Nuevas estadísticas mundiales sobre derechos humanos destacan en el Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible


Tumbas de personas presuntamente muertas en el conflicto del Yemen, en un cementerio de Sana'a, Yemen © EPA-EFE/ Yahya Arhab

Las principales estadísticas relativas a los derechos humanos han quedado de relieve en el Informe Anual del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible*, en el que figuran por primera vez datos fundamentales compilados por la Oficina del ACNUDH.

En el informe se examina el progreso logrado a escala mundial en la aplicación de la Agenda 2030* y los avances en la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).*

La Oficina del ACNUDH ha proporcionado estadísticas sobre discriminación, muerte de civiles en conflictos armados, y asesinatos y desapariciones de defensores de derechos humanos, periodistas y sindicalistas. El Informe contiene también nuevos datos sobre el progreso de las instituciones nacionales de derechos humanos. 

“La disponibilidad de esos datos en materia de derechos humanos constituye un paso decisivo en la consecución de las ambiciosas metas que figuran en los ODS”, afirmó la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. “Esas estadísticas ayudan a que los derechos humanos se tengan en cuenta y contribuyen al esfuerzo que las Naciones Unidas llevan a cabo con miras a salvar vidas, proteger a las personas y lograr mejores resultados en la recuperación posterior al COVID-19”.

La discriminación afecta a casi el 20 por ciento de la población

Según datos procedentes de 31 países, correspondientes al periodo 2014-2019, una de cada cinco personas entrevistadas declaró que había sido objeto de discriminación en al menos una de las instancias prohibidas por el derecho internacional de los derechos humanos. Entre las mujeres, la probabilidad de ser víctima de discriminación es más alta que entre los hombres.

El informe señala además que una de cada tres mujeres con discapacidad declaró haber experimentado directamente la discriminación. Entre los principales motivos de discriminación citados por esas mujeres no figuraba la discriminación en sí, sino “la religión, el sexo y la condición étnica”.

Los datos indican también que el COVID-19 contribuye a agravar la discriminación. Según el informe, la pandemia “afecta de manera más intensa a las personas más vulnerables y esos colectivos suelen ser víctimas de una mayor discriminación”.

“Las estadísticas apuntan a que la discriminación no se produce en compartimientos estancos”, declaró Nicolas Fasel, jefe del departamento de estadística del ACNUDH. “Es preciso que los Estados hagan frente a la discriminación de manera más exhaustiva y que aborden sus aspectos de solapamiento y sus modalidades cumulativas, así como sus consecuencias sobre la vida cotidiana”.

Según Fasel, la compilación de datos desglosados, mediante el uso de una estrategia basada en los derechos humanos*, es la primera medida capaz generar resultados que permitan afrontar esa situación.

“Si los datos no se desglosan, la discriminación puede quedar oculta tras ellos, lo que en sí mismo constituye una forma de discriminación”, dijo Fasel.

Los conflictos causan cientos de bajas civiles cada día

Por primera vez, se compilaron estadísticas sobre las muertes de civiles en 12 de los conflictos armados más graves del planeta.

Un centenar de civiles murió en esos conflictos cada día, entre 2015 y 2017. Uno de cada ocho fallecimientos correspondió a una mujer o a un niño.

Un elemento constitutivo del ODS 16.1 es la ambición de reducir significativamente todas las formas de violencia, así como los índices de mortalidad en el mundo entero, y las muertes causadas por los conflictos armados son un indicador que ayuda a medir el progreso en este ámbito.

En los lugares donde los datos están disponibles, las estadísticas indican que la mayoría de las muertes fue causada por las armas pesadas y la munición explosiva (34,8 por ciento), las minas terrestres y los proyectiles sin explotar (24.2 por ciento), las armas ligeras (13,0 por ciento) y el 22,5 por ciento restante, por factores no determinados.

Bachelet destacó que el acopio de estas estadísticas -un ejemplo de colaboración entre las ONG, el ACNUDH y otras entidades que participaron sobre el terreno- demuestra que todavía queda un largo camino por recorrer para lograr una reducción significativa de la violencia.

“La historia nos enseña que las guerras desgarran las sociedades y laceran a generaciones enteras”, declaró la Alta Comisionada. “Estas estadísticas pueden ser un aporte a la toma de decisiones nacionales e internacionales relativas al armamento, el apoyo de las Naciones Unidas a fuerzas ajenas al sistema, las prioridades del desarrollo social y, probablemente, a las medidas orientadas a garantizar la exigencia de responsabilidades”.

Defensores de derechos humanos, periodistas y sindicalistas siguen afrontando graves peligros

Según las conclusiones del informe, las tareas de asegurar el acceso de la población a la información y proteger las libertades fundamentales -integradas en el ODS 16.10- todavía constituyen un desafío mayor en numerosos países. Las agresiones contra los defensores de derechos humanos, periodistas y sindicalistas siguen siendo demasiado habituales en el mundo entero.

Entre 2015 y 2019, las Naciones Unidas registraron 1.940 asesinatos y 106 desapariciones forzadas de defensores de derechos humanos, periodistas y sindicalistas, que tuvieron lugar en 81 países.

Tan solo en 2019, se registraron 357 asesinatos y 30 desapariciones forzadas en 47 países. Según las estadísticas que figuran en el informe, el 12 por ciento de las víctimas de asesinato fueron mujeres.

Entre los defensores de derechos humanos que fueron asesinados había miembros del colectivo LGBTI, de los pueblos indígenas y de las minorías, así como personas con discapacidades.

En el caso de los periodistas, la cifra de asesinados en 2019 representa el menor número de fallecimientos registrados en un año, durante más de un decenio.

“Aunque las muertes han disminuido un poco, el promedio todavía es de un defensor de derechos humanos, periodista o sindicalista asesinado o desaparecido por la fuerza cada día”, afirmó Bachelet. “Esa situación es inaceptable”.

La Alta Comisionada declaró que los Estados debían adoptar medidas más enérgicas para frenar la violencia, tanto en Internet como en el mundo real, y llevar ante los tribunales a los responsables de esos delitos. “Mediante el uso de estas estadísticas, los Estados pueden poner en vigor políticas específicas, orientadas a proteger de nuevos ataques quienes defienden los derechos de los demás”, añadió.

Las instituciones nacionales de derechos humanos se han fortalecido, pero algunos países todavía limitan el acceso de la población a esas entidades

El informe destaca que, en 2019, el 40 por ciento de los países había cumplido satisfactoriamente con los Principios de París, una normativa internacional que orienta el establecimiento y la condición jurídica de las instituciones nacionales de derechos humanos (INDH).

Pero el libre acceso de la población a las INDH reconocidas internacionalmente sigue siendo una asignatura pendiente en 78 países, especialmente en Asia Oriental y Suroriental, América Latina y el Caribe, Oceanía y el África Subsahariana.

“El ritmo de creación de INDH que se ajusten a los Principios de París debería acelerarse”, dijo Bachelet. “Los países que disponen de INDH están en mejores condiciones para velar por la aplicación de las normas internacionales y por la promoción y protección de los derechos humanos de sus ciudadanos”, señaló la Alta Comisionada. 

14 de julio de 2020

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