La nueva oficina del ACNUDH continúa su labor en Liberia


Aunque la labor de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL por sus siglas en inglés) ha finalizado, el proyecto sobre derechos humanos continúa con la apertura de la Oficina del ACNUDH en ese país africano.

Un grupo de mujeres protesta contra la violencia de género en Liberia. Las actividades contra la violencia de género prosiguen como parte de la labor de la Oficina del ACNUDH en ese país. Créditos: © EPA/Ahmed Jallanzo

“El origen de la Oficina estuvo en la necesidad de que los agentes nacionales siguieran abordando las cuestiones relativas al fomento y la protección de los derechos humanos”, afirmó Uchenna Emelonye, Representante del ACNUDH en Liberia y jefe la nueva oficina. “Nuestros socios... acordaron por unanimidad que se necesitaba más ayuda para apoyar al Gobierno y fortalecer las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil en esta etapa de transición”. 

La oficina, que oficialmente se inauguró en abril, centrará su actividad en varios ámbitos de trabajo, entre otros aumentar el apoyo a la sociedad civil para que pueda abordar las cuestiones relativas a los derechos humanos y mejorar la capacidad de las instituciones nacionales, con miras a fomentar, proteger y monitorear esos derechos, declaró el oficial de derechos humanos Melvin Nyanway.

“Liberia tiene una comisión nacional de derechos humanos (Comisión Nacional Independiente de Derechos Humanos) pero le faltan recursos para promover los derechos humanos en un contexto político tan delicado como el que prevalece en el país”, afirmó el Sr. Nyanway. “Faltan la capacidad operativa y política, y los recursos que necesitaría una institución de este tipo. Nuestra labor consiste en ayudarle a echar los dientes para que pueda morder –como suele decirse aquí-”.

La oficina también seguirá prestando especial atención a la violencia sexual y de género, un ámbito que formaba parte de su cometido original en la misión. A pesar del progreso realizado, Liberia todavía se enfrenta a problemas en lo tocante al procesamiento judicial de los autores de delitos de violencia sexual, dijo el Sr. Emelonye. Los ciudadanos tienen poca fe en los tribunales, porque sospechan que los jueces son corruptos y sus métodos son muy lentos, añadió.

Pero la Oficina del ACNUDH sigue haciendo progresos. Por ejemplo, poco después de que concluyera la misión de la UNMIL, la recién constituida oficina autónoma regaló una máquina de análisis de ADN al Ministerio de Género, Infancia y Protección Social. Esta máquina se usará para analizar las pruebas forenses en casos de violación dentro del país y contribuir así al procedimiento judicial. Antes Liberia tenía poca capacidad para realizar análisis de ADN y enviaba a Ghana las muestras obtenidas para su análisis. Esto representaba un gasto adicional y un largo trámite que también contribuían a reforzar las presiones en contra del procesamiento de los casos, declaró el Sr. Emelonye.

“Esto muestra la incidencia de esos problemas en la vida real”, señaló.

Además, como parte de las iniciativas conjuntas de aumento de capacidad que realiza con el Gobierno, la Oficina seguirá monitoreando y promoviendo una aplicación más eficaz de la labor de prevención contra la violación en Liberia. El país cuenta con una ley sobre delitos sexuales, pero ésta se ha aplicado muy poco. Se mantiene en prisión preventiva a muchos presuntos violadores, pero luego solo se condena a unos cuantos, dijo el Sr. Emelonye.

“El fracaso en la protección de los derechos humanos de todos los ciudadanos junto con el débil y lento sistema judicial sirven para menoscabar y mermar la confianza en el Estado de derecho”, añadió.

Liberia, el primer Estado africano que alcanzó la independencia, sufrió dos guerras civiles en los 14 años comprendidos entre 1989 y 2003. Los conflictos se saldaron con 250.000 muertos, principalmente civiles, y provocaron la descomposición del Estado de derecho. Además del enfrentamiento civil, en 2014 las instituciones del Gobierno, todavía deficientes, tuvieron que afrontar la crisis del ébola, que mató a más de 4.000 personas en todo el país.

En 2003, tras la firma del acuerdo general de paz, se desplegó en Liberia la UNMIL. La misión tenía por cometido consolidar la paz y reconciliar, pero desempeñó funciones adicionales, relativas a las urgencias sanitarias. Simultáneamente se creó la Sección de Derechos Humanos y Protección, como entonces se denominó.

La UNMIL concluyó sus operaciones el 30 de marzo de 2018.

La actuación de la Oficina del ACNUDH en Liberia tiene fecha de caducidad: el acuerdo de amplio espectro suscrito con el Gobierno liberiano concluirá dentro de seis años.

17 de mayo de 2018


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