Los gobiernos locales se unen para defender y promover los derechos humanos


Al ejercer su función de representantes directos de la comunidad, los gobiernos locales están en la vanguardia de la protección y promoción de los derechos humanos de la población a la que sirven.

Un desamparado está sentado en el suelo. Detrás de él, alguien ha dibujado una casa. Créditos: © Getty

En la reunión inaugural de junio entre personal del ACNUDH y de gobiernos locales del mundo entero, se debatieron e intercambiaron estrategias innovadoras y prácticas idóneas basadas en los derechos humanos. La reunión fue coauspiciada por la organización Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU). 

La Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, presidió la reunión. “En un momento en que los derechos humanos están sometidos a graves tensiones, es fundamental contar con la perspectiva clarividente de los factores de gobierno que están más próximos a la gente”, declaró. “En la actualidad, para encontrar un liderazgo dinámico, ambicioso y transformador en materia de derechos humanos, es preciso buscar en las ciudades. Hay que ir al plano local, a lo más cercano”.

Ciudades superpobladas, mayores desigualdades

En la actualidad, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y las principales urbes del mundo cuentan con más habitantes que muchos países. Las proyecciones más recientes de las Naciones Unidas indican que de aquí a 2030 casi el 70 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades. 

En ausencia de derechos humanos, este crecimiento demográfico generará desigualdades económicas, que a su vez causarán vulneraciones de los derechos a la alimentación, la vivienda, el agua y los saneamientos, así como un acceso desigual a los servicios de salud y educación. 

Los derechos civiles, económicos, políticos, sociales y culturales de las personas que están en situación de vulnerabilidad –por ejemplo, ancianos, desamparados, migrantes y minorías- estarán aún más amenazados. 

Casi 1.800 millones de personas carecen de hogar o se alojan en casas inadecuadas. “La vivienda es el problema de derechos humanos más perentorio al que se enfrentan las ciudades”, declaró la experta de las Naciones Unidas sobre el derecho a la vivienda, Leilani Farha. 

La experta instó a las ciudades que participaban en la reunión a que adoptaran estrategias concretas para la vivienda, basadas en los derechos, según los compromisos que han contraído en virtud del derecho internacional de los derechos humanos. “Entre esas estrategias figuran la de aprobar normativas o decretos que reconozcan específicamente que la vivienda es un derecho humano, imponer moratorias sobre los desahucios forzosos, tratar a los desamparados como titulares de derechos y no como delincuentes o beneficiarios de la caridad pública, y limitar la especulación urbanística mediante la imposición de tributos y marcos regulatorios. 

“Si las ciudades siguen resistiendo y reconocen que la vivienda es un derecho humano, y si impugnan otras interpretaciones de la función de la vivienda, nuestras ciudades serán sostenibles, diversas y dinámicas”, añadió Farha.

Traer a casa los derechos humanos: la función decisiva de los gobiernos locales

Por lo tanto, la función de los gobiernos locales consistente en evitar desigualdades y promover y proteger los derechos humanos es ahora más decisiva que nunca. Sus medidas son fundamentales para preservar el espacio cívico y la libertad de expresión, asegurar el acceso a los servicios básicos y mejorar la planificación urbanística. 

En Utrecht (Países Bajos), Barcelona (España) y Viena (Austria), los gobiernos locales han puesto en marcha medidas específicas para fomentar la no discriminación, luchar contra las desigualdades y lograr la integración social de migrantes y refugiados. 

“Hemos colocado a nuestros ciudadanos en el centro de las decisiones”, afirmó Job Théophile Kwapnang, alcalde de Douala 3, un distrito de la capital de Camerún. “Tenemos organizaciones vecinales para definir las necesidades de cada barrio. También mantenemos un diálogo permanente con las asociaciones juveniles, lo que resulta decisivo para garantizar que todo el mundo pueda expresarse y que sus ideas se escuchen”. 

La Ciudad de México aprobó una nueva constitución municipal, que abarca los derechos humanos, con especial atención a varios grupos prioritarios, como las mujeres, los ancianos, los niños, las personas con discapacidad, los refugiados, los migrantes, los desamparados y los miembros del colectivo LGBTI.

Por su parte, la ciudad de Gwangju (República de Corea) ha sido durante decenios una “ciudad de derechos humanos”, donde el gobierno local se ha esforzado por establecer instituciones de derechos humanos y defensorías del pueblo. Allí se creó la primera oficina de derechos humanos del país, se elaboraron indicadores para medir las condiciones de esos derechos y las políticas para su aplicación, y también se ha ampliado la educación en la materia. El alcalde Lee Yong-Seop explicó el contenido de la carta municipal de derechos humanos, la primera de Asia, que define los valores de derechos humanos que las comunidades urbanas deberían procurar.

A pesar del progreso alcanzado, la función de los gobiernos en tanto que defensores de derechos humanos es blanco de ataques

En un contexto en el que los defensores de derechos humanos están cada vez más acosados, los gobiernos locales que los protegen no son inmunes a las agresiones.

Según el alcalde adjunto de París, Patrick Klugman, “mientras más se extiende la democracia en el plano local, más amenazada está”. Ante el hecho de que muchos representantes municipales caen asesinados, están amenazados o se encuentran en peligro en el mundo entero, la ciudad de París ha lanzado la idea de crear un “observatorios de gobiernos locales”, para monitorear las agresiones contra los ediles municipales y proteger y defender sus derechos humanos en la esfera internacional.

Un diálogo permanente

A manera de seguimiento de esta consulta inaugural, el ACNUDH velará por que se mantenga un diálogo continuo con los participantes, a fin de apoyar a los gobiernos locales en la protección y promoción de los derechos humanos.

Asimismo, se presentará un informe sobre el tema al Consejo de Derechos Humanos durante el próximo periodo de sesiones de septiembre de 2019. El Consejo examinará los métodos más eficaces de fomentar la colaboración entre los gobiernos locales y los interesados, así como los desafíos y las prácticas idóneas.

9 de julio de 2019


Véase también