Acerca de la extrema pobreza y los derechos humanos

Para quienes viven en la pobreza, muchos derechos humanos son inaccesibles. Entre muchas otras privaciones, suelen carecer de acceso a la educación, los servicios sanitarios, el agua potable y los saneamientos básicos. También suelen verse privados de participar de manera significativa en el proceso político y se ven impedidos de obtener justicia por las violaciones de sus derechos humanos.

Las múltiples dimensiones de la pobreza

La extrema pobreza es un fenómeno de múltiples dimensiones. No solo es cuestión de ingresos insuficientes; se trata también de otros factores. Muchas organizaciones internacionales siguen midiendo la pobreza únicamente en términos de ingreso, tal como hace el Banco Mundial, que aplica el baremo de 1,90 dólares estadounidenses al día. Estos enfoques no logran abarcar la complejidad de la extrema pobreza y su amplia repercusión sobre los derechos humanos.

Según el Informe sobre Desarrollo Humano 2019, del PNUD, más 1.300 millones de personas viven actualmente en estado de pobreza pluridimensional, medida por el Índice de Pobreza Multidimensional.

Causa y consecuencia de violaciones de derechos humanos

La extrema pobreza puede ser la causa de violaciones específicas de derechos humanos, por ejemplo, porque los pobres se ven obligados a trabajar en contextos inseguros e insalubres. Al mismo tiempo, la pobreza también puede ser una consecuencia de las violaciones de derechos humanos, por ejemplo, cuando los niños no logran escapar de la pobreza porque el Estado no les proporciona el acceso adecuado a la educación.

La pobreza es un problema urgente de derechos humanos

La erradicación de la extrema pobreza no debería verse como una cuestión de caridad, sino como un asunto urgente de derechos humanos. Su persistencia en países que podrían afrontar el costo de eliminarla equivale a una clara violación de derechos humanos fundamentales.