El programa de la Escuela de Verano de Rusia se centra en los ODS y los derechos humanos


“Los derechos humanos nos conciernen a todos y yo tengo la certeza de que puedo marcar la diferencia en este ámbito”, expresó Daria Nikityuk que cursa una Maestría en Derechos Humanos en la Universidad Estatal de los Urales, en Ekaterinburgo, para explicar por qué eligió esta especialidad.

Daniil Krotov, Daria Nikityuk, y Alexandre Samosadko participando en la ronda final de la Unión Derechos Humanos Moot Court Competition, Perm, Rusia, junio de 2019 @ Mikhail SeredaDarya Nikityuk, Alexandre Samosadko, y Andrey Lunev forman parte del equipo de estudiantes de varias universidades de Ekaterinburgo que ganó el certamen europeo de tribunales ficticios de derechos humanos, celebrado durante la edición de 2019 de la Escuela de Verano sobre Derechos Humanos, el principal evento anual de formación en la materia que se celebra en Rusia con el apoyo de la Oficina del ACNUDH. 

En esta ocasión la organización de la escuela de verano correspondió a la Universidad Estatal de Perm, una de las integrantes del consorcio de nueve universidades rusas en las que se imparte el Programa de Maestría en Derechos Humanos. Esta séptima convocatoria estuvo centrada en reflexionar sobre cómo se puede impulsar la consecución de los ODS mediante un enfoque basado en los derechos humanos. La Agenda de Desarrollo Sostenible, adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas, aspira a que de aquí a 2030 se logre erradicar la pobreza y se pueda construir un mundo donde ninguna persona quede marginada.

Georgette Gagnon, directora de la Subdivisión de operaciones sobre el terreno y cooperación técnica de la Oficina del ACNUDH, fue la encargada de inaugurar la Escuela de Verano. En su discurso destacó que “la Agenda 2030 plantea un modelo de desarrollo más equitativo y sostenible, centrado en las personas y basado en los derechos humanos, además de establecer un conjunto de objetivos, metas e indicadores concretos diseñados para garantizar la consecución del ideal de derechos humanos de liberación del miedo y la necesidad”.

“Los ODS son indisociables de determinados aspectos de la vida de las personas que están, a su vez, intrínsecamente relacionados con los derechos humanos”, añadió Samosadko. “El derecho a un trabajo y a modos sostenibles de producción y consumo, el derecho a la libertad de expresión y la igualdad de género no son posibles por separado”.

El programa de la Escuela de Verano se organizó en tres módulos, en los que se analizaron los derechos humanos y la aplicación de los ODS a los ámbitos del mundo empresarial, de la era digital y de los derechos de la infancia.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de exponer cómo contribuyen a la realización de los ODS desde sus vidas cotidianas. A modo de ejemplo, presentaron el Objetivo 13, sobre acción ante el cambio climático, el Objetivo 14, centrado en la preservación de los ecosistemas marinos, y el Objetivo 15, referido a la conservación de los ecosistemas terrestres. Cada estudiante explicó sus estrategias para mantener un comportamiento responsable en tanto que consumidor: separar residuos, reducir al mínimo el uso de plásticos, usar de manera eficiente el papel y el agua y, valiéndose de las redes sociales, llamar la atención sobre la necesidad de proteger el medio ambiente.

Para los estudiantes, uno de los puntos fuertes del programa de la Escuela de Verano es el aprendizaje práctico. Destacaron su visita al Centro Grani de las ONG, donde elaboraron un proyecto de plan de acción nacional sobre derechos humanos. Mediante el trabajo en grupo prepararon propuestas para alcanzar algunos objetivos de desarrollo sostenible. 

También tuvieron ocasión de participar en el certamen europeo de juicios simulados y estudiaron casos relacionados con la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

"La principal diferencia entre la Escuela de Verano y la formación universitaria reside en el formato interactivo, que facilita el diálogo entre docentes y estudiantes", señaló Lunev. 

Además de hacer hincapié en que el futuro de los jóvenes depende del logro de los ODS, los estudiantes expresaron su esperanza de que, al finalizar la formación, tendrán la oportunidad de aplicar más ampliamente sus conocimientos sobre los ODS. 

"Quiero contribuir a la toma de conciencia, para que todos mis compatriotas sepan qué son los ODS y cómo podemos colaborar en su consecución. También quiero encontrar asociados para colaborar en proyectos destinados a proteger los derechos humanos de todos", expresó Nikityuk.

31 de julio de 2019


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