Labor del ACNUDH en materia de represalias

Al apoyar al Secretario General y al Subsecretario General de Derechos Humanos, el ACNUDH lidera las iniciativas de las Naciones Unidas para prevenir y combatir los actos de intimidación y represalias contra quienes cooperan con las Naciones Unidas.

¿Cuál es la función del Subsecretario General de Derechos Humanos?

En 2016, el Secretario General anunció que había designado al Subsecretario General de Derechos Humanos para que liderara los esfuerzos del sistema de las Naciones Unidas a fin de abordar la cuestión de los actos de intimidación y represalias. Esa labor se basa en iniciativas ya existentes de los actores de las Naciones Unidas y las complementa, e incluye una mayor colaboración con los Estados Miembros y otros interlocutores clave.

El primero en ocupar este cargo fue Andrew Gilmour (2016-2019), seguido por Ilze Brands Kehris (2020-actualidad).

El Subsecretario General de Derechos Humanos, con el apoyo del ACNUDH, colabora con el sistema de las Naciones Unidas, los Estados Miembros y otros interesados para mejorar la reunión de información sobre estos abusos y determinar las buenas prácticas, los desafíos y las oportunidades. También asesora al Secretario General y al Alto Comisionado sobre cómo lograr una acción más enérgica a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas con el objetivo de prevenir y combatir las represalias.

El Subsecretario General se enfoca en los aspectos siguientes:

  • Desarrollo y aplicación de un  sistema más integral de prevención y actuación ante los actos de intimidación y represalias en todo el sistema de las Naciones Unidas, entre otras cosas ofreciendo orientación y mejorando y coordinando la respuesta de las Naciones Unidas;
  • Ampliación de los  contactos de alto nivel sobre la cuestión de las represalias, y más concretamente sobre cómo prevenirlas y asegurar que se actúe en los casos urgentes. Esto se promueve través de un diálogo constructivo con todos los interesados, en particular con los Estados Miembros y la sociedad civil;
  • Cooperación con todos los actores implicados. El Subsecretario General reconoce y acoge con beneplácito las actividades de diversos actores en el ámbito de las represalias e integra su labor en las iniciativas que ya se están llevando a cabo, a fin de complementarlas y fortalecerlas.

¿Por qué es importante la cuestión de las represalias para las Naciones Unidas?

Las Naciones Unidas y, en particular, sus órganos y mecanismos de derechos humanos a los que el ACNUDH presta apoyo y servicios, dependen de la cooperación de aquellos a quienes sirven. Las personas y los grupos que colaboran con las Naciones Unidas transmiten conocimiento e información de gran valor que obtienen sobre el terreno, alertan al sistema de las Naciones Unidas si la situación cambia y favorecen la adopción de medidas apropiadas.

La libertad de colaborar con las Naciones Unidas constituye un ejercicio esencial de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, y se debe respetar y proteger. Cuando quienes colaboran con las Naciones Unidas sufren intimidaciones, amenazas, encarcelamiento o una suerte aún peor, perdemos todos, y la credibilidad de las Naciones Unidas queda en entredicho. Las Naciones Unidas en su conjunto tienen la responsabilidad colectiva de prevenir esos actos reprobables y ponerles fin.

En octubre de 2016, el Secretario General expresó públicamente su profunda alarma por el aumento de las represalias y los actos de intimidación contra las personas que cooperan con las Naciones Unidas en el ámbito de los derechos humanos y señaló lo siguiente:

“Esos actos socavan la eficacia y la credibilidad de las Naciones Unidas y constituyen un ataque contra la propia Organización. Esos valientes individuos son muchas veces la única fuente de información en entornos extremadamente difíciles, y hay que prestarles el mejor apoyo posible”.

- Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, Conferencia de prensa

¿Cómo aborda las represalias el sistema de las Naciones Unidas?

"Ahora más que nunca, esta cuestión debe considerarse una prioridad y una responsabilidad fundamental de la Organización. Reitero mi llamamiento a todas las entidades de las Naciones Unidas a que se mantengan vigilantes y se ocupen de esta cuestión."

-Secretario General de las Naciones Unidas, A/HRC/42/30, párrafo 93.

Las Naciones Unidas intensifican sus esfuerzos para asegurar una respuesta firme, coordinada y coherente frente a las represalias. Los actores de las Naciones Unidas, en especial los directores y los jefes de las presencias sobre el terreno, desempeñan un papel fundamental, ya que son los interlocutores y voces principales de las Naciones Unidas en el plano nacional. Muchos se mantienen vigilantes para identificar las tendencias y los casos de represalias, y participan cuando se producen incidentes para garantizar la protección, los recursos y la rendición de cuentas de las víctimas. 

En diciembre de 2019, el entonces Subsecretario General de Derechos Humanos, Andrew Gilmour, remitió una carta al sistema de las Naciones Unidas en la que invitaba a considerar lo siguiente:

  • Fomentar un análisis y una respuesta más sistematizados, designar a un  funcionario de enlace del personal de las Naciones Unidas en las entidades, departamentos o misiones de las Naciones Unidas para el intercambio de información y experiencias. 
  • Hacer referencia mejor a la labor del sistema de las Naciones Unidas sobre esta cuestión, compartir las  novedades en materia de políticas  y las buenas prácticas con miras a prevenir y combatir los actos de intimidación y represalias.
  • Preparar mejor los informes anuales del Secretario General, seguir documentando los casos y las tendencias, así como las medidas adoptadas a nivel nacional para proteger a los individuos y los grupos. (Véanse las Directrices para la presentación de información sobre casos y pautas)

El equipo sobre represalias del ACNUDH está dispuesto a apoyar la labor encaminada a lograr una respuesta más amplia y coordinada a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas. Se han elaborado unas directrices internas para el personal de las Naciones Unidas a fin de prevenir y abordar mejor los casos de intimidación y las represalias a nivel mundial.