Nuevo Centro reúne en un mismo equipo al deporte y los derechos humanos


La Copa Mundial de Fútbol, que actualmente se desarrolla en Rusia, constituye un recordatorio perfecto de la capacidad de convocatoria del deporte, declaró el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.

Un muchacho afgano juega al fútbol ante un muro. El deporte está considerado como una actividad integradora y puede ayudar a la promoción de los derechos humanos. Créditos: © UNICEF/Gilbertson VI

“La Copa del Mundo ofrece un marco de referencia provechoso y nos recuerda por qué el deporte ha alcanzado tanta importancia como baremo de energía, compromiso, destreza, colaboración y respeto. El deporte es un ámbito en el que los pueblos y los países pueden coincidir”, afirmó Zeid.

Ante el telón de fondo de esta grandiosa competición deportiva, Zeid contribuyó a la presentación del Centro para el Deporte y los Derechos Humanos. Esta institución, con sede en Ginebra, colaborará con todos los asociados que participan en labores deportivas y humanitarias a fin de aumentar capacidades, intercambiar conocimientos y fortalecer y dar forma a métodos que permitan mejorar la transparencia y la rendición de cuentas. El objetivo del Centro es convertirse en un vector de transformación a escala mundial que facilite el ajuste de las actividades deportivas a las normas internacionales de derechos humanos. 

El deporte tiene la singular facultad de atraer e inspirar a la gente. Pero las competiciones deportivas de grandes dimensiones pueden ejercer una repercusión negativa sobre las personas y las comunidades, y pueden poner en peligro los derechos humanos. Por ejemplo, la construcción de un nuevo estadio para una competición puede generar desalojos forzosos de comunidades, condiciones laborales poco seguras durante la construcción de las instalaciones y acoso o vulneraciones por motivo de género, raza o religión.

El Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, recordó a los asistentes al acto inaugural que “el negocio deportivo no sólo depende de los atletas estelares –que también son titulares de derechos- sino del trabajo de millones de personas que construyen las instalaciones deportivas, levantan los estadios, elaboran la panoplia de objetos utilizados en la competición y proporcionan los servicios que hacen posibles los eventos deportivos de grandes dimensiones”. 

“Nuestro deber es velar por que la libertad del deporte no se construya sobre la falta de libertad de otras personas”.

La Presidenta del nuevo centro, la Sra. Mary Robinson, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo que la atención debe dirigirse a la elaboración de instrumentos prácticos que permitan mantenerse adaptarse al cambiante panorama deportivo.

“Este nuevo centro es el resultado de varios años de desarrollo y colaboración entre agentes de diversos ámbitos en el mundo del deporte”, afirmó la Sra. Robinson. “Nuestra visión compartida es la de un mundo del deporte que respete plenamente los derechos humanos. El centro será una institución consagrada al bien común, colaborará con órganos deportivos, anfitriones de eventos, grupos afectados y otros, a fin de intercambiar conocimientos, aumentar capacidades y reforzar la rendición de cuentas”. 

Según David Grevemberg, Jefe Ejecutivo de la Federación de los Juegos de la Commonwealth y miembro del Consejo Asesor del centro, el deporte está considerado como un terreno neutral, en el que se hace caso omiso de características tales como raza, religión o nacionalidad en beneficio de la actuación de los atletas. El deporte promueve la amistad, los lazos humanos, la tolerancia y el juego limpio, y al mismo tiempo fomenta actitudes positivas hacia los demás seres humanos, añadió.

“Hay quien dice que conversaciones como ésta relativas a los derechos humanos tienden a politizar el deporte. Yo afirmo que nos ofrecen la oportunidad de hacer que el deporte sea más humano”, declaró.

El Centro es la fase superior en la evolución de la Plataforma para los derechos humanos y los eventos deportivos de grandes dimensiones. Esta Plataforma, creada en 2016, congregó a representantes de todos las entidades involucradas en grandes competiciones deportivas –de jugadores a periodistas, organizaciones deportivas internacionales, patrocinadores y muchos más- y a quienes se consagran a actividades de derechos humanos, con el fin de adoptar y aplicar las responsabilidades en materia de derechos humanos durante todo el ciclo de los grandes eventos deportivos.

“Creo que este centro independiente es un paso importante en la tarea de ampliar nuestros esfuerzos con el fin de garantizar que el deporte y las grandes competiciones deportivas se basen en el mensaje permanente contenido en la Declaración Universal (de Derechos Humanos) sobre el respeto al hecho de que todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos”, afirmó el Alto Comisionado.

29 de junio de 2018


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