Migrantes supervivientes de torturas: Una ‘epidemia silenciosa’ de traumas


En el exterior de una clínica móvil para migrantes de Roma, Ibrahim, un joven maliense de 20 años de edad, espera para ver al médico junto a una veintena de otros pacientes. Desde su llegada a Italia, en 2016, Ibrahim padece de insomnio. En las pocas horas que logra dormir cada noche, tiene pesadillas en las que evoca el viaje a través del Mediterráneo en una barca sobrecargada, donde algunos pasajeros murieron aplastados por el peso de los demás, o los campos de prisioneros de Malí y Libia, donde fue víctima de palizas, abusos sexuales y torturas.

“Nuestros médicos y voluntarios atienden cada día a docenas de pacientes aquejados de enfermedades físicas o mentales que, en realidad, enmascaran otra enfermedad llamada ‘tortura’, afirmó el Dr. Alberto Barbieri, de la agrupación Medici per i Diritti Umani (MEDU, por sus siglas en italiano) [Médicos por los Derechos Humanos], que opera la clínica móvil con el apoyo del Fondo de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura.

Según la MEDU, más del 90 por ciento de los migrantes atendidos en sus clínicas móviles han sido víctimas de violencia extrema, tortura y tratos inhumanos, ya sea en sus países de origen o en algún punto a lo largo de su ruta migratoria.

“Es decisivo que los migrantes y refugiados que llegan tras haber sufrido torturas reciban tratamiento lo más pronto posible”, afirmó el Dr. Barbieri en una mesa redonda de debates sobre Víctimas de la tortura en el contexto migratorio, realizada recientemente en la Oficina del ACNUDH.

“Esto quiere decir que en las zonas fronterizas y los centros de acogida de migrantes debe haber no sólo guardas fronterizos y funcionarios de inmigración, sino también médicos y psicólogos para evaluar debidamente el estado de salud de cada nuevo migrante e identificar a quienes han padecido torturas y necesitan asistencia inmediata”.

Se calcula que 181.000 migrantes desembarcaron en Sicilia y otras regiones del sur de Italia en 2016 y que miles más siguen llegando cada mes. “Este es quizá el fenómeno humano más importante de nuestra época”, dijo el Dr. Barbieri, al tiempo que instaba a que se aumente la atención hacia las respuestas terapéuticas a lo que llamó una ‘epidemia silenciosa’ de trauma psicológico, que padecen miles de migrantes supervivientes de la tortura.

La MEDU envió equipos de médicos y psicólogos a los centros de acogida para solicitantes de asilo en Sicilia y al Centro Psyché de Roma, con el fin de proporcionar consultas médicas, evaluaciones psicológicas y asesoramiento emocional a los migrantes y refugiados recién llegados, con especial atención a los supervivientes de torturas.

“El trauma que los supervivientes de torturas llevan consigo es tanto físico como espiritual. Y a menudo la dimensión psicológica es la más afectada y la más desatendida. Como dijo un paciente al prestar testimonio, ‘te sientes como si ya no fueses un ser humano’ “, declaró el Dr. Barbieri.

El trayecto que una víctima de la tortura recorre al pasar del horror a la curación depende de la competencia y la dedicación de médicos, abogados, terapeutas y trabajadores sociales. El Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura, administrado por la Oficina del ACNUDH, reparte anualmente casi 7 millones de dólares estadounidenses entre más de 170 organizaciones del mundo entero, con el fin de apoyar los tratamientos de 50.000 supervivientes de la tortura.

“En la actualidad, hay más personas que se desplazan, huyendo de los conflictos y las crisis, en busca de esperanza y seguridad. Sus derechos humanos van con ellos –dondequiera que vayan y quienesquiera que sean, siempre son titulares de derechos-”, afirmó la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Sra. Kate Gilmore. “¿Y cómo es posible que quienes huyen de la tortura se encuentren en nuestras fronteras con tratos crueles y sean detenidos en condiciones similares a las de una cárcel? Eso es inaceptable”.

La Sra. Gilmore instó a los Estados Miembros de las Naciones Unidas a que apoyen al Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura y a que reformen sus políticas migratorias con el fin de dar un trato igual a todos los migrantes, cualquiera que sea su condición jurídica.

ACTÚE:

Apoye a los supervivientes de torturas, ayúdeles a reconstruir sus vidas. Haga un donativo ahora al Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura: https://donatenow.ohchr.org/torture.aspx

27 de junio de 2017

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