Crear nuevas posibilidades para promover y proteger los derechos de los pueblos indígenas


Para Andrei Khariuchi, resultó inevitable convertirse en defensor de derechos humanos.

Hijo de un abogado y una antropóloga, sus padres estaban profundamente comprometidos con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. El Sr. Khariuchi, un abogado de derechos humanos de 34 años de edad, es miembro de la comunidad indígena nenets que habita en la región autónoma de Yamal-Nenets, en el norte de Rusia.

El Sr. Khariuchi acudió recientemente a Ginebra para participar en la edición de 2016 del Programa de becas para representantes indígenas del ACNUDH. Este programa tiene por objeto fortalecer los conocimientos acerca del sistema de las Naciones Unidas de que disponen los representantes de las comunidades indígenas, de modo que puedan utilizar las normas y los mecanismos internacionales de derechos humanos en sus esfuerzos de promoción, con miras a proteger y promover los derechos de sus comunidades, afirmó la Sra. Estella Salavin, coordinadora del programa. Desde sus inicios en 1997, más de 360 representantes indígenas han participado en este programa de capacitación. 

“Lo más gratificante es ver cómo los becarios indígenas ponen en práctica lo que han aprendido e interactúan dinámicamente con los mecanismos de derechos humanos o realizan actividades de seguimiento en sus países de origen, a fin de promover los derechos de sus comunidades, tanto en el plano nacional como en el internacional”, dijo la Sra. Salavin.

El Sr. Khariuchi declaró que se había incorporado al programa para “aprender más acerca del derecho internacional de los derechos humanos y el sistema de las Naciones Unidas, y ver de qué manera se pueden aplicar a las comunidades indígenas de la región de Siberia septentrional”. Y añadió que quisiera usar este nuevo conocimiento para ayudar a colmar las lagunas existentes en la legislación rusa con respecto a los derechos de los pueblos indígenas.

El cambio climático es uno de los mayores retos que afrontan actualmente los nenets, dijo el Sr. Khariuchi.

“Además de la caza y la recolección, la comunidad cría renos y posee más de medio millón de ellos”, afirmó. “Pero una ola de calor seguida de un frente frío repentino en el invierno de 2014 produjeron una capa de hielo, que causó la muerte de muchas reses. Esto acarreó consecuencias desastrosas para numerosos  grupos indígenas, que se quedaron sin medios de subsistencia y tuvieron que abandonar sus aldeas tradicionales”.

“Los pueblos indígenas del Norte padecen también otros problemas, entre ellos el desempleo, las míseras condiciones de vida y la reducción de los pastos para los renos. En los últimos años, la legislación de la región autónoma de Yamalo-Nenets se ha modificado con celeridad a fin de mejorar la vida de los pueblos indígenas”, añadió.

El hecho de haber obtenido una beca del programa para representantes indígenas también ha suscitado el interés de la prensa en su región.

“Ya me han invitado a participar en programas de televisión en las cadenas regionales, a fin de que cuente mi experiencia en Ginebra”, dijo Khariuchi. “Además, voy a escribir un par de artículos para periódicos locales y regionales”.

El Sr. Khariuchi afirmó que cuando vuelva a Rusia colaborará con las autoridades que tienen a su cargo los asuntos indígenas, con miras a organizar reuniones pedagógicas e informativas en las que pueda compartir lo que ha aprendido.

“La beca proporciona nuevos conocimientos y abre nuevas posibilidades”, señaló. “Por eso es muy importante que el programa se difunda ampliamente. En particular, entre los jóvenes activistas indígenas, que deberían participar y sacar partido de esta beca”.

Este artículo forma parte de una serie dedicada a celebrar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, el 9 de agosto de 2016. La celebración de este año está dedicada al derecho a la educación, que está amparado por numerosos instrumentos internacionales de derechos humanos.

10 de agosto de 2016

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