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El Consejo de Seguridad debate operaciones de paz y derechos humanos

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Declaración de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

7 de julio de 2020

Distinguida Presidenta del Consejo,
Excelencias,

Agradezco al Gobierno de Alemania que haya convocado este debate sobre operaciones de paz y derechos humanos en una época de grandes retos.

Mientras la COVID-19 sigue ganando terreno, su impacto sobre la salud, las sociedades y la economía amenazan el desarrollo y agravan o crean nuevas injusticias y tensiones.

Tal como mencionó, señora Presidenta, la resolución S/2020/607 de este Consejo reconoce el impacto especialmente devastador de la pandemia en países afectados por conflictos y crisis humanitarias. Agradezco su firme llamamiento a un alto el fuego para todas las situaciones de la agenda del Consejo. Confío en que esto desencadenará también una acción global más amplia y coordinada que mitigue y evite el impacto de la pandemia en el presente y en el futuro.  

El Consejo ha destacado con frecuencia que la prevención de conflictos debe estar basada en el respeto y protección de los derechos humanos. En otras palabras: los derechos humanos son fundamentales para el mandato del Consejo con el fin de mantener la paz y la seguridad internacional. Este principio se ha venido aplicando sistemáticamente a través de la integración de los derechos humanos en los mandatos de operaciones de paz en las crisis más graves que amenazan al mundo. En la actualidad, 12 misiones de paz de las Naciones Unidas, seis misiones de mantenimiento de la paz y seis misiones políticas especiales tienen componentes de derechos humanos.

Estos componentes de derechos humanos contribuyen enormemente a una mejor protección, a acercar las misiones a las personas a las que sirven y a potenciar las capacidades de los gobiernos para fomentar un desarrollo inclusivo, el estado de derecho y la paz.

En este contexto, el Llamamiento a la Acción en favor de los Derechos Humanos del Secretario General es fundamental. Basándose en la respectiva experiencia de los distintos componentes de las misiones de paz, el objetivo del Llamamiento a la Acción es reforzar sus esfuerzos colectivos para llevar a cabo los mandatos de las misiones en entornos cada vez más complejos. El “Programa de protección” propuesto será un elemento importante para garantizar que los derechos humanos son una base compartida y efectiva para el sistema de trabajo de las Naciones Unidas y refuerzan el compromiso colectivo, la contribución y responsabilidad de todos los componentes de las misiones de paz para avanzar en materia de derechos humanos.

Sólo tomar medidas para abordar la violación de los derechos humanos que sufren las personas puede evitar la recurrencia de los conflictos. Ése es el trabajo que se encomienda y para el que se prepara a los componentes de derechos humanos de las misiones de paz, mediante la detección y resolución de agravios y reclamaciones que subyacen en determinados conflictos.

Mientras se agrava la crisis de la COVID, que supone un reto para sociedades, economías e instituciones en cada región, este trabajo realizado por los componentes de derechos humanos para apoyar el cumplimiento efectivo de las misiones de paz de su mandato y para abordar las causas profundas de conflicto e inestabilidad adquiere todavía mayor importancia.

Señora Presidenta,

La supervisión y presentación de informes por parte de los componentes de derechos humanos permite advertir tempranamente cambios que amenazan con desestabilizar determinadas situaciones. En la actualidad este trabajo incluye la evaluación de la efectividad y aplicación de las medidas de contención contra la COVID-19; identificación del impacto de la pandemia sobre grupos vulnerables – especialmente sobre desplazados internos, refugiados y mujeres; y la evaluación del impacto sobre determinados derechos económicos, sociales y culturales. La monitorización del aumento de la estigmatización, discriminación y discursos de odio en relación con la pandemia, así como las violaciones relacionadas con el conflicto cometidas por todas las partes, son también esfuerzos básicos para destacar, abordar y evitar violaciones de los derechos humanos.

La monitorización y presentación de informes imparciales de los componentes de derechos humanos y su colaboración con las partes del conflicto, instituciones estatales y sociedad civil, respaldan los buenos oficios políticos de cada Misión. En otras palabras, los componentes de derechos humanos juegan un papel esencial para contribuir a lograr los objetivos generales de las misiones de paz para apoyar los procesos políticos y de paz.

Observamos esta dinámica en misiones de paz en todo el mundo.

Los componentes de derechos humanos en Afganistán informan de que la protección de civiles ha ayudado a afianzar el papel de la Misión como un interlocutor creíble e imparcial, y permitió romper el hielo con las partes del conflicto. La misión invitó recientemente a todas las partes a redoblar los esfuerzos para proteger a la población civil y desacelerar el conflicto, lo que permitiría salvar vidas y crear un entorno propicio para las próximas conversaciones de paz.

En la República Centroafricana, el personal de derechos humanos ha demostrado su importancia en la prevención de conflictos, principalmente mediante su trabajo contra los discursos de odio y el apoyo a mecanismos no judiciales de rendición de cuentas que incluyen el innovador mecanismo del Tribunal Penal Especial. 

En Libia, los mecanismos de rendición de cuentas para abordar violaciones cometidas en el pasado – y evitar las actuales – son esenciales para el seguimiento del proceso de Berlín, y para solucionar el conflicto permanente y la anarquía. La adopción de la misión de investigación de los hechos por parte del Consejo de Derechos Humanos es un ejemplo del apoyo que los mecanismos de derechos humanos pueden aportar a la rendición de cuentas y a los esfuerzos en la prevención de conflictos. 

En Sudán del Sur el trabajo de la división de derechos humanos para combatir la impunidad ayuda a destacar deficiencias en la rendición de cuentas – y los efectos de esas deficiencias para avivar la violencia y dificultar los esfuerzos de reconciliación.

En Sudán, la Declaración Constitucional firmada en 2019 por el gobierno de transición está centrada en los derechos humanos. La recientemente creada Misión Integrada de las Naciones Unidas para la Asistencia en Sudán (UNITAMS, según sus siglas en inglés) y la Oficina de ACNUDH del país, apoyarán los esfuerzos del Gobierno para crear instituciones inclusivas que aborden las causas fundamentales del conflicto y reconstruir con más fuerza.

En Irak, nuestro seguimiento y presentación de informes sobre violaciones de los derechos humanos cometidas desde el comienzo de las manifestaciones populares, en octubre de 2019, ha llamado la atención sobre los casos de secuestro, desapariciones, tortura y asesinato de manifestantes. Junto con una campaña dirigida, esto ha contribuido a un importante control de las fuerzas de seguridad durante la reciente reanudación de las protestas y al plan para crear un comité de investigación a nivel nacional. Estos son, junto con el reconocimiento del Gobierno de la necesidad de rendir cuentas, pasos importantes hacia la prevención de actos similares en el futuro, y para que el pueblo iraquí confíe en sus autoridades.

Señora Presidenta,
Excelencias,

El personal de derechos humanos en misiones de paz también ayuda a fortalecer la capacidad de las instituciones de derechos humanos nacionales o instituciones legales.

En Haití y en la República Democrática del Congo, la policía de las Naciones Unidas y los componentes de derechos humanos de MINUJUSTH y MONUSCO han trabajado conjuntamente con los organismos nacionales para reforzar la oficina del Inspector General para abordar los casos de violaciones de los derechos humanos.

En la RDC, el apoyo a los tribunales móviles permitió un avance importante en la lucha contra la impunidad. Al mismo tiempo, los equipos de investigación móviles ofrecen análisis clave de situaciones específicas. En Ituri, esos informes llevaron a la Misión a realizar un despliegue permanente de fuerzas de combate, lo que incrementa la protección de los desplazados internos. En general, este trabajo respalda la estrategia de prevención de conflictos de la Misión al dar forma al trabajo para abordar las causas del conflicto y de la violencia entre comunidades.

Los componentes de derechos humanos también trabajan para ayudar a gestionar los riesgos relacionados con la ejecución de los mandatos, sobre todo apoyando la ejecución de la Política de diligencia debida en materia de derechos humanos sobre el apoyo de las Naciones Unidas a las fuerzas de seguridad de países que no pertenecen a las Naciones Unidas. Esta política, con el apoyo del Consejo, ha mejorado significativamente el trabajo de las Naciones Unidas en materia de gobernanza y seguridad.

Excelencias,

Este Consejo está cada vez más comprometido con el desarrollo a nivel regional, con mandatos de intervenciones a nivel regional para contrarrestar amenazas a la seguridad, incluyendo las relacionadas con el terrorismo.

Estas operaciones suponen con frecuencia un elevado riesgo para la población civil, y las operaciones de consolidación relacionadas con los derechos humanos y la legislación internacional son cruciales para su éxito.

Además de las asociaciones, mi Oficina está colaborando con la Unión Africana. El Marco de Cumplimiento que hemos desarrollado constituye un paquete integral de medidas de prevención, mitigación, respuesta y corrección para seguir mejorando el trabajo de las Naciones Unidas para proteger a la población civil. Hemos apoyado la ejecución de la Fuerza Conjunta del G5 de este marco desde 2018 con el principal objetivo de evitar daños a la población civil durante las operaciones militares y contra el terrorismo.

Felicito al G5 por ser las primeras Fuerzas Armadas subregionales comprometidas a implementar dicho marco de cumplimiento. Se necesitan medidas adicionales para lograr la operatividad plena. Esto deberá incluir un gran énfasis en la protección de la población vulnerable, incluidas las mujeres, los niños y las personas desplazadas internas. Estas medidas son cruciales para garantizar que las Fuerzas Conjuntas cumplan su mandato con eficacia e inspiren confianza en las comunidades a las que sirven.

Excelencias,

Tal como indica el Llamamiento a la Acción del Secretario General, no hay una mejor garantía para la prevención que los Estados Miembros cumplan con sus responsabilidades de derechos humanos.

Por contra, los problemas de derechos humanos no resueltos, y la escasa financiación para la implantación de recomendaciones sobre derechos humanos, implica una paz frágil e insostenible, lo que fuerza a una presencia prolongada de las Naciones Unidas en el país.

En una época de crisis global y regional multidimensional necesitamos redoblar la inversión en estructuras internacionales reguladas que sirvan al bien común mediante la identificación y atención de las reclamaciones antes de que se conviertan en violencia.

La financiación adecuada de los mandatos de derechos humanos para operaciones de paz del  Consejo de Seguridad es una de las inversiones más sensatas y eficaces en función de los costos, en beneficio de todos.

Además de los recursos, se necesita un apoyo político firme a estos componentes, que se expresaría a través de la voz de este Consejo.

Las operaciones de paz de las Naciones Unidas están entre los logros más importantes de la Organización, y son una herramienta poderosa para proteger y promover los derechos humanos. Necesitan recursos y su apoyo político para unir todas las operaciones de las Naciones Unidas alrededor de un enfoque común efectivo ante la crisis, desde la prevención a la recuperación.

Le agradezco, Señora Presidenta.