Los líderes que buscan


Fue una escena insólita en la Sala de los Derechos Humanos del Palacio de las Naciones de Ginebra: más de 400 estudiantes, de edades comprendidas entre los 12 y los 19 años y de escuelas situadas en la zona metropolitana de la ciudad, se congregaron para conmemorar el 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Un grupo de niños lee los mensajes expuestos en el mural de deseos sobre los derechos humanos, en el Palacio de las Naciones de Ginebra (Suiza), el 13 de diciembre de 2018. Créditos: ©UN Photo / Elma Okic.Los alumnos compartieron sus sueños y esperanzas, lo que los derechos humanos significan para ellos en la actualidad y sus exigencias para el futuro, y celebraron el papel que los niños desempeñan en su calidad de defensores de derechos humanos.

En el curso de este excepcional evento “intergeneracional”, se entregaron los premios a los ganadores del concurso de vídeo auspiciado en 2018 por la Oficina del ACNUDH. A los jóvenes participantes se les pidió que contaran en 180 segundos una historia relativa a los derechos humanos y una de las cintas más impresionantes fue la que elaboraron siete muchachos de Fribourg, en el oeste de Suiza, que cuenta la historia ficticia de un joven refugiado sirio que trata de adaptarse al desarraigo y la nueva vida que comienza en Suiza.

“Es un relato de ficción. Nos dimos cuenta de que a los inmigrantes, no solo en Suiza, sino también en otros países, se les considera de manera distinta al resto de la población del lugar, se les rechaza”, dijo uno de los muchachos.

“Quisiéramos que las guerras acabaran, porque si prosiguen tendremos un número aún mayor de migrantes. También el cambio climático impulsa mucho la migración”, añadió otro de los ganadores.

Según Thibaud Mabut, un estudiante ginebrino de 19 años que realiza una pasantía en la ONG Greenpeace, la mayoría de sus coetáneos da por sentados los derechos humanos. Thibaud dijo que en la actualidad se ataca a los derechos humanos y que la nueva generación debería protegerlos.

“Mis derechos humanos, que suelo describir con la metáfora del castillo de arena, son algo que los demás deberían disfrutar también, sin discriminación por motivo de orientación sexual, color de la piel, nacionalidad, edad o creencia”, declaró Thibaud.

“¿Cómo lo hacemos?” Pues aprendemos de quienes construyeron sus castillos de arena antes que nosotros y hacemos lo mismo: votamos, protestamos, participamos en debates, manifestamos nuestra solidaridad y tratamos de levantar el castillo de arena más grande y más hermoso, el de los derechos humanos para todos, sin excluir a nadie”.

La solidaridad con los derechos de los demás fue uno de los deseos que expresaron reiteradamente los defensores de derechos humanos como Emma Bonvoisin, una estudiante de Ginebra de 17 años de edad, que proporcionó a sus compañeros y a los padres de estos ideas sobre cómo apoyar a los jóvenes miembros del colectivo LGBTQ+. La activista señaló que solo las Constituciones de cinco países del mundo garantizan los derechos de los miembros del colectivo, en plano de igualdad con los demás ciudadanos.

“Tenemos que defender a la comunidad y todos pueden ayudar, no solo los miembros”, afirmó Emma. “Es preciso que el colectivo LGBTQ+ llegue a ser un tema de conversación normal y habitual y eso comienza por hablar de ello y por informarse al respecto. Mientras más personas apoyen al colectivo, mayor será la repercusión en las vidas de sus integrantes”.

Un joven Campeón de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Robdarius "Roben X" Brown, fue acosado durante gran parte de su vida porque los demás lo consideraban “diferente”. Este artista de variedades y activista contra el acoso tiene albinismo, una condición genética que suele ser objeto de incomprensión. Robdarius creó un alter ego musical, “Roben X”, cuyos superpoderes le ayudaron a superar el acoso.

“Cuando somos niños, no conocemos el odio, ni el dolor, ni la discriminación; todo eso se enseña. De modo que supongo que con esta capacidad, con este poder, puedo marcar la diferencia, puedo ser una de las muchas voces del pueblo que predica el amor y que trata de devolverles a los jóvenes [lo que les pertenece]: el futuro”, afirmó Robdarius.

Konstantinos Papachristou, defensor de derechos del niño del Eurochild Children's Council, creó la plataforma Teens4greece, tras la crisis financiera que azotó a Grecia. El activista señaló que los jóvenes han sido los más afectados por la crisis del país.

“Lograr que los jóvenes participen en el proceso de toma de decisiones es la respuesta a nuestros problemas. Si podemos expresarnos y si los jóvenes y los adultos colaboran en cada aspecto de la vida social, podremos alcanzar lo que buscamos: cambio, progreso y evolución”, declaró Konstantinos.

En el curso de una mesa redonda con algunos de los jóvenes participantes, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, recordó que la conmemoración de este año se orienta a consolidar los compromisos mundiales con los derechos consagrados en la Declaración Universal.

“…Renovar el compromiso con los sueños, valores y principios que hace 70 años los Estados Miembros [de las Naciones Unidas] consideraron decisivos para que nunca volviera a suceder lo ocurrido en las dos guerras mundiales”, afirmó la Alta Comisionada. “Es una magnífica experiencia la de renovar el compromiso con los jóvenes, porque los necesitamos para defender esos valores y garantizar su apoyo en el mundo entero”.

El evento brindó además la oportunidad para que el célebre artista Cristóbal Gabarrón anunciara a los ganadores del concurso Kids 4 Human Rights. Más de 17.000 niños de 71 países presentaron trabajos a este certamen de dibujo.

14 de diciembre de 2018

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