El peligro de la trata de personas en el contexto migratorio


El vínculo entre la trata de seres humanos y la migración en el marco de los movimientos masivos de población es un fenómeno que merece un examen más detallado, según ha manifestado la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la trata de personas, la Sra. Maria Grazia Giammarinaro.

La experta cree que las políticas migratorias restrictivas y excluyentes, la insuficiencia de los canales de migración regular y reunificación familiar, y la falta de acceso al mercado laboral de los solicitantes de asilo, refugiados y migrantes, contribuyen también a fomentar la explotación de los migrantes.

“No todos los migrantes son objeto de tráfico. Pero las personas que huyen de conflictos y situaciones de emergencia y pobreza, están obligadas a emigrar en condiciones de inseguridad y vulnerabilidad”, afirma la experta. “Estas personas pueden ser objeto de explotación y tráfico durante el viaje, o al llegar a su destino, debido a su situación de vulnerabilidad social”.

La Sra. Giammarinaro señala que numerosos casos de trata o de situaciones de riesgo pasan inadvertidos, especialmente en el contexto de movimientos masivos de migrantes y refugiados,  lo que impide que las víctimas de la trata puedan ejercer su derecho a la asistencia, la protección, el acceso a la justicia y las compensaciones, independientemente de su condición migratoria o de si los autores de esos delitos son identificados, investigados o procesados judicialmente.  

La Relatora espera que los dirigentes mundiales aborden las lagunas en materia de protección de las víctimas efectivas y potenciales de la trata de personas en el marco de los movimientos masivos de migrantes durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes, que se celebrará este mes en la ciudad de Nueva York.

“La prestación inmediata de asistencia, protección y apoyo no debería estar condicionada a la capacidad o la voluntad de la víctima de colaborar con los organismos de justicia penal”, declaró la experta, al recordar que los Estados tienen la obligación de remediar –o, al menos, de facilitar a las víctimas el acceso a los remedios-, entre otros a la restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y las garantías de no repetición.   

“Los Estados deberían tener presente que es fundamental disponer de una estrategia integral para definir las vulnerabilidades desde el principio, a fin de prevenir toda modalidad de explotación, lo que abarca la trata de mujeres, hombres, niñas y niños que ya han sufrido graves calamidades en su esfuerzo desesperado por llegar a países más pacíficos y prósperos”, afirma la Sra. Giammarinaro.

“Hay que evitarles los traumas adicionales que podrían causarles las respuestas basadas en políticas, en particular políticas de inmigración, que son incongruentes con la prioridad de evitar y erradicar la trata y la explotación de seres humanos”, añade la experta.

El 19 de septiembre de 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará una Cumbre sobre Refugiados y Migrantes, en vista de la necesidad de obtener más solidaridad internacional para responder a los movimientos masivos de migrantes y refugiados. Este es el cuarto artículo de una serie sobre el tema de la migración y los derechos humanos, que se publica en vísperas de la Cumbre de las Naciones Unidas.

15 de septiembre de 2016

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