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Actualización oral sobre el alcance de las muertes relacionadas con conflictos en la República Árabe Siria

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 48º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos

 Declaración de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

24 de septiembre de 2021

Distinguido Presidente,
Excelencias,

La resolución 46/22 solicitaba a mi Oficina reanudar su labor sobre el alcance de las víctimas civiles en la República Árabe Siria, en cooperación con la sociedad civil, con el fin de evaluar mejor la cantidad de personas asesinadas como resultado de 10 años de conflicto.

En respuesta a esa petición, la Oficina ha realizado un trabajo complejo y minucioso, recopilando datos sobre el número de personas que resultaron asesinadas en el transcurso de este terrible conflicto y las circunstancias en que se produjeron los hechos.
Mi actualización oral de esta tarde ofrecerá una visión general de las metodologías empleadas, y la información recabada hasta la fecha.  

Pero antes, quisiera reconocer la gran dedicación y coraje de todas las personas que han documentado incidentes de violencia, lo cual asegura que las voces de las víctimas sean escuchadas, que los asesinados no queden en el olvido, y que la información se encuentre disponible para la depuración de responsabilidades y otros procesos para reclamar los derechos de las víctimas.
Señora Presidenta, 

En 2013 y 2014, el ACNUDH encargó tres análisis estadísticos de matanzas documentadas en Siria. Sin embargo, la situación en Siria se tornó más compleja y peligrosa en 2014, lo cual afectó a nuestra capacidad de mantener los niveles de calidad y comprobación requeridos y nos obligó a suspender el trabajo. En nuestra última actualización de la cuestión en agosto de 2014, la Oficina constató un total de 191.369  muertes. 

En 2019, la Oficina reforzó su capacidad de registro de víctimas civiles y reanudó su análisis estadístico, con vistas a incluir a Siria en su presentación de informes a escala mundial para el indicador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre muertes relacionadas con conflictos: indicador del ODS 16.1.2. Gracias a este trabajo, hemos elaborado un análisis estadístico de personas asesinadas. Dicha evaluación ha incluido los propios datos del ACNUDH, registros mantenidos por organizaciones de la sociedad civil, muchas de las cuales recogían datos brutos sobre el terreno, así como información del gobierno sirio, que compartió registros que cubrían parte de los 10 años.

Antes de describir las cifras resultantes de este trabajo, me gustaría insistir en que seguimos una metodología estricta. Nuestras cifras incluyen solo a las personas identificables por su nombre completo, con una fecha establecida de fallecimiento, y que murieron en una provincia identificada. Toda información que no incluía estos tres elementos era excluida, y se efectuó una revisión exhaustiva para evitar la duplicidad de registros.

Sobre esta premisa, hemos elaborado una lista de 350.209 personas identificadas que resultaron asesinadas en el conflicto de Siria entre marzo de 2011 y marzo de 2021.

Más de una de cada 13 personas era mujer: 26.727 mujeres en total. Casi una de cada 13 era niño: 27.126 niños para ser exactos.
El número más elevado de muertes documentadas se registró en la provincia de Aleppo, con 51.731 personas identificadas. Otras localidades con mayor índice de víctimas mortales fueron la Zona Rural de Damasco, con 47.483 fallecimientos; Homs, con 40.986 fallecimientos; Idlib, con 33.271 fallecimientos; Hama, con 31.993 fallecimientos; y Tartus, que perdió a 31.369 personas.

Detrás de cada muerte registrada se encontraba un ser humano nacido libre e igual, en dignidad y derechos. Debemos dar siempre visibilidad a las historias de las víctimas, individual y colectivamente, ya que la injusticia y el horror de cada una de estas muertes deben obligarnos a actuar.  

Señora Presidenta, 

Valoramos la cantidad de 350.209 como dato estadísticamente correcto, puesto que se basa en un trabajo riguroso. Pero no es —ni debe considerarse— un número definitivo de muertes relacionadas con conflictos en Siria durante este periodo. Indica un número mínimo verificable, y sin duda se trata de un recuento a la baja del número real de asesinatos. 

Los registros que hemos recibido con información solo parcial —y que, por tanto, se excluyeron de nuestro análisis— indican la existencia de un número mayor de muertes, que todavía no se ha documentado por completo. Lamentablemente hay muchas otras víctimas que no dejaron testigos ni documentación sobre sus muertes, y cuyas historias todavía no hemos podido descubrir. 

Excelencias,

Mi Oficina ha empezado a procesar la información sobre los presuntos autores que han provocado una cantidad de muertes, junto con la situación civil y no civil de las víctimas, así como la causa de la muerte según el tipo de arma.

Realizar más análisis resulta esencial, y necesitamos más tiempo y recursos para proseguir con esta labor compleja.

Asimismo, hemos empezado a aplicar técnicas de estimación estadística establecidas para cubrir los datos incompletos, a fin de ofrecer una imagen más completa de la magnitud del conflicto y de sus efectos para el pueblo sirio. Esto también conllevará un esfuerzo a largo plazo, lo que exigirá más recursos.  

Documentar la identidad de las personas que han muerto y las circunstancias de los hechos resulta clave para la realización efectiva de una variedad de derechos humanos fundamentales: a saber la verdad, a exigir responsabilidades, y a emprender recursos efectivos. También puede facilitar el acceso de los supervivientes a la educación, la atención sanitaria y la propiedad.

La documentación de muertes está directamente relacionada con los esfuerzos de averiguar el paradero de las personas desaparecidas.  En el contexto de Siria, hemos prestado asistencia a familias de personas desaparecidas para colaborar eficazmente con los mecanismos internacionales de derechos humanos.

Dado el amplio número de personas desaparecidas en Siria, reitero mi llamamiento para la creación de un mecanismo independiente, con un mandato internacional sólido, que esclarezca la suerte o el paradero de las personas desaparecidas, identifique los restos humanos, y ofrezca apoyo a los familiares.  

Excelencias,

A día de hoy la vida diaria del pueblo sirio sigue marcada por un sufrimiento inimaginable.  Han sufrido una década de conflicto y afrontado una crisis económica cada vez más acusada, así como los efectos de la COVID-19. La gran destrucción de infraestructuras ha afectado considerablemente a la realización de los derechos económicos y sociales fundamentales. Y todavía parece que no hay un final para la violencia que sufren: tan solo el mes pasado los civiles de Daraa y alrededores quedaron expuestos a una lucha intensa y a bombardeos indiscriminados por parte de las fuerzas del gobierno y grupos armados de la oposición.

Nos corresponde a todos nosotros escuchar las voces de los supervivientes y víctimas de Siria, y las historias de aquellos que ahora han callado para siempre.

Gracias, señora Presidenta.