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Deportaciones masivas desde Angola ponen en peligro a miles de congoleños en la RDC, afirma Bachelet

GINEBRA (26 de octubre de 2018) – La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, advirtió el viernes de que las deportaciones masivas de ciudadanos congoleños efectuadas por Angola han causado ya graves violaciones de derechos humanos, perpetradas por fuerzas de seguridad a ambos lados de la frontera, y han dejado al menos a 330.000 personas en una situación de extrema precariedad. 

Desde principios de octubre, según se informa, unas 330.000 personas han pasado de Angola a las provincias de Kasai, Kasai Central y Kwango, en la República Democrática del Congo, tras una orden de expulsión decretada por el Gobierno de Angola contra los inmigrantes irregulares. En entrevistas efectuadas en la población fronteriza de Kamako, en Kasai, el personal del ACNUDH recibió informaciones que indican que los cuerpos de seguridad de Angola hicieron un uso excesivo de la fuerza en las operaciones realizadas para deportar a los ciudadanos congoleños. El equipo del ACNUDH verificó los informes relativos a seis fallecimientos, ocurridos presuntamente a manos de las fuerzas de seguridad, pero además ha recibido muchas otras denuncias de asesinatos que no ha podido comprobar totalmente. Según los informes, al menos 100 personas resultaron heridas en esas operaciones.

Varios migrantes también denunciaron que al llegar a Kamako las fuerzas de defensa y seguridad de la RDC los extorsionaron y les cobraron impuestos ilícitos. También ha habido denuncias de detenciones arbitrarias de varios deportados. Algunos de los migrantes han sido acogidos por familias o se encuentran en albergues improvisados, mientras que muchos otros duermen en la calle y no disponen de acceso adecuado a los alimentos ni a los servicios médicos, padecen una grave escasez de agua y carecen de servicios de saneamiento apropiados. 

“El derecho internacional y la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos* prohíben las deportaciones masivas de extranjeros sin una evaluación individual u otras medidas que aseguren las debidas garantías procesales. Al expulsar a un número tan elevado de personas en un periodo tan corto, Angola ha puesto en peligro a decenas de miles de familias”, declaró la Alta Comisionada.

“Pido al Gobierno de Angola que suspenda las deportaciones en curso hasta que se pueda garantizar que cualquier repatriación se realizará con pleno respeto a las leyes y los derechos humanos de todos los migrantes afectados. 

Asimismo insto al Gobierno a que vele por que las fuerzas de seguridad y otros responsables de las violaciones cometidas durante las expulsiones rindan cuentas de sus actos”, añadió.

La Sra. Bachelet instó además al Gobierno de la RDC a garantizar que se proteja a los deportados de la extorsión practicada por las fuerzas de seguridad y de la violencia que ejercen otros agentes, sobre todo habida cuenta de la prolongada impunidad de que disfrutan los responsables de las graves vulneraciones de derechos humanos cometidas en las Kasais en 2016 y 2017. Algunos informes indican que miembros de la etnia tshokwe ayudaron a las fuerzas de seguridad de Angola en las operaciones de deportación. Habida cuenta de la presencia permanente en las Kasais de grupos armados que se organizan según criterios étnicos, la Alta Comisionada Bachelet advirtió del riesgo de que estalle la violencia entre las comunidades si las autoridades no manejan la situación con sumo cuidado. 

“Insto al Gobierno de la RDC a que vele por que los miembros de las fuerzas de seguridad que hayan sido responsables de violaciones, tanto pasadas como presentes, en perjuicio de esas personas –cualesquiera sean sus identidades étnicas- queden sujetos a investigación, con miras a garantizar justicia a las víctimas”, dijo la Alta Comisionada. “De no hacerlo así, me temo que podrían repetirse los espantosos ciclos de violencia que estallaron en las Kasais en 2016”.

La Alta Comisionada pidió también al Gobierno de la RDC y a la comunidad internacional que redoblasen los esfuerzos orientados a abordar las urgentes necesidades humanitarias de los deportados en las provincias de Kasai, Kasai Central y Kwango.

En la actualidad, Angola acoge a unos 68.000 refugiados y solicitantes de asilo.

FIN

* El artículo 12 de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos estipula que “la expulsión masiva de extranjeros estará prohibida. Expulsión masiva será aquella dirigida a un grupo nacional, racial, étnico o religioso”.

Artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “El extranjero que se halle legalmente en el territorio de un Estado Parte en el presente Pacto sólo podrá ser expulsado de él en cumplimiento de una decisión adoptada conforme a la ley; y, a menos que razones imperiosas de seguridad nacional se opongan a ello, se permitirá a tal extranjero exponer las razones que lo asistan en contra de su expulsión, así como someter su caso a revisión ante la autoridad competente o bien ante la persona o personas designadas especialmente por dicha autoridad competente, y hacerse representar con tal fin ante ellas”.

Si desea información adicional o material de prensa, puede ponerse en contacto con: Rupert Colville - + 41 22 917 9767 o Ravina Shamdasani - + 41 22 917 9169 /rshamdasani@ohchr.org o Liz Throssell - + 41 22 917 9466 / ethrossell@ohchr.org

Este año 2018 se conmemora el 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. La Declaración Universal, traducida a la cifra récord de 500 idiomas, se basa en el principio de que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. La DUDH sigue siendo pertinente para todos, cada día. Con el fin de honrar el 70º aniversario de este documento que tan extraordinaria influencia ha ejercido, instamos a todas las personas a  Defender los derechos humanos: www.standup4humanrights.org

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