Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para defender mejor los derechos de las mujeres y las niñas


“Los derechos no constituyen un sistema de avales o gratitudes; no son un premio ni la nota de un examen, ni un indicador, ni una meta. Tampoco son un concurso de belleza”, declaró la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Sra. Kate Gilmore. “Los derechos son para el mejor de nosotros y para el peor, para cada uno de nosotros, sin exceptuar a nadie, en el interés de todos nosotros”.

La Sra. Gilmore formuló su declaración en la sesión de clausura de la Conferencia Women Deliver 2016, un encuentro mundial sobre la salud y los derechos de las mujeres y las niñas. La conferencia, que se ha venido celebrando cada tres años, congregó a miles de activistas, ONG, funcionarios gubernamentales y entidades de las Naciones Unidas, con el fin de examinar cómo se pueden aplicar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para servir mejor a las mujeres y las niñas.

Por su parte, el ACNUDH ha trabajado en diversos frentes para fomentar la comprensión del vínculo entre el empeoramiento de la salud de las mujeres y las niñas y la discriminación y negación de derechos humanos que tradicionalmente padecen. 

En 2012, el ACNUDH elaboró unas directrices para aplicar una estrategia basada en los derechos humanos con miras a reducir la mortalidad y morbilidad maternas prevenibles. Estas directrices ofrecen consejos específicos sobre las medidas concretas que se necesitan para poner en práctica los derechos humanos en el contexto de los derechos de la mujer a la salud sexual y reproductiva, comprendidos, por ejemplo, el análisis de la coherencia entre los presupuestos y las obligaciones en materia de derechos humanos, el examen de la puesta en vigor y la manera de garantizar que existan mecanismos sólidos de rendición de cuentas.   

“Acudir a la conferencia ha sido una oportunidad de intercambiar ideas sobre la manera en que los derechos humanos deberían integrarse en los debates relativos a la salud de las mujeres y las niñas”, afirmó la Sra. Jashodhara Dasgupta, anfitriona en representación de la ONG india SAHAYOG. Su organización ha promovido activamente las directrices del ACNUDH en la India y en especial la idea de usar los presupuestos como mecanismos para exigir transparencia al gobierno.

“Los derechos humanos necesitan una base material”, dijo la Sra. Dasgupta. “La supervisión de los presupuestos que el parlamento lleva a cabo es una dimensión significativa de la rendición de cuentas, ya que no se trata únicamente de declaraciones sobre políticas, sino de disponer en realidad de los recursos necesarios para que esas políticas lleguen a concretarse”.

Para el Sr. Ariel Friscancho, un activista que ha venido aplicando las directrices del ACNUDH en su trabajo, esta orientación ha ayudado a fortalecer el diálogo entre las autoridades sanitarias y las dirigentes comunitarias. El Sr. Friscancho asegura que las directrices también han contribuido a formular puntos de partida para mejorar la supervisión de los servicios sanitarios por parte de la comunidad y abordar la brecha de capacidad existente entre los médicos y los derechohabientes.

“La simple mención de que esta herramienta existe ha contribuido a mejorar el diálogo con las autoridades, con miras a reforzar los principios de derechos humanos en el marco de las prestaciones sanitarias”, afirmó.

“En Perú hay pruebas de que sólo la mitad de la población que necesita esos servicios los obtiene realmente, debido a la falta de confianza en quienes los proporcionan”.

El acceso a información precisa sobre los derechos en materia de salud sexual y reproductiva es fundamental para toda la población, en especial para los jóvenes, señaló la Sra. Gilmore.

“Con el inicio de la pubertad, las opciones de los muchachos se multiplican. Pero para la mayoría de las niñas, esas opciones se reducen, se contraen, se vuelven mínimas”, dijo. “No podemos permitir que persistan incólumes los obstáculos que impiden la realización de los derechos en lo tocante a la salud sexual y reproductiva. Estos son asuntos de derechos humanos. Son los derechos de las mujeres y las jóvenes, en el mundo entero. Y cuando no los defendemos, son ellas las que pagan por nuestro fracaso, con sus vidas y su futuro”.

11 de junio de 2016

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