a conocer un informe sobre el Pacto Mundial para la movilidad segura, regular y ordenada (A/71/285), que contenía sus recomendaciones.

En marzo de 2017, el Secretario General designó a la ex Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Louise Arbour, (Canadá), como su Representante Especial para la Migración Internacional, con el encargo de que diera seguimiento a los aspectos relativos a la migración de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Refugiados y los Migrantes, comprendida la elaboración del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

El proceso de elaboración del GCM comenzó en abril de 2017 y consistió en una serie de consultas temáticas informales, a las que siguieron seis rondas de negociaciones intergubernamentales. En este enlace puede acceder a una descripción exhaustiva del proceso.

Una resolución sobre modalidades de negociación (A/RES/71/280) aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas proporcionó un mandato para la celebración de una fase de consultas (abril – noviembre de 2017), en forma de reuniones temáticas, consultas regionales y consultas con interesados múltiples, a la que siguió una fase de recopilación (noviembre – diciembre de 2017) para evaluar los aportes recibidos y celebrar una reunión intergubernamental preparatoria que tuvo lugar en Puerto Vallarta (México) y un informe del Secretario General de las Naciones Unidas que presentó las recomendaciones principales para los Estados Miembros; por último se alcanzó la fase de negociación* (enero – julio de 2018).

El 13 de julio de 2018, al término de la sexta y última ronda de negociaciones intergubernamentales, 192 Estados Miembros llegaron a un acuerdo sobre el texto del Anteproyecto del GCM* , lo que fue saludado como “un hito histórico” por el Secretario General de las Naciones Unidas, el Presidente de la Asamblea General y los dos facilitadores de México y Suiza.