La COVID-19 ofrece una oportunidad para un multilateralismo renovado, según informe de experto


Manifestantes con máscaras se dan la mano © Getty ImagesEl Experto Independiente de las Naciones Unidas sobre un orden internacional hizo un llamamiento a «acoger plenamente y sin equívocos el multilateralismo, la cooperación y solidaridad internacionales como única vía para derrotar a la pandemia», durante el período actual de sesiones del Consejo de Derechos Humanos celebrado en Ginebra, Suiza.

Livingstone Sewanyana presentó su informe sobre multilateralismo renovado, exponiendo la necesidad vital de solidaridad para abordar no solamente la pandemia actual, sino también pandemias futuras, y hacer frente a otros desafíos globales urgentes como el cambio climático.

Una respuesta sanitaria justa es fundamental para hacer frente a las consecuencias globales de la COVID-19, afirmó Sewanyana, a la vez que sostuvo que la distribución equitativa de vacunas «debería convertirse en la manifestación más profunda del espíritu y razón de ser que caracterizan el multilateralismo.»

El informe alaba la labor realizada por el programa Acelerador del Acceso a las Herramientas contra la COVID-19 (ACT-A), el cual Sewanyana declaró que suponía la esperanza más sólida que tiene la humanidad para luchar contra la pandemia.

«No obstante, es muy evidente que existe en la actualidad una «pandemia de dos velocidades,» declaró, «con por un lado los países de ingresos altos, los cuales cuentan con acceso a vacunas y que como resultado de ello han comenzado a relajar las medidas de seguridad, y por otro lado otros países, que no cuentan con o tienen un acceso limitado a vacunas y que tienen que lidiar con una situación muy precaria.»

«El nacionalismo de vacunas» debilita la respuesta a la COVID-19  

Sewanyana expresó su enorme preocupación por los casos de nacionalismo de vacunas y de acaparamiento, donde algunos países han cerrado acuerdos con empresas farmacéuticas en beneficio de sus propios ciudadanos.

El informe apela a que en el contexto actual, donde la oferta de vacunas es limitada, un enfoque multilateral a la distribución global de vacunas debería ser la única vía posible. 

«Es esencial que los países que cuentan con suministros considerables, gracias a acuerdos bilaterales alcanzados con fabricantes de vacunas, compartan de manera inmediata dosis a través del instrumento COVAX,» insistió Sewanyana.

Esto permitirá que se distribuyan vacunas a los 92 países de ingresos bajos y medianos que participan en el Compromiso Anticipado de Mercado para Vacunas COVAX, destacó, y así cumplir con el objetivo de vacunar al menos al 30 por ciento de la población de cada país antes de que acabe 2021. 

Sewanyana también manifestó su apoyo al llamamiento internacional conjunto para la adopción de un tratado internacional para la preparación y respuesta a una pandemia* que se lanzó la primavera pasada.  No obstante, él alertó que cualquier debate a este respecto debería celebrarse dentro del marco de la Asamblea Mundial de la Salud, e hizo un llamamiento para un proceso de consulta amplio, abierto y auténtico antes de comenzar cualquier proceso de redacción. 

«Sería importante que este nuevo instrumento se refiriera de forma explícita a las obligaciones relevantes de los Estados de proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales durante la pandemia,» añadió. 

Una recuperación socio-económica justa 

Sewanyana afirmó que para lograr una recuperación económica justa de la pandemia, es obligatorio evitar una crisis global profunda de deuda y aumentar el espacio fiscal en los países afectados.  Acogió con agrado las medidas de emergencia emprendidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a este respecto, incluyendo la asignación de 650 mil millones de dólares americanos para fondos de reserva de emergencia. 

El informe demanda una reforma fiscal internacional, la cual, asegura Sewanyana, ayudará a los países más afectados por la pandemia.  A la vez que reconoció que el acuerdo sobre una reforma fiscal global aprobado por el G7 y refrendado por el G20 suponía un «importante paso adelante», Sewanyana señaló que este solamente beneficiaría en última instancia a los países ricos.  Una reforma fiscal de este tipo debería encuadrarse dentro del marco de las Naciones Unidas para garantizar una inclusión global, según él. 

El informe también recomienda otras medidas para ayudar a los países más pobres, como la creación de un fondo global para protección social, así como la introducción de una renta básica universal de emergencia. 

Asimismo, el informe advierte sobre los efectos particularmente adversos de las medidas coercitivas unilaterales como pueden ser sanciones perjudiciales de tipo económico, político, financiero o comercial que impongan un Estado o grupo de Estados sobre otro Estado, dentro del contexto de la pandemia. Estas medidas repercuten ante todo sobre la población civil de los países que reciben estas sanciones, declaró Sewanyana. 

Hora de acoger el multilateralismo  

Conforme la pandemia y sus consecuencias devastadoras continúan afectando al planeta, Sewanyana destacó que es necesario acoger un «multilateralismo renovado».  Usando un enfoque más eficaz e inclusivo, afirmó, podemos responder a y recuperarnos de la pandemia situando a las personas y al respeto por los derechos humanos en el centro de este proceso. 

«La pandemia ofrece una oportunidad para que el mundo esté mejor preparado la próxima vez y para reconstruir mejor y de forma más resiliente, a la vez que se consigue un orden internacional democrático y equitativo,» declaró.  «No debemos dejar escapar esta oportunidad.»

24 de septiembre de 2021


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