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Narrar historias positivas sobre derechos humanos

La iniciativa de historias positivas sobre derechos humanos:
Hacia una coalición interregional de países con criterios similares en materia de derechos humanos
para elaborar y compartir un nuevo relato positivo sobre los derechos humanos

Discurso de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

27 de septiembre de 2018

Secretario General,
Representante Especial Lambrinidis,
Excelencias,
Colegas y amigos:

Ha sido inspirador participar en este evento. Aprovecho la oportunidad para agradecer a Stavros Lambrinidis por haber organizado esta iniciativa, que acoge decisivamente tanto a Estados Miembros como a representantes de la sociedad civil.
Felicito también a los 14 Estados que se han adherido a este proyecto innovador. En mis funciones precedentes, apoyé, en representación de Chile, esta importante iniciativa y me complace en grado sumo seguir apoyándola en calidad de Alta Comisionada para los Derechos Humanos. 

Con frecuencia pensamos en los derechos humanos en términos del horror, el sufrimiento, la privación y el caos que genera su vulneración. 

Y esas ideas son totalmente ciertas. Cada semana parece aportar nuevas pruebas de atrocidades y sufrimientos que podrían evitarse. Gran parte del trabajo de mi Oficina consiste en esforzarnos para atenuar y resolver situaciones desastrosas en el ámbito de los derechos humanos. 

Pero en muchos lugares los derechos humanos no van mal. Y algunas veces perdemos de vista esas historias positivas.
Permítanme encomiar varios casos de posibles avances en materia de derechos humanos ocurridos en los últimos meses.

En la India, la reciente decisión del Tribunal Supremo que despenalizó las relaciones entre personas del mismo sexo es un rayo de esperanza para los colectivos LGBTI del mundo entero. Con demasiada frecuencia, los derechos de las personas LGBTI a vivir libres de discriminación y agresiones se describen como una agenda “occidental” que tiene escasa pertinencia para el Hemisferio Sur. Saludo este gran paso de avance en la India, tanto por su repercusión sobre las comunidades directamente afectadas como por su importancia simbólica para los 72 países que siguen penalizando las relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo.

El histórico acuerdo de paz entre Etiopía y Eritrea, tras 20 años de hostilidades, ha sido saludado con gran entusiasmo por la población de ambos países, con fundadas razones. Entre sus efectos inmediatos figuran la reanudación de las conexiones telefónicas, los vuelos y los pasos fronterizos, también para las familias separadas. Los dirigentes de ambos Estados se han comprometido además a forjar vínculos más estrechos de índole económica, política y social, y a colaborar para fomentar la paz, el desarrollo y la cooperación en la región del Cuerno de África,- lo que encierra un potencial de vastos beneficios para los ciudadanos de numerosos países-.Entre otros puntos fundamentales, albergo la esperanza de que la reducción de tensiones facilitará la reforma del servicio militar nacional en Eritrea e inspirará modificaciones encaminadas a restablecer los derechos humanos y el Estado de Derecho. En Etiopía, el programa de reformas del Primer Ministro ya está en marcha y aborda reivindicaciones de derechos humanos planteadas durante largo tiempo.

El proceso de distensión que tiene lugar en la península de Corea genera una oportunidad sin precedentes para superar la retórica del conflicto y abordar algunos problemas graves y antiguos en la zona.

Chile y Sudáfrica también tienen relatos positivos que ofrecer, ya que muestran cómo los pueblos pueden recuperarse tras un fase histórica terrible, forjar una transición democrática, esforzarse en pro de la verdad, la justicia y las reparaciones, y convertirse en democracias más sólidas. 

Colombia es otro ejemplo nítido de cómo el esfuerzo orientado a promover los derechos humanos ha ayudado a poner fin a un conflicto y fomentar la reconciliación. La labor cumulativa realizada a largo plazo por miles de activistas ha contribuido a dar voz a las víctimas y a sentar las bases de instituciones más integradoras. Un ejemplo notable de este trabajo se llevó a cabo en el poblado de Bojayá, donde en mayo de 2002 al menos 79 personas fueron asesinadas por las guerrillas de las FARC-EP. La labor constante que mi Oficina realizó durante muchos años desembocó en el reconocimiento público de los hechos y un acto de arrepentimiento protagonizados por el comandante de las FARC-EP. 

Esto se tradujo en nuevas iniciativas para promover la verdad, la justicia y la reparación judicial –lo que a su vez permitió mayores avances en las negociaciones de paz.  En la actualidad, el acuerdo de paz suscrito en Colombia incluye la creación de un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y ofrece una oportunidad histórica para reconstruir esa sociedad.

En Guatemala, las mujeres indígenas padecen al menos tres formas de discriminación: a causa de su condición étnica, por el hecho de ser mujeres y porque a menudo son pobres. Hace diez años empezamos a colaborar con mujeres de las comunidades maya, xinca y garífuna, entre otros ámbitos en los de instrucción en asuntos jurídicos y aumento de capacidades. Esta labor empoderó a cientos de mujeres que desde entonces han podido recabar justicia y participar en la vida pública. Ese programa de diez años de duración ha cambiado algo sumamente importante en la vida de miles de personas: les ha proporcionado más capacidad, más derechos y más respeto. Ha cambiado el futuro de sus hijos. Nuestro Programa Maya comprendía además un capítulo de capacitación en derecho internacional para jueces y funcionarios judiciales y este aumento de sensibilidad también propició mejoras a largo plazo. 

La ayuda que proporcionamos a los parlamentos en la elaboración o la enmienda de leyes, con miras a fortalecer la protección de los derechos humanos, también puede tener repercusiones de gran alcance. En Georgia, país que participa en esta iniciativa, hemos colaborado estrechamente, durante muchos años, con el Colegio de Abogados y los institutos de capacitación de jueces, a fin de abordar diversas deficiencias estructurales del sistema judicial, reforzar las garantías procesales, mejorar la formación y la capacidad de los abogadores defensores y fortalecer los derechos de los acusados. Los resultados de esta labor pueden comprobarse en los tribunales de todo el país. 

Lo que quiero destacar aquí es que las medidas de derechos humanos bien concebidas no sólo producen efectos que van del centro a la periferia. Su acción es integral: suscitan nuevas mentalidades a lo largo y ancho de la sociedad.  

En 2005, el personal de derechos humanos que colaboraba con la UNMIL en Liberia descubrió que en diversas plantaciones de caucho los obreros trabajaban en condiciones deplorables. Muchos de ellos estaban bajo el control de grupos armados y éstos colaboraban con empresas multinacionales que operaban mediante arreglos en los cuales no se hacía la adecuada referencia a los derechos laborales. Un informe conjunto del ACNUDH y la UNMIL dado a conocer en mayo de 2006 documentó graves violaciones de derechos humanos: el desahucio de campesinos, la negación del acceso a escuelas e instalaciones médicas de personas que vivían en las plantaciones o sus alrededores, la grave contaminación medioambiental y las condiciones abusivas para los obreros, incluso el uso del trabajo infantil.

Ese informe dio origen a importantes reformas. El Gobierno renegoció los acuerdos de concesión, a fin de garantizar el empleo directo de los trabajadores, sus derechos sindicales, mejores servicios sociales, incluida la educación de sus hijos, y un porcentaje mayor de ingresos para el Gobierno. Se construyó una planta de tratamiento de residuos para eliminar la basura. Se aprobaron políticas de tolerancia cero en relación con el trabajo infantil. Los obreros recibieron viviendas nuevas, se creó un sistema escolar más amplio en las plantaciones y se obtuvieron mejores salarios y condiciones laborales. Hoy la UNMIL ha completado con éxito su cometido de mantener y consolidar la paz y en Liberia ha comenzado una nueva era. 

Túnez es otra historia positiva, un país donde han confluido numerosas medidas de derechos humanos  -que a menudo son avances considerables en sí mismas- para generar un cambio sustancial en el destino de la nación. En la nueva Constitución, promulgada en enero de 2014, se consagran derechos humanos esenciales, figuran garantías para la independencia judicial y se constatan sólidos progresos en materia de derechos de la mujer, los niños y las personas discapacitadas, entre otros logros fundamentales. Conjuntamente con la ley de 2017 para combatir la violencia de género, la iniciativa presidencial de agosto para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en materia de herencia, puede abrir un nuevo ámbito de empoderamiento económico a las mujeres. Asimismo encomio el inicio, en mayo de 2018, de los juicios en virtud del proceso de justicia de transición. Este es un hito importante en la lucha contra la impunidad.

Excelencias:

Esta iniciativa de historias positivas sobre derechos humanos es importante. 

En primer lugar, la iniciativa ayudará a difundir el mensaje de que en numerosos países las cosas evolucionan en la dirección correcta. A veces esos cambios no son lo suficientemente rápidos, pero existen y su repercusión es evidente. 

Esto es decisivo en un mundo cada vez más acostumbrado a las malas noticias y desanimado por ellas. 

Albergo la esperanza de que podamos superar la percepción de que los derechos humanos no son universales, de que son una especie de entelequia extraterrestre impuesta por las potencias extranjeras y las élites mundiales. Los Estados participantes en esta iniciativa, procedentes del mundo entero, y las historias que ustedes pongan de relieve, demostrarán los progresos interdependientes que facilita el avance a todo lo ancho del espectro de derechos. 

Busquemos, pues, muchas más historias positivas sobre derechos humanos. Dejemos que nos inspiren, aprendamos de ellas y difundámoslas por el mundo entero. Estimulemos a otras personas para que se sumen a esta nueva alianza, que promoverá el cambio al realzar los resultados ya alcanzados.

Son numerosos los lugares donde las medidas en defensa de los derechos humanos facilitan actualmente mejoras considerables en la vida de las personas. Lugares en los que, poco a poco, el ideario de la Declaración Universal de Derechos Humanos se va haciendo realidad.

Contemos, pues, esas historias positivas.

Muchas gracias.