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Dejad de usar a los civiles como peones en Siria

GINEBRA (29 de junio de 2018) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió a todas las partes en conflicto en Siria que pongan fin a la escalada de violencia en la provincia de Daraa, respeten sus obligaciones en virtud del derecho internacional y eviten la repetición de las masacres y el sufrimiento que ocurrieron a principios del año en curso en Ghouta Oriental.

“Según los informes, miles de personas han huido de sus hogares, pero también aumenta el riesgo de que el recrudecimiento de los combates deje a muchos civiles atrapados entre las fuerzas del Gobierno sirio y sus aliados, por un lado, y los grupos armados de oposición y el EIIL por el otro”, afirmó Zeid. 

Las fuerzas gubernamentales y sus aliados capturaron la importante ciudad Busr Al-Harir y varios pueblos de la zona oriental de Daraa, incluso algunos de la región de Lajat.

“Mi Oficina también ha recibido información de que en los últimos días los civiles han tenido que pagar peajes en algunos puestos de control del Gobierno situados en el oeste y suroeste de Daraa para transitar por algunas zonas de la ciudad de Daraa y la provincia de As Suwayda”, declaró el Alto Comisionado. 

“Para empeorar aún más la grave situación que afronta la población civil, se han recibido informes de que los combatientes del EIIL que dominan la cuenca del Yarmouk, en el occidente de la provincia de Daraa, no permiten que los civiles salgan de las zonas que están bajo su control”, añadió Zeid. 

“En Siria, las partes en conflicto siguen usando a los civiles como si fueran peones. Les recuerdo a todos los contendientes que el derecho internacional exige que hagan todo lo posible para proteger a los civiles y les exhorto a que faciliten una salida segura a los que desean huir y que protejan permanentemente a quienes desean permanecer en el lugar”, declaró el Alto Comisionado. 

Desde el 19 de junio, cuando se recrudecieron los bombardeos terrestres y aéreos, la Oficina del ACNUDH ha documentado la muerte de al menos 46 civiles en varios pueblos de la zona. Entre estos figura Al-Hirak City, donde se produjeron intensos bombardeos. Según se informó, los ataques terrestres hicieron blanco en zonas de la ciudad dominadas por las fuerzas opositoras y causaron la muerte de dos civiles el 20 de junio y de otros cuatro el día 21. Otros ataques aéreos mataron a seis civiles en Al-Hirak el 26 de junio. Ese mismo día, en un mercado de Nawa, en Daraa occidental, cayeron proyectiles de la artillería terrestre que causaron la muerte de otros seis civiles. El 27 de junio, una familia compuesta de un matrimonio y sus tres hijos murió en la ciudad de Dael, en Daraa Occidental, cuando el auto en que viajaban fue blanco de un ataque de la aviación.

Según se informa, miles de civiles han abandonado sus hogares y han huido hacia la zona occidental de Daraa, incluso hacia Nawa y Jassem, así como hacia la frontera con Jordania, y muchas de esas personas han quedado extraviadas en el desierto, sin agua ni alimentos. El 26 de junio, Jordania anunció que sus fronteras con Siria permanecerían cerradas. 

La provincia de Daraa, situada en la intersección de Jordania, el Golán ocupado y el Líbano, fue designada zona de reducción de tensiones en julio de 2017, con arreglo a un alto el fuego acordado entre las partes, con Estados Unidos, Rusia y Jordania como garantes. 

“He señalado la cruel ironía de que se designara a Ghouta Oriental como zona de reducción de tensiones y cómo la conducción de esta guerra ha sido extremadamente vergonzosa desde el principio y constituye una mancha para todos nosotros. Ahora, otra supuesta zona de reducción de tensiones se convierte en escenario de una masacre de civiles en gran escala. Hay que poner fin a esta locura”, añadió el Alto Comisionado.

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