La Alta Comisionada dice a los líderes empresariales: reconstruid mejor centrándoos en los vulnerables


(La Jefa de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, hablando en un evento en vivo el año pasado. Bachelet participó en la Cumbre virtual de Líderes del Pacto Mundial © JUAN CARLOS HIDALGO/EPA)

Para los negocios, la COVID-19 no debería considerarse solo como una tragedia económica, sino como una oportunidad socioeconómica, afirmó la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

“La pandemia ha expuesto y agravado las desigualdades y las vulnerabilidades que están presentes en la mayoría de los modelos de negocio actuales”, según ella. “La pandemia ha tenido una repercusión dramática en las personas, pero, al mismo tiempo, nos brinda la oportunidad de abordar las deficiencias respecto a los derechos humanos que han debilitado radicalmente nuestros sistemas nacionales y mundiales. Nos da la oportunidad de crear un futuro mejor para todos, en el cual los derechos humanos sean la prioridad en nuestros modelos de negocio y la prosperidad se comparta”.

Bachelet concedió una declaración como parte de un debate en grupo, en el que también se presentaron los principios de la Organización Internacional del Trabajo, el Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito durante la Cumbre de Dirigentes del Pacto Mundial. La cumbre reunió a jefes de estado, líderes empresariales y directores generales de las Naciones Unidas para preparar la repuesta del sector privado a las crisis globales sin precedentes, incluida la pandemia de la COVID-19.

En la sesión fundacional de la cumbre de este año, se analizó el modo en el que las empresas pueden utilizar los diez principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas para abordar la recuperación de la pandemia. Bachelet confirmó que centrarse en el impacto humano de la COVID-19, en lugar de simplemente el impacto económico, es fundamental para una recuperación exitosa.

“Las empresas que responden de forma correcta a la crisis son las que se centran, en primer lugar, en los más vulnerables”, aseguró. “Las empresas deberían mirar más allá de las categorías genéricas de las 'partes interesadas' —empleados, proveedores, clientes, comunidades— a fin de tener debidamente en cuenta a los que son más vulnerables, en especial los que trabajan en las cadenas globales de suministro de una empresa”.

Bachelet instó a los líderes empresariales a recurrir a los Principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos, para construir una nueva versión de sus empresas en la recuperación de la pandemia.

“El gran impacto humano de la pandemia muestra que la vulnerabilidad es la perspectiva que las empresas deben aplicar en las decisiones que impliquen pasos hacia adelante”, indicó. “Los principios y los valores ofrecen una orientación fundamental sobre cómo afrontar esos desafíos en estos tiempos de incertidumbre”.

“Existen grandes beneficios para las empresas y los inversores que adoptan un enfoque basado en los principios, que supone la creación de valor a largo plazo, el apoyo de los inversores de las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza en auge, la captación de talento, así como evitar los riesgos normativos y jurídicos crecientes, a medida que muchos gobiernos deciden insistir en una mayor transparencia empresarial y debida diligencia”, añadió. “Los participantes del sector empresarial del Pacto Mundial tienen que decidir si vuelven ‘a la normalidad' o si ‘reconstruyen mejor’”.

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es una iniciativa especial del Secretario General de las Naciones Unidas que pide a las empresas de todo el mundo que alineen sus operaciones y estrategias con los diez principios universales en los ámbitos de los derechos humanos, el trabajo, el medio ambiente y la anticorrupción. La cumbre de este año celebró 20 años de la creación del Pacto Mundial. La reunión virtual contó con una programación continuada de más de 26 horas de duración, incluidas más de 100 sesiones mundiales, regionales y locales. Participaron más de 20.000 personas procedentes de 180 países en sus zonas horarias e idiomas locales.

18 de junio de 2020

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