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Guinea Bissau: Informe de las Naciones Unidas insta a una reforma general del sistema sanitario

BISSAU/GINEBRA (8 de junio de 2017) – Un informe de las Naciones Unidas publicado el jueves pone de manifiesto los principales problemas que Guinea-Bissau afronta para hacer realidad el derecho a la salud.

La inestabilidad política, la pobreza endémica y las carencias en materia de rendición de cuentas, acceso a los alimentos, educación, agua potable y saneamiento, así como un sistema sanitario necesitado de reformas, generan violaciones del derecho a la salud, especialmente la salud materna e infantil, sexual y reproductiva, y los cuidados sanitarios para las personas que viven con el virus del VIH/SIDA, la tuberculosis y el paludismo, indica el informe.  

Aunque en el documento, elaborado conjuntamente por la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para la consolidación de la paz en Guinea-Bissau (UNIOGBIS, por sus siglas en inglés) y la Oficina del ACNUDH, se reconocen las mejoras alcanzadas en los últimos años, también se pide una reforma de amplio espectro del sistema nacional de salud y se formulan varias recomendaciones, entre otras sobre la mejora del seguimiento y la rendición de cuentas.

En el informe se destaca que la mayoría de las clínicas y los centros de asistencia sanitaria básica carecen de electricidad o de agua corriente y que los salarios del sector son bajos. Según fuentes fidedignas, en esos puestos los trabajadores de la salud tienen a veces que asistir a los partos a la luz de las velas, sin disponer de agua esterilizada. Habida cuenta de las altas tasas de mortalidad entre los recién nacidos y sus madres en Guinea-Bissau, esas deficiencias son especialmente alarmantes y es preciso tratar de remediarlas. En 2016, la tasa de mortalidad infantil fue de 60,3 por cada 1.000 nacidos vivos. En 2015, la tasa de mortalidad materna fue de 549 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, una de las peores del mundo.

En el informe se explica también detalladamente la inadecuada disponibilidad de los servicios de atención sanitaria. En todo el país sólo hay tres pediatras, todos extranjeros, para una población de unos 720.000 niños menores de 15 años. Asimismo, sólo hay cuatro obstetras, unas 34 comadronas competentes y un solo anestesista para prestar servicio a una población de 1,888 millones de habitantes. En parte, esto se debe a la escasez de facultades de Medicina y en parte también al éxodo de competencias de los recién graduados hacia otros países que ofrecen ingresos más altos y mejores condiciones de vida. La mayoría de los médicos que permanecen en Guinea-Bissau viven y trabajan en zonas urbanas, lo que dificulta aún más el acceso de la población rural a los servicios sanitarios.

En uno de los casos mencionados en el informe, los profesionales de la salud se declararon en huelga entre marzo y mayo de 2016 y se calcula que en ese plazo murieron 24 pacientes, debido a la incapacidad de los demás trabajadores para hacer frente a la demanda de servicios. “En este caso, la incapacidad tanto del Estado como de los profesionales de la salud para prestar los servicios adecuados violó directamente los derechos individuales a la vida y la salud”, señala el informe.

La discriminación por motivo de género sigue siendo un problema considerable, al igual que la distancia que es preciso recorrer para llegar a las instalaciones sanitarias. La falta de mecanismos para que los pacientes exijan sus derechos –tanto en casos de negligencia o de atención mediocre, como en casos de carencia de recursos para pagar los tratamientos esenciales- constituye también un grave problema.

El informe hace constar que el derecho a la salud es un derecho integrador, que abarca tanto libertades como prerrogativas. Entre las libertades figura el derecho al control sobre la salud propia, que comprende el derecho a no ser objeto de tratamientos o experimentos médicos sin consentimiento previo.

Entre las prerrogativas figura el derecho a un sistema de protección sanitaria que proporcione las mismas oportunidades a todas las personas de disfrutar de los niveles más altos posibles de salud. Entre otras prerrogativas específicas vinculadas al derecho a la salud figura el derecho a la salud materna, infantil, sexual y reproductiva; a un lugar de trabajo y un entorno natural saludables; a la prevención, el tratamiento y el control de las enfermedades, que incluye el acceso a la vacunación y los medicamentos esenciales, y el acceso al agua potable segura.

Aunque en sus páginas se reconoce el progreso realizado en el país en pos del respeto, la protección y el cumplimiento de los estándares más altos posibles en materia de salud física y mental, el informe formula varias recomendaciones, entre otras las relativas a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con el fin de mejorar el acceso y la calidad de las prestaciones sanitarias en Guinea-Bissau.

“La realización del derecho a la salud tiene un vínculo sólido con el proceso de consolidación de la paz en Guinea-Bissau”, afirmó Modibo I. Touré, Representante Especial del Secretario General en Guinea-Bissau. “Una sociedad saludable es más capaz de afirmar sus derechos y de participar de manera positiva en la vida política y el desarrollo del país”. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, hizo hincapié en que es deber del Estado velar por el derecho a la salud y exhortó a los donantes internacionales a que sigan apoyando los esfuerzos que Guinea-Bissau lleva a cabo con miras a la plena realización del derecho a la salud.

“La mala salud general de la población puede ser un factor muy poderoso que potencie una gama de deficiencias y violaciones en materia de derechos humanos en cualquier país. Esto se traduce en bajos niveles de alfabetización, escasa participación en la vida pública y la actividad económica y más pobreza”, afirmó el Alto Comisionado. “Insto al gobierno y a la comunidad internacional a que consideren el derecho a la salud como lo que es, como un derecho. No se trata de caridad. Es un derecho humano  y todos tenemos el deber de velar por que el pueblo de Guinea-Bissau pueda disfrutarlo plenamente”.

El informe se basa en investigaciones pormenorizadas, consultas con los interesados y visitas a las instalaciones nacionales y regionales de salud, con miras a ayudar al Estado en el cumplimiento de sus obligaciones de respetar, promover y proteger el derecho a la salud.

El informe se debatirá y examinará en una reunión que tendrá lugar en Bissau mañana, 9 de junio, a las 8:30, en el Salão Nobre Víctor Saúde Maria del Palacio de Gobierno.

FIN

El informe íntegro puede encontrarlo aquí abajo:
En inglés: http://www.ohchr.org/Documents/Countries/GW/RightHealthGuineaBissau_EN.pdf
En portugués: http://www.ohchr.org/Documents/Countries/GW/RightHealthGuineaBissau_PT.pdf

Para más información y solicitudes de prensa, por favor contactar en UNIOGBIS: Mamadu Lamine Canté, +245 966003592, cante@un.org o Julia Alhinho, +245 966136045, alhinho@un.org o Juelma Mendes, +245 966003015, mendes3@un.org

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