Mesa redonda: El deporte es un instrumento natural de promoción de los derechos humanos


La Sra. Miki Matheson perdió el uso de las piernas en un accidente. Pero la práctica de los deportes le devolvió luego la vida.

La Sra. Matheson es gerente de proyectos en el Centro de Apoyo al Deporte Paralímpico de la Nippon Foundation y ha ganado tres medallas de oro paralímpicas en carreras de trineo sobre hielo. Según ella, el deporte le ayudó a mantener su identidad como atleta tras el accidente, a seguir emocionándose con la vida y a formar parte de ella. El deporte, asegura, es uno de los mejores embajadores en la tarea de promover los derechos humanos y la integración para todos.   

“El deporte puede ser un instrumento poco costoso y de gran repercusión en la labor humanitaria y de desarrollo”, dijo la Sra. Matheson a sus oyentes. “El deporte posee una extraordinaria capacidad de atraer e inspirar a la gente. Es capaz de abrir mentes y corazones que antes estaban cerrados y tiene el poder de hacer sonreír a las personas y de unirlas”.  

La Sra. Matheson fue una de las seis ponentes en un debate sobre el uso del deporte y el ideal olímpico para promover los derechos humanos para todos, incluidas las personas con discapacidad. La mesa redonda se celebró en el marco del 32º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos. En ella participaron ponentes de todos los ámbitos del deporte –atletas, organizadores de competiciones deportivas y activistas de derechos humanos- a los que se les pidieron opiniones sobre la manera en que el deporte y los eventos deportivos pueden contribuir a la promoción de los derechos humanos.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Sr. Zeid Ra’ad Al Hussein, declaró que los eventos deportivos deberían exaltar el disfrute del potencial humano y no fomentar posturas mezquinas de “nosotros” contra “ellos”.

“Insto a las autoridades de todos los niveles a que redoblen los esfuerzos para incorporar los derechos humanos y promover la igualdad y la no discriminación en el deporte, especialmente mediante programas educativos, de modo que niños y adultos aprendan el valor de la diversidad humana y la respeten”, afirmó el Alto Comisionado. 

La Sra. Tania Braga, directora de Sostenibilidad, Acceso y Legado del Comité Organizador de Río 2016, dijo que un gran evento deportivo como los Juegos Olímpicos ofrece la oportunidad de “poner más alto el listón de los derechos humanos”, mediante el trabajo con los diversos sectores que proporcionan la infraestructura. Por ejemplo, Brasil ha garantizado el cumplimiento de las leyes locales y nacionales que prestan apoyo, protegen y respetan los derechos laborales y dispone de un programa para ayudar a los miembros del personal a encontrar empleo, una vez que los Juegos hayan concluido.

El Sr. Andrey Strokin, Secretario General del Comité Paralímpico Ruso y ponente de la mesa redonda, afirmó que el deporte ha cambiado las actitudes en su país en lo tocante a la inclusión y los derechos. El cinco veces campeón paralímpico de natación dijo que en el decenio de 1970 un miembro del gobierno había sostenido que el país no tenía ningún atleta discapacitado. En la actualidad, todos los atletas, cualquiera que sea su capacidad, son identificados, entrenados y apoyados por el gobierno y la población desde muy temprana edad.

 El director ejecutivo del Instituto de Derechos Humanos y Empresas, el Sr. John Morrison, dijo que las Naciones Unidas deberían usar el deporte como instrumento de promoción de los derechos humanos.

“Creo que el mundo del deporte ofrece una gran oportunidad para promover los derechos humanos en todo el planeta, tanto en las pistas como fuera de ellas”, señaló.

La mesa redonda fue el resultado de una resolución sobre la promoción de los derechos humanos mediante el deporte y el ideal olímpico, presentada en marzo por un grupo de países encabezados por Grecia.

La Sra. Stavroula Kozompoli, miembro de la Comisión del Comité Olímpico Internacional y ganadora de una medalla de plata olímpica en polo acuático con el equipo de Grecia, dijo que mediante el deporte las personas aprenden valores que trascienden los géneros, las nacionalidades, las edades e incluso las condiciones físicas. Esos valores son auténticos dispositivos de igualdad.

“Yo he practicado atletismo desde que tenía cinco años de edad y jugué en el equipo olímpico de polo acuático de Grecia durante 15 años”, declaró la Sra. Kozompoli, titular de una medalla de plata olímpica. “Creo firmemente que los valores olímpicos y el deporte (en general) pueden influir positivamente en los derechos humanos y ejercer una gran repercusión”. 

1 de julio de 2016

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