La función de la mujer en la elaboración de la Declaración Universal de Derechos Humanos


Las mujeres dejaron una huella indeleble en la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH).

(Eleanor Roosevelt, de Estados Unidos, a la derecha y Minerva Bernardino, de la República Dominicana (a la izquierda, con sombrero) conversan durante una reunión sobre la DUDH. Crédito: © Foto ONU)

Mediante la promoción de derechos específicos para que figurasen en forma de artículos o a través de cambios en el léxico del texto, las mujeres influyeron en la forma de la Declaración desde el principio de su elaboración. Su trabajo hizo de la Declaración el documento universal que ha permanecido hasta la fecha, declaró Rebecca Adami, catedrática de la Universidad de Estocolmo (Suecia).

“La versión que trato de aportar, a contrapelo de lo establecido, viene a colmar una laguna en los estudios relativos a los derechos humanos y las mujeres en la historia, al seguir la pista al concepto de derechos humanos [desde sus orígenes] hasta la DUDH, como una evolución históricamente arraigada en las luchas políticas y económicas que marcaron la emancipación de la mujer en el mundo entero tras la Segunda Guerra Mundial”, declaró la Sra. Adami. 

A través de diversos documentos académicos, la Sra. Adami examinó detenidamente la participación de la mujer durante la fase inicial del movimiento internacional de derechos humanos en general y en la DUDH en particular. Su libro Women and the Universal Declaration of Human Rights [Las mujeres y la Declaración Universal de Derechos Humanos] será publicado este año por la editorial Routledge. El volumen se presentará en un acto que tendrá lugar en la librería de las Naciones Unidas en Nueva York a principios de diciembre, justo antes del Día de los Derechos Humanos. 

Pioneras en materia de derechos

Eleanor Roosevelt fue sin duda la mujer más prominente del Comité de Redacción y consideró que su mayor logro había sido su papel en la elaboración del texto y en la tarea de asegurar su aprobación. La Sra. Roosevelt obtuvo reconocimiento como franca defensora de derechos humanos, dotada con los conocimientos políticos y culturales necesarios para contribuir a garantizar su seguridad en un mundo dividido.

Sin embargo, la Sra. Adami sostiene que se ha prestado poca atención a la contribución que aportaron las mujeres no occidentales a la tarea de elaborar y dar forma final a la DUDH. En su trabajo académico, la Sra. Adami defiende el trabajo de las mujeres de esos países, señalando que fueron pioneras en el ámbito internacional y en sus países respectivos.

Según la Sra. Adami, tres delegadas no occidentales ejercieron una influencia especialmente enérgica sobre la Declaración. Estas tres personas fueron: Minerva Bernardino, de la República Dominicana, Hansa Mehta, de la India y la begún Shaista Ikramullah, de Pakistán. 

En calidad de delegada de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (de 1947 a 1948), Hansa Metha luchó de manera ferviente por los derechos de la mujer en la India y el resto del mundo. Se le reconoce ampliamente por haber realizado un cambio significativo en el lenguaje del Artículo 1 de la DUDH, al remplazar la frase “Todos los hombres nacen libres e iguales” por “Todos los seres humanos nacen libres e iguales”.

“Diría que su legado permanente fue su dedicación a la idea de que la igualdad de los sexos no era un asunto negociable”, declaró Priya Ravichandran, analista de políticas de Bangalore, cuyo proyecto “15 para la República” investiga y recopila la vida y el trabajo de las mujeres que fueron fundamentales en la creación del Estado de la India. “Cada uno de sus actos procedía de esa convicción. Su trabajo en las Naciones Unidas, dentro de la India en el sector de la educación, como miembro del consejo legislativo, en la Asamblea Constituyente o como primera dama de Gujarat, se originaron todos en la misma inquietud”.

Minerva Bernardino de la República Dominicana fue una de las firmantes de la DUDH en 1948. Diplomática y dirigente del movimiento feminista en América Latina y el Caribe, fue una de las responsables de la creación de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (CSW por sus siglas en inglés). Entre otros cambios, la Sra. Bernardino promovió la incorporación de la frase “igualdad de hombres y mujeres” en el preámbulo de la Declaración.

Para la begún Shaista Ikramullah, delegada de Pakistán a la Tercera Comisión de las Naciones Unidas, el trabajo que realizó en la DUDH fue una prolongación de sus profundas convicciones religiosas, políticas y sociales. Como miembro del primer parlamento del recién independizado Pakistán, la Sra. Ikramullah promovió la incorporación a la DUDH de artículos y expresiones que hicieron hincapié en la libertad, la igualdad y el derecho a elegir. Por ejemplo, defendió la inclusión del Artículo 16 sobre la igualdad de derechos en el matrimonio (que ella consideraba como una forma de combatir el matrimonio precoz y forzado).

Su compromiso con la igualdad y su participación en la escena mundial son parte del legado permanente de su trabajo, declaró Rafia Zaka, columnista de Dawn, uno de los periódicos más antiguos e influyentes de Pakistán.

“Su trabajo con la DUDH fue especialmente importante porque… mostró que el feminismo es endémico en Pakistán”, declaró la Sra. Zaka. “Ha servido para convencernos a mí y a mi generación de que la huella de las mujeres es lo que mantiene unido a mi país”.

Contexto de cambio

La DUDH se elaboró tras la hecatombe de la Segunda Guerra Mundial y la falta de respeto por los derechos humanos. La tarea de redactarla recayó sobre la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, pero en su contenido influyeron también otros organismos de las Naciones Unidas, como el Tercer Comité de la Asamblea General, así como determinadas ONG, como la Unión Internacional de las Ligas Femeninas Católicas.

La DUDH se redactó en el momento en que los imperios coloniales comenzaban a desintegrarse, manifestó la Sra. Adami. El hecho de que las mujeres representantes en los diferentes comités de las Naciones Unidas de esos países recientemente independizados hubiesen experimentado la desigualdad por su condición femenina “ayuda a explicar su éxito (las mujeres representantes se encontraban en minoría pero eran activas en las sesiones) en cambiar el léxico de ‘hombres’ a ‘todos los seres humanos’ y en insertar en el texto la idea de no discriminación por motivo de sexo”, declaró la Sra. Adami.

Hoy en día, esa igualdad inherente de la Declaración sigue siendo pertinente, dijo Verónica Birga, que dirige la Sección de Género y Derechos Humanos de las Mujeres de la Oficina del ACNUDH.

“La exigencia de igualdad entre hombres y mujeres, expresada durante la redacción de la DUDH, sigue vigente hoy en día”, declaró la Sra. Birga.

 “A lo largo del pasado año, mediante actos que fueron desde las manifestaciones mundiales a la creación del movimiento #TimesUp, las mujeres se pusieron en pie, expresaron sus ideas y han seguido cambiando el mundo”.

6 de marzo de 2018


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