Es necesario mejorar el derecho a la privacidad de los niños en la era digital


Un niño juega con un ordenador © Getty Images

Los niños de hoy en día son la primera generación que ha nacido en una era digital, a la vez que sus padres son los primeros en criar “niños digitales”, según un nuevo informe.

Cómo este hecho afecta a su privacidad, así como a su desarrollo, es analizado por el Relator Especial sobre el derecho a la privacidad, Joseph Cannataci, en el informe final de su mandato de seis años. 

El informe que incluye dos temas, el cual también examina la cuestión de la inteligencia artificial y la privacidad, se presentó al 47º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos. 

 “Las amenazas a la privacidad de los niños, tanto dentro del espacio digital como fuera de él, están aumentando a unos niveles alarmantes,” afirma Cannataci. “Los padres tienen un papel que desempeñar a la hora de proteger el derecho a la privacidad de sus hijos, pero esto no depende exclusivamente de ellos:  los Estados deben salvaguardar los derechos de los niños creando prácticas y leyes adecuadas, además de garantizando que la información queda disponible para los propios niños sobre cómo hacer realidad sus derechos."

El informe detalla que el uso por los niños de las redes sociales se duplica entre la edad de nueve y 12 años, con cerca del 40 por ciento de ellos teniendo múltiples perfiles en redes sociales. De media, los contactos en línea de un adolescente se duplican durante la etapa de escuela secundaria. 

Con cada vez mayor frecuencia, según el informe, la identidad digital de un niño comienza antes de su nacimiento con las imágenes dentro del útero que comparten sus padres y familias en la red, muchas de las cuáles incluyen información personal. 

Aproximadamente un 80 por ciento de los niños que viven en países occidentales desarrollados cuentan con una huella digital antes de cumplir los dos años de edad, debido en gran parte a las acciones de los miembros de su familia. 

La COVID-19 aumenta la presencia de los niños en línea   

El informe destaca que la pandemia de COVID-19 ha incrementado aun más la presencia de los niños en las redes sociales, con, por ejemplo, el crecimiento de las cuentas activas diarias en Messenger Kids de Facebook en un 350 por ciento desde marzo a septiembre de 2020. 

El cierre de las escuelas, que ha afectado al 90 por ciento de la población estudiantil mundial, llevó a un enorme cambio hacia el aprendizaje en línea.  Las descargas de aplicaciones educativas aumentaron un 90 por ciento en comparación con el promedio semanal de finales de 2019. 

“Este hecho amplificó los desequilibrios de poder existentes entre las empresas de tecnología de la educación y los niños, y entre los gobiernos y los niños y sus padres, mientras varios gobiernos no aplicaban leyes ya existentes acerca de la privacidad de los datos sobre niños,” advirtió Cannataci. 

Los niños son más vulnerables en el espacio en línea  

De gran preocupación, según el informe, es la digitalización y almacenamiento de los datos sobre aprendizaje de niños incluyendo características sobre su modo de pensar, trayectoria de su aprendizaje, puntuación por participación, tiempos de respuesta, páginas leídas y vídeos que han visto.

Un mundo en línea en expansión para los niños ofrece beneficios, pero también riesgos como el abuso sexual en línea y la recopilación de su información personal, en especial para el mercado publicitario en línea. Significa que las empresas pueden dirigirse a niños más jóvenes, quienes son incapaces de distinguir entre publicidad y contenido o entre ficción o realidad. 

Estos riesgos, afirma Cannataci, “pueden limitar su potencial desarrollo personal en la infancia, adolescencia y posiblemente en su etapa adulta. En el peor de los casos, pueden llegar a dañar gravemente su salud mental y emocional además de su bienestar físico.”

Es necesario un enfoque basado en los derechos humanos 

Para contrarrestar estos abusos se necesitan estrategias basadas en los derechos humanos, asegura Cannataci.  El espacio digital puede tener muchos beneficios para el desarrollo de los niños, en particular para explorar su creatividad y expresión personal. Al mismo tiempo, él afirma que los niños deben de ser capaces de disfrutar de sus derechos a un desarrollo de la personalidad sin obstáculos y sin resultar perjudicados por prácticas comerciales. 

El experto destaca el derecho de los niños a la educación sobre relaciones sexuales sanas, consentimiento, y prácticas seguras, los cuales pueden ayudar a los niños a proteger y conseguir avances en su privacidad, autonomía, y facilitar el bienestar, en especial para los jóvenes LGBTQI.

Cannataci insta a gobiernos, empresas, comunidades, personas individuales y padres a reconocer a los niños como individuos y por tanto como poseedores de derechos y libertades. Con el objeto de maximizar los aspectos positivos de la esfera digital, a la vez que se corrigen los abusos, asegura Cannataci, se deben utilizar enfoques basados en derechos humanos.  También es importante implicar de forma activa a los niños en conversaciones sobre estos enfoques, al igual que a las familias, comunidades, gobiernos, la sociedad civil y el sector privado.

El informe también demanda una mayor atención a integrar la privacidad en las tecnologías, así como una `educación en alfabetización digital’ más extensa la cual permita a los niños y sus familias navegar en tecnologías de una forma sensata, segura, y respetando los derechos. 

No obstante, concluye Cannataci, “las soluciones técnicas y la alfabetización digital son insuficientes por sí solas sin medidas rigurosas y sólidas por parte de los Estados para resolver las desigualdades estructurales y garantizar la privacidad de los niños, la protección de datos y la seguridad.”

15 de julio de 2021


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