Eliminemos el edadismo y la discriminación por edad, afirma experto de las Naciones Unidas


Mujeres en un centro comunitario de la ciudad de Yiwu, al este de China, en la provincia de Zhejiang © Reuters

“Contrarrestar el edadismo y eliminar la discriminación por edad resultan un punto de partida para el pleno disfrute de los derechos humanos de las personas de edad”, afirmó Claudia Mahler. “No puede haber dignidad ni igualdad de derechos si las personas de edad siguen considerándose principalmente beneficiarias de cuidados y apoyo que ejercen presión en los presupuestos y los recursos”.

La Sra. Mahler, Experta Independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos por las personas de edad, presentó su último informe en el 48º período de sesiones ordinarias del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza.

Según Mahler, el edadismo se manifiesta en estereotipos, prejuicios y/o discriminación contra las personas de edad basándose en la edad o en la percepción de que una persona es “mayor”.

Al inicio de este año, el primer Informe mundial de las Naciones Unidas sobre el edadismo señalaba que la mitad de la población mundial discriminan a las personas de edad.

En el informe de Mahler se resalta que las políticas y leyes a menudo reflejan percepciones generalizadas de las personas de edad como beneficiarias de asistencia y cuidados. Esto sucede “pese al hecho de que estas constituyen uno de los segmentos más diversos de la población mundial”.

“El edadismo está tan extendido en nuestra sociedad que en gran parte pasa desapercibido y es escasamente reconocido”, aseguró la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachelet en su intervención en un evento paralelo que abordaba el informe y sus recomendaciones.

“Para combatir el edadismo, debemos cambiar nuestra mentalidad y cuestionar la narrativa de fragilidad, dependencia y vulnerabilidad que pesa en las personas de edad”, declaró Bachelet.  

Edadismo: los efectos 

Según Mahler, el edadismo y la discriminación por edad “delinean profundamente las realidades que viven las personas mayores”.  Los pacientes mayores de la asistencia sanitaria pueden verse expuestos a un lenguaje condescendiente y despectivo por parte de los profesionales de la salud, afirmó, y las personas de edad pueden percibirse como “insignificantes, descartables y una carga para la sociedad”, lo cual genera violencia, abuso y descuido. 

El informe también indica que las políticas y planes de emergencia no suelen tener en cuenta la situación y necesidades de las personas de edad, lo cual da lugar a la prestación de servicios y ayuda inadecuados, con consecuencias potencialmente graves para sus vidas y su salud.

Además, el edadismo agrava otras formas de desigualdad por razones de género, discapacidad, identidad de género y sexual, origen étnico, y de otro tipo.   El informe subraya que para velar porque las personas mayores aprovechen el potencial de alargar la vida con dignidad e igualdad, es importante abordar la relación que existe entre la edad avanzada y otros ”ismos”, como el racismo, el sexismo y el capacitismo.  

La necesidad de un cambio de paradigma 

El informe indica la necesidad fundamental de erradicar el edadismo y la discriminación por edad. Mahler afirma que un enfoque de derechos humanos resulta necesario a fin de pasar del paradigma del bienestar “a uno que reconozca a las personas de edad como titulares de derechos que tienen las mismas garantías de dignidad, igualdad, participación, autonomía e independencia durante toda su vida”.

Para ello, el informe recomienda que los Estados aceleren el desarrollo de políticas, leyes y medidas prácticas para combatir todas las formas de edadismo y de discriminación por edad.

Mahler solicita un tratado internacional exhaustivo relativo a los derechos humanos de las personas de edad, que prohíba toda forma de discriminación por edad y que ofrezca una normativa y orientaciones sobre cómo ‘fomentar, cumplir y proteger con practicidad y precisión los derechos humanos de las personas de edad’.

Las voces, perspectivas y experiencia de las personas mayores también tienen que incorporarse en la formulación de políticas, sobre todo en los aspectos que más les afectan, añadió Michelle Bachelet.

“Sociedades más inclusivas, equitativas y amigables con los mayores serán más resilientes, sostenibles, seguras y justas”, concluyó.

1 de octubre de 2021


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