Derechos humanos para vivir en armonía


La Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, se hallaba en Manchester para inaugurar las celebraciones a escala mundial del 70º aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), el 10 de diciembre de 1948.

Kate Gilmore (izq.) en Manchester con un grupo de jóvenes Campeones de la Diversidad, el 12 de noviembre de 2018. © Jill Jennings

Era muy apropiado que la Oficina del ACNUDH iniciara el mes de celebraciones en Manchester, una de las ciudades más diversas del mundo, con una serie de debates sobre “Nuestro derecho a vivir en armonía” – un tema del que en Manchester se sabe mucho.

En su primera intervención, la Sra. Gilmore se centró en las maneras en que “los cambios mundiales que ocurren actualmente, incluida nuestra respuesta a la conmoción general causada por el terrorismo y la crisis financiera, han acarreado graves consecuencias para nuestros sistemas de gobernanza y para el disfrute de nuestros derechos”. 

En opinión de la Alta Comisionada Adjunta, el contrato social entre pueblo y gobierno ha sido distorsionado, tanto por las políticas de excesiva seguridad aplicadas en la estela del 11 de septiembre y otros actos terroristas, como por las severas medidas de austeridad que siguieron a la crisis financiera de 2008. Estas conmociones y las medidas de respuesta, afirmó la Sra. Gilmore, han fomentado un contexto de desconfianza entre nosotros, que abarca también la desconfianza hacia las instituciones públicas en las que se apoyan los sistemas democráticos. El consiguiente auge del extremismo violento y nacionalista debe contrarrestarse con un nuevo modelo político basado en la afinidad, la verdad y la esperanza. 

“Ninguna esperanza puede consolidarse si se basa en la desesperanza ajena. Debemos repetir de nuevo un relato democrático sólido, atractivo y de empoderamiento sobre nuestros vínculos como seres humanos, un relato más poderoso que la historia de odio que se extiende por doquier”, declaró la Sra. Gilmore. “Relatos de coraje ante la adversidad; de compasión generosa ante la miseria; de aceptación ante la diferencia: esa es la narrativa que refleja fielmente a nuestras comunidades”. 

Más tarde, en la Universidad de Manchester, la Sra. Gilmore destacó la función esencial que esa institución ha desempeñado al fomentar la participación política de los jóvenes. A lo largo de la historia, los jóvenes y los estudiantes han sido decisivos en los cambios políticos que han generado más integración y resiliencia democráticas. La oradora puso como ejemplo a Emmeline Pankhurst, oriunda de Manchester, que comenzó allí su militancia en el movimiento sufragista a la edad de 14 años.

Además, habida cuenta de que actualmente hay en el mundo más jóvenes que nunca antes en la historia, ha llegado el momento –“un momento sin precedentes”, dijo la Sra. Gilmore- de acelerar la integración de jóvenes pensadores en los equipos han de tomar las decisiones que contribuyan a encontrar soluciones que fomenten el respeto a la diferencia y, al mismo tiempo, confieran más importancia a nuestra humanidad común: un mayor respeto por los derechos de todos, sin tener en cuenta “cómo vestimos, cómo amamos o cómo rezamos”. 

“Los derechos humanos no impiden nuestra diversidad, sino que la protegen; no limitan la pluralidad de nuestras expresiones, sino que la garantizan; no restringen el disfrute de la cultura, ni nuestras creencias o nuestras opiniones, sino que las garantizan y, aún más, los derechos humanos establecen los términos y las condiciones en las que podemos ejercer nuestros derechos sin perjudicar los derechos de los demás”, agregó la Alta Comisionada Adjunta. 

El exceso de seguridad, señaló la Sra. Gilmore, les ha causado a las libertades civiles y políticas el mismo perjuicio que la austeridad les causó a los derechos económicos y sociales, “al crear una distancia insostenible entre las élites políticas y los votantes, una distancia hecha de experiencias, expectativas y comportamientos, en el momento en que esa conexión era más necesaria que nunca”.

En su tercera charla, la Sra. Gilmore habló de la pertinencia y el alcance de las salvaguardas y garantías que la DUDH ha proporcionado al mundo en los últimos siete decenios. La ponente destacó el notable progreso alcanzado en el reconocimiento jurídico de los derechos de la mujer, las personas con discapacidad, los pueblos indígenas, los niños y los miembros del colectivo LGBTI, un reconocimiento que nos ratifica a todos el principio fundamental de la DUDH de que todas las personas “nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Según la alta funcionaria, ante la inseguridad y el miedo los Estados deben intervenir para prevenir el odio y no para difundirlo; para fomentar la confianza de la población y no para debilitarla; y para crear sociedades integradoras y plurales, no para adoptar medidas que empeoren las perspectivas de alcanzar la paz y la prosperidad. 

“El extremismo violento es el resultado de muchas causas: la discriminación y la injusticia, real o imaginaria; la marginación causada por el sistema político y la desigualdad económica; ese extremismo se recrudece cuando a los jóvenes no les queda otra opción que la exclusión, cuando a una fe religiosa sólo se opone el desprecio; cuando la identidad está despojada de dignidad; cuando se deniega el sentido de pertenencia”, afirmó la Sra. Gilmore. 

“Nada de esto excusa los despreciables actos que perpetran los extremistas violentos, pero tampoco esas causas complejas justifican los hechos ilegales que los demás podamos cometer en respuesta. Todos debemos promover, acompañar y defender los derechos humanos”, añadió la Alta Comisionada Adjunta.

Las celebraciones que se llevarán a cabo a lo largo de un mes bajo los auspicios de la Oficina del ACNUDH, en el marco de la campaña “Que tu luz resplandezca”, tienen por objeto “poner de relieve las múltiples maneras en que los derechos humanos contribuyen a la vida cotidiana de personas en el mundo entero”. Esos actos se celebrarán en 14 ciudades, a lo largo de siete zonas horarias, y en cada uno de ellos se hará hincapié en un tema de derechos humanos especialmente pertinente para la ciudad que lo acoja. El próximo acto de la serie tendrá lugar en Suva, el 16 de noviembre.

15 de noviembre de 2018



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