Acerca de la migración y los derechos humanos

Se calcula que unos 281 millones de personas, aproximadamente el 3,6 por ciento de la población mundial, residen actualmente fuera de sus países de origen, y esta migración se caracteriza por diversos grados de compulsión. Aunque muchas de estas personas escogen voluntariamente el camino de la emigración, un número cada vez mayor de ellas se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a una compleja combinación de factores, entre otros la pobreza, la falta de acceso a la atención sanitaria, la educación, el agua, los alimentos o la vivienda, además de los motivos más “tradicionales” de desplazamiento forzoso, tales como las persecuciones y los conflictos.

Si bien para muchas personas la migración es una experiencia positiva y enriquecedora, resulta cada vez más evidente que la carencia de una política migratoria basada en los derechos humanos* en los planos nacional e internacional está generando continuas vulneraciones de los derechos de los migrantes en las fronteras interestatales que atraviesan, así como en los países a los que emigran.

Aunque los migrantes no son intrínsecamente vulnerables, sí pueden verse expuestos a violaciones de derechos humanos. Los migrantes que se encuentran en situación irregular suelen ser sumamente vulnerables a la discriminación, la explotación y la marginación, y a menudo viven y trabajan clandestinamente, tienen miedo a denunciar y se ven privados de sus derechos humanos y libertades fundamentales.

Entre las violaciones de derechos humanos cometidas contra los migrantes figuran la denegación de derechos civiles y políticos, en forma de detención arbitraria, tortura o falta de debido proceso judicial, así como la vulneración de derechos sociales y culturales tales como los derechos a la salud, la vivienda o la educación. La denegación de derechos a los migrantes suele estar estrechamente vinculada a leyes discriminatorias y prejuicios y actitudes xenófobas muy arraigados.

En este contexto, el ACNUDH trabaja con el fin de promover, proteger y hacer cumplir los derechos humanos de todos los migrantes, cualquiera que sea su condición, con especial atención a los migrantes que se encuentran en situación de vulnerabilidad y corren mayor riesgo de padecer violaciones de derechos humanos. El ACNUDH promueve una estrategia hacia la migración basada en los derechos humanos, que sitúa al migrante en el centro de las políticas migratorias y su gobernanza, y que trata de garantizar su inclusión en todos los planes y las estrategias nacionales pertinentes, tales como los proyectos de vivienda pública o las estrategias nacionales para combatir el racismo y la xenofobia.