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Los derechos digitales en la época de la COVID-19

Las ciudades han dado un paso adelante en respuesta a la pandemia de la COVID-19 en todo el mundo, lo que ha provocado cambios en nuestras vidas cotidianas. Desarrollar una mejor capacidad de recuperación contra las futuras amenazas, incluidas las pandemias, se ha convertido en uno de los principales temas de preocupación de muchas administraciones municipales.

Las tecnologías digitales han demostrado ser un elemento clave de las soluciones durante esta crisis, lo que permitió a los gobiernos locales y regionales seguir ofreciendo los servicios públicos esenciales y garantizó un espacio para que muchas empresas continuaran su actividad y las personas mantuvieran el contacto, al mismo tiempo que se seguían las medidas de salud pública relacionadas con la COVID-19. Las tecnologías digitales también serán decisivas para la sostenibilidad futura de las ciudades, en particular a medida que avanzamos en el Decenio de acción para abordar el Objetivo de Desarrollo Sostenible para 2030.

El potencial que muestra la tecnología digital como potencia transformadora para las ciudades está claro y así debería ser el compromiso para salvar la brecha digital. Los gobiernos locales y regionales desempeñarán y deben desempeñar una labor fundamental en la delineación de esta transformación y necesitarán apoyo, a fin de garantizar un acceso equitativo y transparente que refuerce los procesos de gobernanza.

Los gobiernos locales y regionales demuestran su compromiso a la hora de tratar y reducir los obstáculos a la tecnología y la brecha digital por medio de políticas y programas participativos que incluyen a grupos y ámbitos todavía marginados y excluidos de los beneficios de la digitalización.

No obstante, la adopción rápida de las tecnologías digitales en respuesta a las crisis como la de la COVID-19 puede obligar a las autoridades a tomar decisiones en las que participen las tecnologías digitales, sin prestar la debida atención a las repercusiones complejas y duraderas para los derechos humanos y el cumplimiento de los principios de transparencia y rendición de cuentas.

A fin de abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales para no excluir a nadie ni ningún lugar, los líderes municipales, las administraciones y las principales partes interesadas necesitarán apoyo para desarrollar marcos viables que les permitan dirigir debates en sus ciudades en torno a las tecnologías digitales para el acceso y la prestación de servicios esenciales.

La Coalición de las Ciudades por los Derechos Digitales, una iniciativa lanzada inicialmente por la ciudades de Ámsterdam, Barcelona y Nueva York y formada ahora por más de 50 ciudades de todo el mundo, recientemente publicó un conjunto de recomendaciones para orientar a los dirigentes municipales, los gestores urbanos y otras partes interesadas, a medida que usan la tecnología en respuesta a las crisis como la COVID-19. Dichas recomendaciones ofrecen un marco que da prioridad a los derechos humanos, lo que sirve de orientación para saber cómo implicar a los beneficiarios de la tecnología y sobre cómo la digitalización puede gestionarse y supervisarse para que fomente el acceso inclusivo y proporcione efectos positivos para todas las personas de las comunidades urbanas.

Las recomendaciones se centran en ámbitos como el consentimiento y la confianza, la apertura y la transparencia, la justicia y la inclusión, así como la innovación social, y son especialmente valiosas en este momento debido al impacto que tiene la COVID-19 en diversas poblaciones de las ciudades. También asistimos a crecientes desigualdades sociales y raciales, en parte motivadas por un acceso desigual a la tecnología. En este contexto, la mejora de la capacidad y la labor de los gobiernos locales y regionales, a favor del aprovechamiento de las tecnologías digitales y por medio del conocimiento y mecanismos de financiación que apoyen procesos de contratación pública y desarrollo digital inclusivos y no discriminatorios, asegurarán que las comunidades encabecen la innovación digital y que sus derechos queden protegidos.

Por ello, alentamos a los dirigentes y gestores municipales a usar las recomendaciones como punto de partida para establecer conversaciones en sus organizaciones y entre sus integrantes, que fomenten el entendimiento y la mejora del acceso a la tecnología. Asimismo, animamos a las ciudades a que se unan a la Coalición y a que formen parte del impulso en curso para reforzar los derechos digitales.

La Coalición pondrá en práctica estas recomendaciones y documentará las actividades y buenas prácticas, de forma que las ciudades y las organizaciones aprendan a aplicarlas y conozcan su impacto en las comunidades urbanas. Además, la Coalición tratará de colaborar con los medios universitarios y otras partes interesadas fundamentales respecto a estas recomendaciones. Se presentarán estudios de casos en la sesión o conferencia anual de la Coalición en septiembre.

Es el momento de actuar, de crear sistemas digitales inclusivos y de brindar oportunidades en nuestras ciudades para reducir la brecha digital y promover ciudades para todos los ciudadanos.

 

Michele Bachelet Jeria es la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Maimunah Mohd Sharif es la Directora Ejecutiva de ONU-Hábitat
Emilia Saiz es la Secretaria General de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU)
Anna Lisa Boni es la Secretaria General de Eurociudades
Las ciudades que deseen obtener más información sobre la Coalición, pueden consultar la lista de verificación de acciones en materia de derechos digitales y cumplimentar este formulario para indicar formalmente su interés en unirse.