Hacia la prevención de la tortura en los centros de detención iraquíes


Una valla con alambre de espino © Getty

«Era la misma rutina cada día, me colgaban y me golpeaban,» relató Ahmed,* un detenido bajo custodia en una prisión iraquí.  «Me da mucha vergüenza hablar de algunas de las cosas que me hicieron.»

Ahmed fue entrevistado para un informe reciente* sobre prevención de la tortura en centros de detención en Iraq. Elaborado por la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para el Iraq (UNAMI), juntamente con Derechos Humanos de las Naciones Unidas, sus conclusiones se basaron en entrevistas con 235 personas iraquíes privadas de su libertad. 

Aunque Iraq forma parte de varios tratados internacionales que prohíben la tortura y los malos tratos, más de la mitad de todos los detenidos que fueron entrevistados para el informe ofrecieron relatos creíbles y fiables de tortura.  La realidad de la existencia de torturas fue confirmada también mediante varias entrevistas confidenciales con jueces, abogados y médicos iraquíes. 

Tal como declaró un abogado:  «Los autores no tienen en realidad miedo de las consecuencias de la tortura ya que saben que no serán castigados por el sistema oficial.»

Basándose en un análisis de los factores de riesgo de tortura, el informe destaca muchas conclusiones inquietantes sobre las prácticas y condiciones de investigación dentro de los centros iraquíes.  Los interrogatorios llevados a cabo por las fuerzas de seguridad suelen tener el objetivo de obtener confesiones y a menudo hacen uso de la coerción, por ejemplo, y se retrasa de forma sistemática el acceso a un abogado hasta después de que haya acabado el interrogatorio de los sospechosos. 

También resulta preocupante que los exámenes médicos de los detenidos a su llegada al centro para detectar malos tratos previos no sean una práctica común. 

Yendo más allá de las acusaciones, hacia la prevención y la rendición de cuentas 

A la vez que el reciente informe detalla historias horribles de torturas en los centros de Iraq, Danielle Bell, Jefa de la Oficina de Derechos Humanos en UNAMI, afirma que Derechos Humanos de las Naciones Unidas aspira a «ir más allá» de debatir la existencia o alcance de estas prácticas y a centrarse en cambio en apoyar los esfuerzos del Gobierno para afianzar el cumplimiento del marco legal internacional y nacional. 

«El objetivo último es el de reducir la posibilidad de que la tortura o malos tratos lleguen a producirse», declara la Sra. Bell, a la vez que señala que la supervisión independiente de estos lugares de detención es una parte crucial de este proceso. 

«Debido a que la tortura ocurre casi siempre en secreto, una mayor transparencia y apertura acerca de lo que sucede en los centros de detención, lo que incluye el acceso de órganos independientes de control, suponen pasos importantes para asegurar la prevención,» aseguró. 

«No solamente se consigue eliminar la posibilidad de que se produzcan torturas sino que también protege a las autoridades de acusaciones infundadas.»

Entre una serie de recomendaciones, el informe insta a Iraq a considerar la aprobación de una Ley y Política Anti-Tortura integral, para reforzar la formación de funcionarios encargados de la custodia e interrogatorio de detenidos, así como a revisar de forma urgente las normas y prácticas de interrogatorio. 

Diálogo en curso con autoridades iraquíes y kurdas 

Desde la publicación del informe, el personal de UNAMI ha venido participando en un diálogo constructivo con las autoridades iraquíes y kurdas y otras partes interesadas, que incluyen al Colegio de Abogados Iraquíes y organizaciones clave de la sociedad civil, para alentar a dar pasos concretos destinados a afianzar el cumplimiento con las salvaguardas para impedir la tortura. 

A la vez que se han alcanzado resultados positivos tales como el compromiso expreso por las autoridades de investigar a fondo las acusaciones de tortura, aun quedan otros obstáculos que sortear.  Solamente el mes pasado, se canceló en el último momento una visita planeada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a la Prisión Central de Nasiriyah, un centro conocido por sus pésimas condiciones, y hasta la fecha no hay noticias de cuándo o si se va a conceder el acceso. 

«Recientes protestas públicas al respecto de informes de tortura, incluyendo en Babil, Bagdad, Basra y Kirkuk, han demostrado la urgencia de abordar esta cuestión, la cual está retrasando al país,» añadió la Sra. Bell.

«La Oficina de Derechos Humanos de la UNAMI continúa su trabajo con el gobierno iraquí en su empeño por prevenir la tortura y garantizar la rendición de cuentas.»

*Nombre cambiado con fines de protección 

5 de octubre de 2021


Véase también